Ética Ministerial

CÓDIGO DE ÉTICA MINISTERIAL

Introducción
Ser un ministro conforme al corazón de Dios en el tiempo actual es un gran desafío. No es fácil desempeñar el ministerio pastoral en un mundo dinámico, secular y relativista. La crisis moral avanza rápidamente. Bien lo expresó el apóstol Pablo a Timoteo, los tiempos finales serían peligrosos (2 Timoteo 3:1). 
En medio del caos imperante, el pastor es un referente del llamado divino a la santidad (Oseas 4:9). Su conducta y estilo de vida deben estar acorde a la vocación de su ministerio. Jonás Arrais vislumbra esta realidad al afirmar lo siguiente: “El adagio que dice: la vida de un ministro es la vida de su ministerio, es tan real ahora como antes. Cada día tomamos decisiones sobre qué hacer y cómo vivir. Nuestras vidas deben reflejar el código de absolutos inviolables que gobiernan nuestras acciones”.  Por su parte, Joe Trull y James Carter afirman que “el complejo papel del ministro moderno y la estructura de la iglesia contemporánea dificultan que un ministro mantenga la integridad ética”. 
En este contexto, ¿es necesario un código ético que regule la vida de un ministro adventista? ¿Cuáles son las orientaciones éticas brindadas por la Iglesia Adventista del Séptimo Día para sus pastores? En el tiempo actual es necesario establecer de manera específica las normas de conducta que guíen a un pastor. 

El código de ética profesional y sus beneficios
La ética es una parte fundamental de la vida de cualquier persona, especialmente de un profesional. Por esta razón, diversas instituciones y asociaciones colegiadas poseen un código de ética que regula el profesionalismo de sus integrantes. 
Este código es un documento en el cual se establece un conjunto de principios y normas que las personas aplican en el ejercicio de su actividad profesional que engloban su misión y sus valores. Este inspira y regula las conductas adecuadas del profesional consigo mismo, la organización que representa, sus colegas y clientes en general.  
Este debe ser redactado con un lenguaje simple. Sus preceptos deben ser claros para que todas las partes interesadas lo entiendan, lo apliquen y se comprometan a vivirlo.
Los beneficios del código son varios. Sus directrices inspiraran a los profesionales a despertar una actitud de crecimiento personal, relacional y aptitudinal en su ambiente laboral. El código ayudará a regular los procedimientos a seguir de manera unificada junto a sus pares. También favorecerá la igualdad de condiciones al fijar las pautas de conducta y los criterios en el desempeño con sus colegas. Además, mostrará a la sociedad una serie de criterios de lo esperable de un buen profesional. Esto genera mayor confianza a nivel interno de la organización como externo con los clientes, pacientes, feligreses, etc. 

Necesidad de un código ético pastoral adventista
¿Existen razones para confeccionar un código ético ministerial adventista? A continuación se presentan seis razones para la redacción de un documento deontológico que ayude a los pastores. 
1. El ministro adventista tiene un ministerio escatológico. Él, su familia y su iglesia viven en un tiempo especial previo al regreso de Jesús. Esto implica, según las profecías, que la maldad se incrementará y el amor de muchos se acabará (Mateo 24:12). Él ministro no es ajeno a esta triste realidad. 
2. La mayoría de los pastores no reflexionan en la deontología ministerial. Se dan por sentado las responsabilidades y obligaciones del ministerio. Se asume la integridad de su labor. Sin embargo, sería importante tener principios y normas formulados para el diario vivir de un pastor adventista.
3. Como fue afirmado, varias organizaciones y asociaciones de profesionales poseen un código de ética escrito. Los ministros adventistas deberían poseer uno también.  Esto beneficiaría al pastor y a la iglesia en general acerca de las competencias y las necesidades morales en medio del relativismo moral imperante.
4. Se necesita mayor reflexión académica y práctica sobre la ética ministerial adventista.  Existe un vacío de publicaciones denominacionales evidente. La revista Ministerio ha publicado pocos artículos referentes al tema en español  o en inglés.  Otros libros han tratado la temática en forma global.  Guía de procedimientos para ministros  y lo relacionado a las disciplinas de un obrero por faltas éticas en el Reglamento Eclesiástico Administrativo  presentan una vislumbre general acerca del tema.  
5. Definir nuevas normas éticas y morales ante los desafíos actuales. Las normas de la ética pastoral necesitan revisarse, adaptarse e implementarse cada determinado tiempo ante los avances sociales, económicos, tecnológicos y morales que se integran en la labor diaria ministerial. 
6. Escuchar a la feligresía acerca del perfil ético de un ministro. Un código ético es realizado por una comisión. La feligresía tiene amplia experiencia en relación con los ministros. Por eso, ellos aportarían importantes conceptos sobre lo que esperan de un ministro. 

