Los Diez mandamientos
Los mandamientos establecidos en el decálogo denotan la relación estructural entre Dios y la humanidad.
"Durante su esclavitud en Egipto, muchos de los israelitas habían perdido en alto grado el conocimiento de la ley de Dios, y habían mezclado los preceptos divinos con costumbres y tradiciones paganas. Dios los llevó al Sinaí, y allí con su propia voz proclamó su ley". PP, 305.
Según Adolfo Suarez (En https://www.facebook.com/share/v/16HhRVFrvj/) en su serie "El Código de la felicidad"; menciona que 'muchos piensan que para ser felices podemos o debemos hacer TODO lo que queremos, todo lo que deseamos. Mucha gente piensa que la felicidad plena consisten en no tener límites.
A la pregunta ¿Por qué debemos obedecer los mandamientos? Suarez ofrece las siguientes razones:
1. Porque somos el pueblo de Dios
2. Porque los mandamientos muestran quien es Dios
3. Porque los mandamientos muestran quien es Dios para nosotros
4. Porque los 10 mandamientos sirven para nuestra protección
5. Porque los diez mandamientos son una expresión del amor de Dios.
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 256): "Los diez mandamientos de la Ley de Dios salieron de la boca del Legislador y fueron escritos por su propio dedo; por lo tanto, este código religioso/moral es inamovible e inmutable, cuyos principios determinan cómo debemos relacionarnos los seres humanos con Dios y mutuamente entre nosotros... No hay ningún indicio en el AT ni en el NT de que Dios hay tenido jamás el propósito de modificar o abolir los Diez Mandamientos. Acatarlos constituye un gozo y un placer para los creyentes cristianos... Dios se reveló a sí mismo en esta tangible demostración de amor: no en términos abstractos o filosóficos, sino como un Dios que actúa en la historia. Solo el amor puede producir una respuesta de amor y obediencia.... porque es solo en el contexto de una adoración de amor que seremos capaces de vivir en armonía con los que nos rodean".
"Los Diez Mandamientos, siendo un pacto, indican el estilo de vida de los miembros del pacto. En principio, resumen la voluntad de Dios para su pueblo redimido. Los Diez Mandamientos constituyen el pacto; el resto es comentario". (Jones, David Clyde. Ética bíblica cristiana. Graham, NC: Publicaciones Faro de gracia, 2014), 122.
"También sabemos que la ley fue hecha, no para los justos, sino para los transgresores y los rebeldes, para los...
[#1] impıós y pecaminosos
[#3] irreverentes y profanos
[#5] parricidas y matricidas
[#6] homicidas
[#7] fornicarios y sodomitas
[#8] secuestradores,
[#9] mentirosos y perjuros,
y “para cuanto se oponga a la sana doctrina, segú n el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mı́ me ha sido encomendado” [1 Timoteo 1:8-11]
Principios de los 10 mandamientos:
1, Lealtad
2. Culto correcto
3. Reverencia
4. Santidad
5. Respeto a la autoridad
6. Respeto a la vida
7. Pureza
8. Honestidad
9. Veracidad
10. Contentamiento
Los primeros 4 mandamientos denotan nuestra relación con Dios y los últimos seis nuestra relación con el prójimo. Según el Comentario Bíblico Andrews: "La razón para guardar los mandamientos (según Éxodo 20:3) es por amor y respeto a Aquel que creó y redimió a la humanidad. El término hebreo negativo lo ('no') se debe entender no solo como prohibición, sino también como promesa de capacitación". (2024, 256).
PRIMER MANDAMIENTO
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 256): "Aunque Israel había salido del mundo politeísta del Antiguo Egipto e iba camino del medio ambiente politeísta de Canaán, fueron apartados para adorar al único Dios viviente. El Señor que hizo los cielos y la tierra no compartirá adoración con ningún otro, porque no hay ningún otro (Isaías 37:9). Al confeccionarse dioses, las naciones circundantes se volcaron a adorar la naturaleza y adorarse a sí mismos. Poco ha cambiado en la moderna era científica, que se desenvuelve en una ámbito de razón y experiencia autónomas. Se coloca a la humanidad en el centro del universo, y nos degradamos a nosotros mismos cuando adoramos la naturaleza y la obra de nuestras mentes y manos (Romanos 1:22-25).
