Sistemas ético bíblicos
SISTEMAS ÉTICO BÍBLICOS
A partir de la misma práctica de los principios bíblicos se pueden notar sistemas éticos bíblicos inclinados a los extremos o a la situación.
Si el énfasis primario estuviere en la ley, se cae en el legalismo, si el énfasis está en la libertad se distancia al otro extremo, el antinomianismo. Si el creyente actúa de acuerdo a la situación llegaría a ser situacionalista. En efecto, en pocas frases podemos notar las prácticas de estas cuatro corrientes:
LA ÉTICA LEGALISTA
En este sistema, los principios están codificados en reglas. El comportamiento del creyente está determinado por dar prioridad a un conjunto de reglas y leyes prefabricadas. Son ellas las que dan orientación. En este sistema no se considera el espíritu de su sentido si no se hace caso a la formulación de la letra muerta. El creyente actúa en forma mecánica por medio de una obediencia ciega a la regla. Para cada situación, existe una regla de comportamiento y la misma regla rige para todos.
En este sentido ser cristiano “bueno” --para el legalista-- significa no hacer muchas cosas, cuyo resultado llega a ser una vida cristiana vacía, triste, negativa, prohibitiva y bastante limitada. En este sistema, el énfasis siempre recae sobre los pecados del cuerpo.
La moralidad legalista en gran parte es negativa, por que tiende a sofocar la individualidad y la creatividad en la conducta del hombre. Pues el creyente sólo se limita a observar reglas códigos y normas ya establecidas El hombre llega a ser esclavo de los códigos morales perdiendo su libertad.
El legalismo tiene los siguientes inconvenientes: hace de la ley su dios. Este fue el error de los fariseos del tiempo de Jesús. (Juan 1:8-11). Juzga por las apariencias sin examinar las actitudes y las intenciones del corazón (Mateo 23:3ss).
El legalismo es fuertemente condenado por Jesús (Mr 7:9).
En definitiva, para la decisión ética del cristiano no es una tabla de leyes con una colección de “no hagas” y “debes hacer” que no tiene fin, ni una casuística detallista para cada problema o una lista de principios a aplicar en forma automática. La decisión final depende de una relación personal Dios – hombre bajo el signo del amor.
LA ÉTICA ANTINOMIANISTA
Si se niega la validez de la ley moral como revelada en el decálogo y afirmamos apenas la libertad personal, se corre el grave peligro de caer en el otro extremo, la falta de ley. Antinomianismo significa: individuos sin ley o contra la ley.
El antinomianismo permite que cada individuo se vuelva su propio directriz y norma. Cuando tiene que tomar decisiones morales no necesita de principios ni patrón de vida, esto conduce ineludiblemente al liberalismo o libertinaje
Este sistema enfrenta los siguientes problemas:
Resuelve los problemas éticos sin principios ni leyes normativas. Su respuesta viene a ser “no estamos bajo la ley...” (Gálatas 3:10). Se siente libre de responsabilidades.
Enfrenta innecesariamente la ley con el evangelio.
El antinomianismo es el principal gestor del libertinaje.
Con el fin de apoyar bíblicamente, llega a interpretar erróneamente pasajes tales como: Romanos 6:14; Gálatas 3:13; 1 Corintios 13; sin tener en cuenta el contexto y el lenguaje del escritor bíblico (Gálatas 5:13; 1 Pedro 2:16; Judas 4).
Siempre existirá tensiones entre:
Ortodoxia Heterodoxia
Santidad. Relativismo
Legalismo. Antinomianismo
Orden. Vida Licenciosa
“El evangelio no es de forma alguna un equilibrio entre dos cosas opuestas, sino algo totalmente diferente. Incluso, es posible decir que legalismo y antinonianismo no son conceptos opuestos; sino, son, en esencia, la misma cosa - auto salvación- y, por tanto, opuestos al evangelio”. (Timothy Keller. Igreja Centrada. Vida Nova, 2014), 31.
ACTIVIDAD - INVESTIGAR ESTOS CONCEPTOS DE ÉTICA EN INTERNET
LA ÉTICA SITUACIONAL
Con el fin de equiparar ambos extremos, aparece otro sistema, la ética situacional. Esta corriente ha tomado varios nombres: contextualismo, ocasionalismo, circunstancialismo o realismo. El común denominador es: “el momento particular demanda una decisión fundamentada en el amor”. El aforismo de Agustín explica esta postura: “ama a Dios y has lo que quieras”.
Joseph Fletcher, padre de la “nueva moralidad” se opone categóricamente a la moral absoluta. En vez de eso propone una ética situacional, determinada por el principio del amor y de la situación donde todo "depende".
“Nada es intrínsecamente bueno excepto el amor; nada es intrínsecamente malo excepto el no amar… Dependiendo de la situación, el amor puede que encuentre necesario mentir, robar, presumiblemente hasta fornicar, blasfemar y adorar falsos dioses. el único absoluto es el amor”. - Ronald Nash. Is Jesus the Only Savior?, 16
Los proponentes de la nueva moralidad se basan sobre dos convicciones:
que el curso de acción apropiado para un conjunto dado de circunstancia debe ser determinado por la situación misma y no por una norma ética predeterminada (ni siquiera bíblica)
que el único absoluto para cualquier situación ética es el requisito del amor
Con este pensamiento Fletcher se equivoca por que:
Relativiza la Revelación (la Biblia) la suprema voluntad moral de Dios expresada en el decálogo.