Código ético ministerial: Una propuesta
Preámbulo
El ministro adventista es una persona que aceptó el llamado de Dios para representarlo. Sus valores, principios y normas estarán cimentados en la Biblia. Vivirá conforme a su vocación de servicio de manera integral de acuerdo con la voluntad de Dios. Para ello, su ministerio tendrá tres ejes fundamentales para su conducta personal y profesional. El primero sienta las bases de toda verdadera motivación moral y ética, el amor a Dios y al prójimo (Mateo 22:36-40). El segundo, es glorificar a Dios en todas sus acciones (1 Corintios 10:31). Por último, lo expresado por Pablo en 1 Timoteo 4:12 es central en su vocación de ser “ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza”. 
El ministro adventista se relacionará de manera ética, moral y espiritualmente en los siguientes aspectos:    

El ministro consigo mismo y su familia
El pastor crecerá de manera integral, es decir, física, mental, emocional, moral y espiritualmente. Por esta razón, será responsable en la gestión su tiempo para cuidar de su familia, su salud y descansar adecuadamente. Dispondrá momentos claves para fomentar la oración y la lectura devocional y académica. 
Evidenciará prudencia en el uso de las redes sociales. Sus publicaciones evidenciarán su vocación ministerial. 
De manera equilibrada cuidará a su familia. No dejará el trabajo por causa de su familia, ni a su familia por causa de la labor ministerial. 

El ministro y su trabajo 
El pastor adventista prestará servicio completo a la iglesia. Dedicará con empeño su labor en discipular a la iglesia y a los nuevos conversos. Se comprometerá a lo establecido por el Manual de la Iglesia y las decisiones de la Asociación. 
El ministro utilizará su liderazgo para el bien de la iglesia local y el campo de influencia que ejerza. Pertenece a una iglesia mundial y hará todo lo posible para fomentar esta unidad entre lo local y el resto de las organizaciones eclesiásticas (Asociación/Misión, Unión, División, Asociación General) 
Vivirá honestamente con los ingresos percibidos por la Iglesia. Será trasparente en todos sus negocios financieros, sin dar lugar a malentendidos. No utilizará los fondos, cuentas y/o recursos de la iglesia para sus gastos personales. No buscará gratificaciones ni privilegios monetarios con los miembros de su iglesia local. 

El ministro y sus lideres
La IASD es dirigida por hombres y mujeres con importantes responsabilidades administrativa y ministeriales en favor de la obra de Dios. Por esta razón, el ministro debe cuidar la imagen de ellos frente a la feligresía y entre los colegas. Por más de poseer discrepancias en sus decisiones y accionar, estas no deben ser expresadas en público. Exprese con respeto y afecto cristiano sus puntos de vista y corrección cuando sea necesario.
Sea honesto con sus líderes, no oculte los problemas familiares, económicos o eclesiástico. También sea integro al informar sus proyectos e informes. Trabaje en coordinación con ellos. 