Según Suárez, Éxodo 20:3 es como si dijeran: "Sean leales a mí". Lealtad es compromiso, responsabilidad, confiabilidad.
Según Loron Wade: Su mensaje es: No entregues tu lealtad, no rindas tu devoción a otros 'dioses' que no lo son, en realidad. No te comprometas en el servicio de quienes, después de todo, te van a defraudar y lastimar". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 15).
Y agrega: "Pregúntese cuál ha sido el resultado, hasta la fecha, de la adoración de estos 'dioses ajenos'. Como los de antaño (Dagón, Astoret, Moloc), son deidades (Dinero, Sexo, el Poder) que se vuelven contra sus adoradores y los devoran".
¿Por qué el primer mandamiento no es el segundo, el tercero?
Porque es la base de todos los demás.
"La adoración, igual que el amor, es una actitud del corazón. Es una disposición y decisión de conceder a Dios su lugar como Dios, de colocarlo en el trono y darle el sitial de soberano, haciéndolo el rey de nuestra vida.
Reconocer la soberanía de Dios significa, además, que no trataremos de someterlo a nuestro criterio personal. Rechazamos la idea de que podemos creer en él solo en la medida en que somos capaces de entender o explicar su naturaleza. De ser así, el punto de partida para creer sería el ateísmo, y avanzaríamos hacia la fe solo a través de esfuerzos racionales. Además, Dios quedaría limitado por el tamaño de nuestra capacidad mental. En este caso, lo que estaremos adorando ya no sería a Dios, sino a algo finito, porque conoceríamos sus dimensiones, su principio y su fin.
Lo anterior no quiere decir que la fe cristiana desconoce o desprecia el valor de la razón o las evidencias que la sustentan. No es malo examinar estas evidencias, pero ellas no son su base.
El conocimiento de Dios y su adoración no empiezan con el razonamiento humano, sino con la revelación. Es decir, Dios primero tuvo que revelarse. No podremos descubrirlo a través de nuestros propios esfuerzos. Y esta revelación de Dios tuvo su máxima expresión en Jesucristo. 'Ningún ser humano ha visto jamás a Dios' Dijo el evangelista, 'el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer (Juan 1:18).
Desde sus primeros años Jesús estaba preocupado en enseñar cómo es Dios. Cuando alzaba a los niños en sus brazos y los bendecía, cuando enseñaba a sus discípulos en las orillas del lago, cuando calmó la tempestad y echó a los cambistas del templo; en todas estas cosas estaba diciendo: 'Dios es así'.
Poco antes de la crucifixión, Felipe dijo: 'Señor muéstranos al Padre, y nos basta' (Juan 14:8).
La respuesta de Jesús refleja que esa pregunta le había causado verdadero dolor: "Tanto tiempo he estado con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo dices tú: Muéstranos al Padre?".
Vez tras vez los evangelios revelan a Felipe como un discípulo que era lento para escuchar y pronto para dudar... Pero al tener esta actitud Felipe corría el riesgo de perder el camino, porque la revelación de Dios no entra a fuerza y a golpes, sino que es concedida a los que están dispuestos a abrir los ojos y los oídos y, sobre todo, sus corazones. En vez de una convicción monumental, todo lo que necesitamos es quitar las barreras y dejar de cerrar los ojos ante la evidencia.
A medida que aceptamos el primer mandamiento, y le concedemos a a Dios su lugar en nuestra vida, esa revelación nos es concedida en forma personal. Y esta es la única manera en que es posible conocer a Dios.
