Vocación Ministerial

Vocación Ministerial



Lambano 

Pomeo 


Se basa en 3 Principios:

Obediencia 

Lealtad

Disponibilidad


Consejo es una orden


No se debe hablar mal del administrador. Soy la persona que Dios ha puesto para apoyar a mis líderes.


No puede haber 2 soles en 1 mismo firmamento


3 Actitudes


Gratitud - Sola Fide

Indignidad - Sola Gratia

Humildad - Soli Deu Gloria


El puesto más insignificante de esta iglesia es la mayor honra que se le puede dar a un ser humano.


Olvídate lo que fuiste. Eres un obrero.


Nadie se crea nada. Si se cree algo, perdió su vocación misionera.


Tres condiciones indispensables:


Amar a Dios - Mateo 22:37. En eso ando. Si tu amaras a Dios de verdad, ¿vivirías como vives?

Odiar el pecado - Romanos 6:13 - anó se puede abandonar el pecado a menos que lo aborrezcamos.

Amar a la iglesia - Mateo 22:39


Sin conversión no hay vocación Misionera


Todo aquel que se enferma en el ministerio y no está disponible, deben dejar de ser misioneros.


Los que están enfermos son misioneros por gracia.


Quiero ser un misionero genuino


Que ame a Dios con todo mi corazón 

Que odie el pecado en todas sus formas

Que ame la iglesia como a sí mismo.


Me comprometo a ser modelo para los demás 

A vivir una alta moral: Los 10 mandamientos

A poner en práctica todas las reglas éticas.

Que sean imitadores 




"Hay una urgente demanda de obreros en el campo misionero. Hacen falta hombres jóvenes para esta obra; Dios los solicita. Su educación es de primordial importancia en nuestros colegios, y en ningún caso debiera ello ignorarse o considerarse como cosa secundaria. Es una equivocación que los maestros, por el hecho de aconsejar otras ocupaciones, desanimen a los jóvenes que pudieran prepararse para realizar una obra aceptable en el ministerio. Los que presentan obstáculos para impedir a los jóvenes que se preparen para este trabajo están contrarrestando los planes de Dios y tendrán que dar cuenta de su proceder. Hay entre nosotros un elevado promedio de hombres capaces. Si sus aptitudes se pusiesen en uso, tendríamos veinte ministros en donde ahora tenemos uno". MPa, 50.—Joyas de los Testimonios 2:416.

"Aquellos a quienes Dios ha llamado al ministerio han de dar evidencia por medio de la influencia que ejercen, que son aptos para el santo llamamiento en que se hallan. Pablo escribe “Sed ejemplo de los fieles”. ¿Deben entonces los ministros jóvenes ser excusados por su liviandad y trivialidad? ¿Se debe esperar que la iglesia escuche sus palabras, reciba su testimonio, cuando su ejemplo falsifica el carácter de Cristo, y aleja del camino donde deben andar los redimidos del Señor? ¿Qué podemos pensar de las iglesias que prestarán oído al testimonio de hombres que no tienen poder en la oración, no tienen fervor en su devoción, ni libertad en la labor personal por las almas? El Señor ha ordenado “Sed pues santos en toda vuestra conversación”. “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina. Persiste en ello, pues así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchan”. La prueba del llamado de un ministro a predicar el Evangelio es vista en su ejemplo y su trabajo". MPa, 50—The Review and Herald, 5 de abril de 1892.

"Aquellos que están a punto de entrar en la sagrada obra de la enseñanza de las verdades de la Biblia al mundo deben ser cuidadosamente examinados por personas fieles y de experiencia. Después de que éstos adquieran un poco de experiencia, hay aún otro trabajo que debe ser hecho para ellos; deben ser presentados ante el Señor en oración ferviente para que él indique por su Santo Espíritu si son aceptables a él. El apóstol dice: “No impongáis las manos repentinamente sobre ningún hombre”. En los días de los apóstoles, los ministros de Dios no se atrevían a depender de su propio juicio al seleccionar o aceptar a un hombre para tomar el solemne y sagrado puesto de ser portavoces de Dios. Ellos seleccionaban a los hombres que a su juicio eran aceptables, y después los colocaban ante el Señor para ver si él los aceptaba para ser sus representantes. Nada menos que esto debe hacerse hoy.—Testimonies for the Church 4:406. MPa, 50.

"Algunos jóvenes que entran al campo no tienen éxito en enseñar la verdad a otros porque ellos mismos no han sido educados. Aquellos que no saben leer correctamente deben aprender, y deben ser aptos para enseñar antes de intentar presentarse ante el público. Los maestros en nuestras escuelas están obligados a dedicarse ellos mismos al estudio, a fin de estar preparados pa- ra instruir a otros. Estos maestros no son aceptados hasta que han pasado un examen crítico y sus capacidades para enseñar han sido probadas por jueces competentes. No debe haber menos precau- ción en el examen de los ministros; aquellos que están a punto de comenzar la obra sagrada de enseñar las verdades de la Biblia al mundo deben ser cuidadosamente examinados por personas fieles y de experiencia". MPa, 51.—Testimonies for the Church 4:406.

"Especialmente aquellos que tienen el ministerio en vista, deben sentir la importancia del método bíblico de adiestramiento ministerial. Deben dedicarse de corazón a la obra, y mientras estudian en las escuelas, deben aprender del gran Maestro la mansedumbre y humildad de Cristo. Un Dios que es fiel a su pacto prometió que, en respuesta a la oración, su Espíritu será derramado sobre aquellos que aprendan en la escuela de Cristo, para que lleguen a ser ministros de la justicia". MPa, 51

"Bondadosa y afectuosamente estos obreros mayores deben ayudar a los jóvenes a prepararse para la obra a la cual el Señor los llamó. Y los jóvenes a su vez deben respetar el consejo de sus instructores, honrar su devoción y recordar que sus años de labor les han dado sabiduría. MPa, 53.—El Evangelismo, 495.

"Esta sería una experiencia excelente para cualquiera que tiene el ministerio en mente". MPa, 53—Testimonies for the Church 4:603.

"Algunas personas que no habían recibido el consejo de Dios prepara- on una propuesta, la cual fue adoptada. Esta prescribía que no debía aceptarse a nadie como ministro evangélico, a menos que primero tuviera éxito en el campo del colportaje. El Espíritu del Señor no dictó esa resolución. Fue gestada en mentes que tenían un concepto estrecho de la viña de Dios y de sus obreros. No es la obra de ningún hombre prescribir el trabajo para ningún otro hombre contrariando sus propias convicciones de lo que es su deber. Puede aconsejárselo, pero él tiene que buscar la dirección de Dios, a quien pertenece y sirve". MPa, 54—MP, 288.

"Todos los que deseen una oportunidad para el verdadero ministerio, y que se entregarán sin reservas a Dios, encontrarán en la obra del colportaje oportunidades para hablar acerca de muchas cosas que atañen a la futura vida inmortal. La experiencia así adquirida será de inmenso valor para quienes se están preparando para la obra del ministerio. Es la compañía del Espíritu Santo de Dios la que prepara a los obreros, tanto mujeres como hombres, para llegar a ser pastores del rebaño de Dios". MPa, 54—The Review and Herald, 15 de enero de 1901.

"El llamado efectivo ha sido definido claramente por Anthony Hoekema como “el acto soberano de Dios en que, a través del Espíritu Santo, capacita al oyente a responder al evangelio con arrepentimiento, fe, y obediencia". (Jones, David Clyde. Ética bíblica cristiana. Graham, NC: Publicaciones Faro de gracia, 2014), 9.

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