El ministro con sus colegas
El ministro adventista trabaja en relación directa con colegas que ocupan diversas funciones. Estos pueden ser administradores, departamentales, pastores educativos, y aquellos con quienes trabajan en la misma ciudad o zona cercana. Además, ante cada traslado (o nombramiento), se relacionará con el pastor que lo precede y quien lo sucede. Ante esta realidad laboral, evite hablar mal de ellos delante de la feligresía. 
Aunque no esté de acuerdo con sus formas de trabajo no exprese palabras contra ellos, “nuestra ética nunca nos permitirá una palabra de crítica o un oído atento cuando otros las pronuncien”.  La ética del reino de los cielos invita a los pastores a colaborar mutuamente, evitando toda competencia. Cuando vea a un colega en caminos equivocados, hablé con él de forma respetuosa y afectiva.  

El ministro con ministros de otras denominaciones
El pastor adventista será sociable y considerado con los ministros de otras denominaciones cristianas. Coopere con ellos y sus proyectos practicando la regla de oro con ellos. Sea respetuoso de sus creencias y tradiciones religiosas sin rebajar sus ideales. Ellos necesitan conocer la verdad, sea paciente y comprensivo. 

El ministro y los miembros de iglesia
Los miembros de iglesia que Dios puso bajo su cuidado pastoral deben ser su prioridad. Sus deberes éticos se realizan principalmente en esta esfera. 
Sea prudente al visitar a la hermandad o simpatizantes. Mantenga la confidencialidad que se merece la persona, salvo estrictas ocasiones legales lo requieran. Coordine sus visitas en un horario adecuado y preferentemente con anticipación. 
Sea su trato de forma igualitaria para toda la feligresía. No tome partido parcial en las querellas eclesiásticas. Ore por prudencia, equilibrio y busque la paz y la unidad de la congregación. 
El ministro cuidará y establecerá limites en sus relaciones y vínculos emocionales con personas del mismo sexo y con el opuesto, sea de manera personal o virtual. Sostendrá una integridad sexual de acuerdo con la cosmovisión bíblica.

El ministro y la sociedad 
El ministro es ante todo un ciudadano de una localidad determinada. Sea ejemplo de respeto de las reglamentaciones del lugar. Su deber cívico repercutirá en la vida de quienes lo rodean. 
Promueva los valores de bienestar de la comunidad que son afines con la fe adventista.  

El ministro y la doctrina adventista
El ministro adventista es un guardián y un mensajero de la verdad presente. El preservará y predicará con fidelidad la Palabra de Dios. Sostendrá y promoverá las 28 creencias fundamentales de la IASD. 
El ministro utilizará el púlpito y las investigaciones para fines salvíficos, edificación de fe y la unidad de la iglesia. No promoverá ideas personales o políticas.  


Consecuencias del incumplimiento de la ética pastoral
El pastor que no actúe de manera ética afrontará consecuencias. Estas afectarán en menor y mayor medida su relación familiar, social, eclesiástica y laboral. Las consecuencias más severas por el incumplimiento de los códigos de ética y morales son la suspensión de sus credenciales,  la desvinculación laboral y/o la remoción de su membresía con la Iglesia.
Las medidas tomadas por la iglesia ante las faltas morales de sus miembros se encuentran establecidas en el Manual de la Iglesia Adventista. El capítulo nueve presenta las razones por las que serán disciplinados.  Estas medidas incluyen al ministro.
Además, el Reglamento Eclesiástico Administrativo (edición 2023) en su inciso E 12 15 S presenta trece “razones para disciplinar administrativamente a un obrero”.  El inciso 11 afirma que “debe disciplinarse al obrero que incurra en cualquier conducta incompatible con las altas normas de la ética cristiana. Cualquier otro motivo o conducta inconsistente con las elevadas normas de ética cristiana, o cuando su conducta pueda arrojar sombras sobre la integridad del cuerpo de obreros, tal como la violencia, la calumnia, la difamación, el falso testimonio u otras actividades cuestionables que demuestren que el obrero es indigno de ser un líder en la iglesia” 