Conceder a Dios el primer lugar significa dejar a un lado cualquier idea, interés o pensamiento que compitan con él o disminuyan su soberanía en nuestra vida. este concepto será la base, el principio fundamental de la verdadera moralidad y de la vida espiritual. Será el criterio rector que usaremos para evaluar el sinfín de decisiones y alternativas que nos confrontan día a día. cada vez, preguntaremos: Este video, este deporte, esta amistad, este trabajo, esta forma de vestir, esta música, ¿cómo afectará mi relación con Dios? Cuando realmente empezamos a vivir así, entonces el orden y la moralidad comenzarán a tomar posesión en nuestra vida, la paz ocupará el lugar de la angustia y la esperanza ahuyentará la depresión y la desesperación. Apenas entonces empezaremos a comprender la clase de obediencia profundamente espiritual que Jesús describió en el sermón del monte.
Hoy muchas personas creen de alguna manera en Dios, pero no llegan al punto de concederle el primer lugar en sus vidas. Pero este es el único lugar que puede ocupar si, en realidad, es Dios. Por eso este mandamiento ocupa el primer lugar. Mientras no le demos a Dios su lugar, y no lo hagamos Señor y Soberano de nuestra vida, los otros nueve mandamientos serán simples reglas morales sin más valor que miles de otras ideas buenas... No se puede llegar al primer mandamiento obedeciendo los otros nueve, sino que hay que llegar a los otros a través de este.
¿Estoy dispuesto a concederle a Dios su debido lugar?
¿Estoy dispuesto a darle la primacía en todo?
De eso se trata este mandamiento". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 20-23).
Este mandamiento establece la base del monoteísmo (la adoración a un solo Dios) que se basa en la tradición judía, que se enfatiza que la adoración a un solo Dios que es único y verdadero y que aquellas personas que le siguen deben de adorarlo solo a Él. 1 .
"El primer mandamiento está escrito en forma de prohibición, pero lo que prohibe revela lo que ordena". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 17).
"El texto continúa 'No tendréis otros dioses delante de mí'. Los 'otros dioses' no han de ser reemplazados con un vacío. Después de decirnos lo que no debemos hacer, el mandamiento nos explica lo que sí. La prohibición, entonces, es una orden positiva a adorar al Dios verdadero". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 20).
LA EXCLUSIVIDAD DE DIOS - 1 Corintios 8:4, 5
Dios nos pide lealtad porque solo Él es Dios.
Hay puntos importantes que debemos analizar en este mandamiento.
1. Reconocimiento del Dios único: El mandamiento reafirma la identidad de Dios como el único ser supremo y demanda la lealtad exclusiva hacia él.
2. Recordatorio de liberación: Nos recuerda que Dios es el que liberó al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto, estableciendo un vínculo personal e histórico entre Dios y su pueblo.
3. Exclusividad en la Adoración: La prohibición de tener “dioses ajenos” implica que nuestra adoración y la devolución deben centrarse únicamente en nuestro Dios. Esto es fundamental para mantener la pureza de nuestra fe.
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 257): “Estamos llamados a ser fieles en forma exclusiva a Dios, quien anhela mostrarnos su divina misericordia y su amor (Éxodo 20:6).
LEALTAD INCONDICIONAL
Dios no acepta un amor dividido. Es un monarca absoluto. No deja lugar para tener dos tronos en el corazón. No es solo nuestro deber adorar a Dios como el único Dios, sino también nuestro privilegio. Dios insiste en ser el único a quien dedicamos completa lealtad y adoración.
El primer Mandamiento no solo establece la autoridad de Dios también define la relación entre Dios y su pueblo, llamando a una adoración real a Dios.
Como podemos ver, la imagen puede ser tangible o intangible, no necesariamente una representación física. Y las que son tangibles, pueden en forma general ser representaciones de cualquier cosa y en forma específica de divinidades.
Cuando la divinidad no es aquélla en que una persona cree, desde su punto de vista se convierte en un ídolo. Acá podemos establecer la diferencia entre imagen e ídolo. Dios prohíbe incluso adorar una imagen.