Por valorizar al hombre en demasía, le atribuye una conciencia siempre “sensata”.
El error del situacionalismo ético es la falta de una metafísica profunda, de una moral fundamentada en un Dios trascendente que revela su voluntad al hombre en las Sagradas Escrituras.
En el plano pastoral, la ética situacionalista que opera sólo con el amor y la situación es irreal e impracticable. Pues el situacionalista sigue la ley moral o la viola según los requerimientos del amor.
Minimiza el pecado para luego analizar en el contexto de la situación.
Al limitar el mensaje evangélico de Jesús sólo al amor, abstrae toda responsabilidad y obligación inherente en la práctica del cristianismo. En este sentido, las enseñanzas de Jesús se exige que el amor se manifieste en responsabilidad (Mateo 5:17; Juan 14:15; 15:12-14).
Siendo que la Biblia habla de la conducta en términos de “frutos del Espíritu Santo” (Gálatas 5:22-25), el situacionalista rechaza la orientación del Espíritu Santo.
EJEMPLOS
“No tendrás dioses ajenos delante de mi” a menos que en cierta situación el amor así te lo exija.
“No te harás imagen ni ninguna semejanza……” a menos que basándose en fines, medios, motivos y consecuencias previsibles, el amor sea mejor servido haciéndose una imagen o semejanza.
En todo caso:
- Daniel podía dejar de orar
- Los tres amigos pudieron inclinarse.
ÉTICA TEONÓMICA
Es aquella en que el Dios de la Biblia es el elemento decisivo en las resoluciones éticas del creyente. Este sistema no se basa en términos de una simple legislación bíblica, obediencia mecánica, sumisión ciega e incondicional. La teonomía obedece a Dios teniendo una noción de respuesta, relacionamiento personal y comunión Dios – hombre.
Las normas se originan en el carácter de Dios tal como está revelada en su Palabra. En este sistema “el bien supremo es buscar la voluntad de Dios en todas las circunstancias (Salmos 40:8). Todos los esfuerzos del hombre deben orientarse hacia la realización de este ideal”.
La ética teonómica está centrada en Dios y como tal no se deja guiar por la opinión de la mayoría ni se conforma con el comportamiento acostumbrado (la tradición).
El hombre es un ser libre y responsable, capaz de dialogar con Dios.
El hombre responde a la palabra de su Creador (Gálatas 5:6; 6:15). Vive como una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:15; 2 Corintios 5:17).
El creyente vive en la ley de Cristo de donde fluyen los principios de la ética.
Las Escrituras instan al hombre a comenzar con Dios y sus requerimientos; y no el hombre y sus costumbres. Cuando se busca directivas morales, aquello se encuentra en la Palabra de Dios.
El clímax de los principios éticos de este sistema están legislados en los diez mandamientos (Ex. 20), tipificadas en sentido negativo pero con una intención positiva.
Sin embargo, no se pretende definir que la Biblia sea un “manual de ética”. Allí no existe sistematización de la ética, sino es un libro de principios éticos. Principios morales para todos los individuos y establecer relaciones saludables del hombre con Dios y su prójimo. Por ejemplo, si alguien lee Ex 20:13 “no matarás” encontrará como principio la santidad de la vida, cuyo autor es Dios; la ley dice “no matarás” y se aplicarán a todo intento de afectar a la vida tales como el aborto, el consumo de las drogas, el suicidio, etc. O si lee 1 Corintios 11:5, 6, 13, el principio será el decoro, cubrirse la cabeza será la norma y la aplicación se entenderá en ese contexto
Finalmente, al intentar diferenciar algunos de los sistemas que surgen buscando respuestas en la Biblia, estas pueden desvirtuarse alineándose en el legalismo o por el otro extremo con el liberalismo. Puede el creyente “coquetear” con algunos ambos y encontrarse como situacionalista. Sin embargo, toda elección implica una acción de ética responsable, en este sentido, es la teonomía que invita a buscar la voluntad de Dios (Romanos 14:7; 1 Corintios 8:8).
ACTIVIDAD: EVALUCIÓN GRUPAL DE EJEMPLOS DE LOS SITEMAS ÉTICOS
CONCLUSIÓN
Una comparación de los diferentes sistemas éticos refleja que hay una clara distinción del ideal que representa la ética teonómica de los demás. Estas diferencias distintivas son:
La norma del bien es de carácter personal. El hombre busca la norma del bien en el carácter Supremo de Dios. Sólo Él es bueno y perfecto (Éxodo 33:19; 34:6; Romanos 12:2). Él es la expresión de su propia voluntad.
La fuente de conocimiento moral en este sistema es la Revelación. En este sentido, el conocimiento del bien y del mal no es tanto objeto de investigación filosófica como la aceptación de la revelación divina (Romanos 2:18).
PREGUNTAS
1. Siendo que pertenecemos a una iglesia organizada, cuyo fundamento es la Biblia ¿existen prácticas que están alineadas al legalismo, antinomianismo o situacionalismo?
2. Identifique y presente respuestas a las decisiones éticas que sean legalistas, antimonianistas o situacionalistas.
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