Conclusión

El código de ética profesional es un documento importante en los diversos rubros laborales. Existe una necesidad de reflexión y elaboración de un código ético pastoral adventista actualizado, pertinente y funcional a la tarea ministerial. 
La elaboración de código ético de un ministro adventista es amplio y complejo. Exige un pensamiento que abarque varios frentes de su labor ante Dios, la iglesia y el mundo. Es importante en su elaboración, contar con feligreses comprometidos que compartan su perspectiva de la ética pastoral. 
Por otro lado, la iglesia tiene definido los procedimientos ante los incumplimientos éticos de un ministro. Sin embargo, deberían también presentarse mayores herramientas para restituir a quien ha errado. 
El ministro adventista necesita vigilancia constante y el poder de Cristo para mantener los altos estándares éticos y morales que el mundo necesita ver en una persona llamada por Dios. Por esta razón, es pertinente el consejo de Elena White al afirmar:
"Buscaremos a Dios con ahínco, y como ministros del Señor que predican el Evangelio, pondremos en práctica estas grandes verdades en nuestra vida diaria, mostrando que somos ejemplos vivientes de lo que predicamos, que estamos practicando en nuestra vida cotidiana la santidad. Entonces, por dondequiera que vayamos ejerceremos poder". MP, 65.

ELEVAR UN ESTÁNDAR MÁS ALTO

"Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos". Mateo 5:20.

"En la década de los 70 un psicólogo llamado Lawrence Kohlberg anunció que había encontrado una manera de mejorar la moralidad de la gente. Su método consistía en plantear ciertas situaciones imaginarias y preguntar qué es lo correcto en cada caso. Dijo que había logrado enseñar principios de razonamiento moral que permitían a la gente conocer siempre la respuesta correcta. Pero la teoría de Kohlberg se metió en problemas cuando a alguien se le ocurrió preguntarle si los que sabían la respuesta correcta, en realidad, harían siempre lo correcto. Ante esta pregunta tan obvia, el psicólogo tuvo que contestar que 'a veces'.
La verdadera moralidad viene de un corazón renovado por la gracia. El apóstol Pablo dijo: 
"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta" Romanos 12:2. 'Verificar cuál es la voluntad de Dios' significa más que la habilidad de dar la respuesta correcta en asuntos de conducta moral. Involucra más que tener información. No podemos 'verificar' algo y a la vez permanecer indiferentes. Antes bien, debemos hacerlo parte de nuestras vidas. Y esto será posible solo cuando hayamos sido transformados por la renovación de nuestras mentes.
Este cambio radical, que es la base de una vida recta, no es un proceso natural. No es fruto de acondicionamiento ni de técnicas de razonamiento moral. El salmista comprendió esto porque exclamó: "Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí" (Salmos 51:10; 2 Corintios 5:17). La renovación que resulta en verdadera moralidad es un acto de creación; es un don de Dios".  (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 19).

"Dios llama a su pueblo a vivir según una norma más alta que los incrédulos que lo rodean. En Levítico 18-20, Dios repasa sus estándares más altos respecto a relaciones, religión, los derechos y las responsabilidades de los miembros de la comunidad. En el capítulo siguiente (21), Él repasa un estándar incluso más alto para los líderes de Israel: Los sacerdotes.
¿Por qué estos estándares más altos? Dios quería que Israel fuera una luz y un estándar para el resto del mundo, y los líderes de Israel fueran una luz y un estándar par a la nación judía. Dios espera lo mismo de nosotros en la actualidad ¿Por qué debemos ser fieles en mantener un estándar más alto que el resto del mundo?

1. Para ser como Dios
2. Para calificarnos para el ministerio.
3. Para garantizar la bendición de Dios sobre nuestra vida.
4. Para prepararnos para el liderazgo en el futuro.
5. Para recibir la recompensa de Dios por la fidelidad.

¿Y qué caracteriza a quienes deciden seguir la vida según el estándar más alto de Dios?