¿Qué requiere de ti el Señor tu Dios, sino que temas al Señor tu Dios, que andes en todos sus caminos, que le ames y que le sirvas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma? Deuteronomio 10:12.
SEGUNDO MANDAMIENTO
"Jehová es el Dios verdadero: él es el Dios vivo y el Rey eterno [...]. Los dioses, que no hicieron los cielos ni la tierra, desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos. Él hizo con su poder la tierra, con su saber puso en orden el mundo y con su sabiduría extendió los cielos [...]. Todo hombre se embrutece, le falta conocimiento; se avergüenza de su ídolo todo fundidor, porque mentirosa es su obra de fundición y no hay espíritu en ella. Vanidad son, obra vana; en el tiempo de su castigo perecerán. No es así la porción de Jacob, porque él es el Hacedor de todo". Jeremías 10:10-16.
"Los antiguos pueblos que rendían culto a las imágenes
muy pronto terminaron haciendo dioses del tamaño de su
imaginación. Precisamente por eso empezó el politeísmo, la
idea de que hay muchos dioses. Como sus dioses eran pequeños, no podían creer que con uno solo bastaba para atender
las múltiples necesidades de la humanidad". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 26).
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 256) "Los antiguos egipcios... divinizaron todos los aspectos de la naturaleza, tales como el sol y la luna 'arriba en el cielo', los animales y los árboles ' abajo en la tierra', y el Nilo, que era las aguas de 'debajo de la tierra'.
"Al hacer que los hombres violaran el segundo mandamiento, Satanás se propuso degradar el concepto que tenían del Ser divino". PP, 306.
Según Suárez (En https://www.facebook.com/share/v/14whBYuvmb/)
- Adorar en atribuir dignidad y valor a Dios
- El segundo mandamiento no pretende eliminar el arte, la pintura o las consideraciones estéticas.
- Dios dio el segundo mandamiento para proteger el primero.
"¿Por qué el segundo mandamiento prohíbe la fabricación
de ídolos o imágenes para representar a Dios? Porque por
grandes o costosos que sean, lo único que hacen es empequeñecerlo. Inevitablemente lo reducen al tamaño de un concepto. netamente humano. Y este es, en realidad, el meollo del asunto. Una pobre imagen mental de Dios es el pecado fundamental que el segundo mandamiento quiere ayudarnos a evitar.
El racionalista moderno comete el mismo error. Lanza la
pequeña red de su capacidad perceptiva en el vasto océano
del universo. Lo que puede atrapar está limitado por el corto
radio de sus cinco sentidos y de su capacidad intelectual. Se
hace dueño de lo poquito que logra atrapar y rechaza la existencia de todo lo demás. Como dije, es el mismo error, y con
esto se demuestra que el problema no se limita a niños e ignorantes". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 25).
¿Por qué Dios condena la idolatría?
1. Porque Dios es libre
2. Porque Dios es celoso
3. Porque la fe es por el oír
4. Porque Dios provee sus propios mediadores
Pruebas de la adoración verdadera y del adorador verdadero
1. La adoración verdadera debe impactar el corazón y la conciencia del adorador
2. La adoración debe llevar a la comunión con Cristo. El falso adorador siempre está en busca de elementos litúrgicos; el verdadero adorador siempre busca al propio Dios. El verdadero adorador no depende de los instrumentos de adoración.