1. Adoptan valores piadosos
2. Se preocupan por los intereses de los demás.
3. Viven con integridad.
4. Cumplen su palabra.
5. Desarrollan sus dones y su potencial.
6. Administran bien el tiempo y el dinero
7. Transmiten a otros lo que han recibido. (Biblia de Liderazgo Maxwell, 145).

Véase también: https://adventistbiblicalresearch.org/pt/articles/conteudos-e-perigos-do-existencialismo-458292
Ver también: https://adventistbiblicalresearch.org/pt/articles/o-existencialismo-e-as-doutrinas-cristas-basicas







CUESTIONARIO - Código de ética del Pastor Adventista

Falso o Verdadero

1. (  ) Un llamado al ministerio en la Iglesia Adventista del Séptimo Día tiene como propósito obtener privilegios especiales.

2. (  ) La vida personal y las actividades profesionales del ministro deben estar sujetas al señorío de Cristo.

3. (  ) Un ministro no necesita mantener una vida devocional significativa para sí mismo y su familia.

4. (  ) Los ministros deben dedicar solo parte de su tiempo al ministerio.

5. (  ) Es importante que los ministros practiquen la confidencialidad profesional más estricta.

6. (  ) Los ministros deben apoyar tanto a la organización que los emplea como a la iglesia mundial.

7. (  ) Administrar las finanzas personales con transparencia es opcional para los ministros.

8. (  ) Tratar a la familia como la parte primordial del ministerio es una norma para los ministros.
    
9. (  ) Respetar la personalidad de cada persona sin prejuicio es una norma que los ministros deben seguir.
    
10. (   ) Los ministros deben comprometerse en el crecimiento espiritual de las personas a las que sirven.
    
Selección Múltiple

11. ¿Cuál es el propósito principal de un llamado al ministerio evangélico en la Iglesia Adventista del Séptimo Día?
   a) Obtener una posición especial  
   b) Obtener privilegios  
   c) Vivir una vida de devoción y servicio a Dios  
   d) Recibir reconocimiento público  

12. ¿En qué se deben enraizar la vida personal y las actividades profesionales de un ministro?
   a) En la tradición de la iglesia  
   b) En la Palabra de Dios  
   c) En las opiniones de los feligreses  
   d) En las leyes del país  

13. ¿A qué se compromete el ministro respecto a las creencias de la Iglesia Adventista del Séptimo Día?
   a) A cuestionarlas  
   b) A seguirlas parcialmente  
   c) A estar totalmente comprometido  
   d) A ignorarlas  

14. ¿Qué debe incluir la vida de un ministro según las normas mencionadas?
   a) Mantener una vida devocional significativa  
   b) Dedicar parte de su tiempo al ministerio  
   c) Comprometerse a la competencia profesional  
   d) Todo lo anterior  

15. ¿Cuál es la única vocación a la que debe dedicar su tiempo un ministro?
   a) Negocios familiares  
   b) El estudio
   c) El ministerio  
   d) Viajes y turismo

16. ¿Qué relación deben establecer los ministros con sus colegas?
   a) Relaciones de competencia  
   b) Relaciones de apoyo profesional  
   c) Relaciones distantes  
   d) Relaciones de supervisión  

17. ¿Cómo deben ser administradas las finanzas de la iglesia y las personales?
   a) Con integridad y transparencia  
   b) Con flexibilidad  
   c) Con discreción  
   d) Con rigor  

18. ¿Qué se considera la parte primordial del ministerio de un ministro?
   a) Su carrera profesional  
   b) Su familia  
   c) Su comunidad  
   d) Su educación  

19. ¿Cómo deben relacionarse los ministros con los demás?
   a) Con preferencia y prejuicio  
   b) Con respeto y sin predilección ni prejuicio  
   c) Con distancia  
   d) Con autoridad  

20. ¿Qué deben procurar hacer los ministros en relación con quienes sirven?
    a) Ignorarlos  
    b) Amar y comprometerse en su crecimiento espiritual  
    c) Supervisarlos de cerca  
    d) Mantener una relación profesional distante  

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