3. La adoración verdadera debe guiar al adorador a crecer en conocimiento espiritual.
4. La adoración verdadera debe guiar al adorador a crecer en santidad
5. La adoración verdadera debe llevar al adorador a crecer en reverencia.
REVERENCIA
1. Reverencia con la Palabra de Dios
2. Reverencia por el nombre de Dios
3. Reverencia por la ley de Dios
4. Reverencia por la casa de Dios
LA NECESIDAD DE INTERCESORES
"Cuando empezó la era cristiana, los apóstoles y sus seguidores anunciaron el evangelio con gran fervor, y el resultado fue que en menos de dos siglos la iglesia perseguida llegó a ser la iglesia popular (Hechos 16:26). Todos la aplaudían y los mismos emperadores se vieron obligados muchas veces a consultar su opinión. Bajo estas circunstancias, convenía ser cristiano, y millones de personas vinieron para solicitar el bautismo. Pero, tristemente, muchos de estos nuevos “conversos” entraron en la iglesia con el mismo concepto de Dios que habían tenido antes. Aceptaron la idea de que hay un solo Dios, pero tenían Recursos Escuela Sabática © una visión muy pobre de él. Lo concebían como cualquiera de los dioses paganos, olvidadizo e indiferente, no muy dispuesto a ayudarlos. Pensaban que había que rogarle mucho para convencerlo de alguna cosa. Sería difícil pensar en otro error más triste. La Biblia compara el amor de Dios con la más poderosa expresión de amor humano, diciendo: “Puede una mujer olvidar a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaré. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpido” (Isaías 49:15, 16). A pesar de esto, muchas personas llegaron a imaginar que Dios necesita un ejército de intercesores alrededor de su trono que claman día y noche para conseguir que nos ayude. Pero Jesús mismo dijo a sus seguidores: “No os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os ama” (Juan 16:27). Y el apóstol nos anima diciendo: “Acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna” (Hebreos 4:16).
La idea de la intercesión de parte de los santos difuntos es una violación del segundo mandamiento, porque está basada en una imagen mental muy pobre de Dios". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 27).
DIOS NO PUEDE REDUCIRSE A UN MERO OBJETO
En el antiguo Cercano Oriente, la idolatría era común, con numerosas culturas adorando a deidades a través de estatuas e imágenes. El mandato de Dios a Israel de no hacer ni adorar imágenes es, por lo tanto, una clara ruptura con las prácticas religiosas de las naciones circundantes. 2 . Este mandamiento subraya la trascendencia de Dios, quien no puede ser representado adecuadamente por ninguna creación humana.
Texto y Traducción
En hebreo, el término “pesel” (פֶּסֶל) se traduce como “imagen tallada” o “ídolo”, mientras que “temunah” (תְּמוּנָה) se refiere a una “semejanza” o “representación”. Estos términos son clave para comprender la prohibición, ya que abarcan cualquier intento de representar a Dios o a otros seres celestiales mediante objetos materiales.
El verbo "hacer" (עָשָׂה, `asah) en Éxodo 20:4 sugiere una prohibición activa contra la fabricación de cualquier representación física de lo divino. Este mandato se refuerza con la prohibición de "inclinarse" (שָׁחָה, shachah) ante tales imágenes, lo que implica un acto de adoración que está reservado exclusivamente para Dios.
El mandamiento está estructurado en dos partes principales: la prohibición de hacer imágenes y la prohibición de adorar tales imágenes. La segunda parte incluye una declaración teológica sobre la naturaleza de Dios como “celoso”, lo que implica que Dios exige devoción exclusiva y no tolera la competencia de ídolos. 3 .
El tema central del Segundo Mandamiento es la unicidad de Dios y la prohibición de la idolatría. Este mandamiento no solo prohíbe la idolatría en un sentido físico, sino que también implica una prohibición de cualquier forma de adoración que desvirtúe la naturaleza de Dios. La referencia a Dios como “celoso” también indica que la idolatría no es simplemente una transgresión menor, sino una violación del pacto que provoca la ira divina. 4.
Este mandamiento contribuye significativamente a la teología bíblica al establecer que Dios no puede ser representado por ninguna imagen creada. Dios es espíritu (Juan 4:24) y trasciende la creación, lo que significa que cualquier intento de representarlo en forma material es inherentemente inadecuado y ofensivo. 5.
Volviendo al segundo mandamiento, los ídolos son solo uno de tantos instrumentos para adorar dioses falsos. A Dios lo que le importa es que no pequemos de idolatría. Este es un concepto más amplio que incluye hacer objeto de adoración dioses ficticios, tangibles o intangibles.
El Segundo Mandamiento está estrechamente relacionado con el Primero, que declara: "No tendrás dioses ajenos delante de mí" (Éxodo 20:3). Mientras que el Primer Mandamiento establece la exclusividad de Dios como el único objeto de adoración, el Segundo especifica cómo debe ser esa adoración: sin imágenes ni ídolos.
Al prohibir los ídolos, Dios no solo está tan solo prohibiendo, sino que también nos hace una invitación.
Él se presenta como el único ser a quien debemos adorar.
"El salmista escribió acerca de los ídolos: “Los que los hacen
se volverán como ellos” (Salmo 115:8). Es muy lógico, ¿no le
parece?
El apóstol Pablo observó este fenómeno en sus días. Dijo
que los idólatras habían cambiado “la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de
aves, de cuadrúpedos y de reptiles”.
“Por consiguiente —añadió--, Dios los entregó a la impureza y a las pasiones depravadas de sus corazones... para que
hicieran cosas que no convienen”. Luego, aclara la expresión
“cosas que no convienen” con una lista de pecados que incluye avaricia y malicia, envidia, homicidios, pleitos, engaños,
malignidad; y dice que se vuelven chismosos, detractores,
aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de lo malo, desobedientes a los padres, sin amor y
despiadados (Romanos 1:23, 24, 28-31).
Es una lista terrible, ¿no le parece? Pero, ¿será una exageración? Si los dioses son unos malvados, si son mentirosos,
egoístas y sensuales, ¿qué se puede esperar de la gente que
cree en ellos?
Recientemente, estando de paso por Oaxaca, México, aproveché la mañana para visitar las ruinas de Monte Albán. Allí,
en el museo, aparecen imágenes de los dioses que adoraban
los antiguos centroamericanos: serpientes emplumadas, bestias acurrucadas y figuras humanas con expresiones grotescas de odio y enojo. Allí estaba también el altar donde los sacerdotes arrancaban el corazón de sus víctimas. El guía nos enseñó el campo deportivo con la explicación de que el equipo
perdedor o el ganador era sacrificado.
“Los que los adoran —dijo el salmista— se volverán como
ellos”.
Al mediodía volví a la ciudad y entré en un pequeño comedor. El lugar resonaba con el poderoso “ka-bum, ka-bum”
de un ritmo popular, y un ídolo moderno cantaba: “Todo el
día sueño con el sexo / Toda la noche pienso en el sexo / A toda hora pienso en el sexo cont-i-i-i-igo...”.
Las siguientes canciones eran diferentes solo en que usaban términos todavía más callejeros para repetir el mismo
mensaje.
¿Quién puede dudar de que los ídolos de ahora también
son muy poderosos, y que se adoran tan fervientemente como
aquellos de la antigüedad? En muchos sentidos, los resultados
funestos de la idolatría moderna exceden los que describe el
apóstol Pablo". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 29).
Es un grave error que cometemos a menudo es pensar que 'un ídolo es simplemente algo que podemos ver y tocar'. Pero, al igual que el resto de la ley de Dios, el segundo mandamiento es espiritual: se aplica al corazón; y en nuestro corazón siempre estamos ocupados intentando moldear a Dios a nuestra imagen. Como Calvino decía: El corazón humano es una fábrica perpetua de ídolos. Creamos un ídolo cuando convertimos a Dios en algo que podemos manipular. Este era el punto central de la idolatría pagana.
Somos lo que adoramos.
Implicaciones Éticas
El Segundo Mandamiento tiene profundas implicaciones éticas, particularmente en la forma en que los cristianos deben abordar las imágenes y símbolos en la adoración. En un mundo saturado de imágenes, este mandamiento nos recuerda que la adoración verdadera es espiritual y no depende de representaciones materiales. 6.
Las iglesias contemporáneas enfrentan desafíos únicos en cuanto a la idolatría, que no siempre toma la forma de estatuas o imágenes físicas, sino que a menudo se manifiesta en la adoración de cosas como el dinero, el poder o la popularidad. La iglesia debe ser vigilante en identificar y rechazar cualquier forma de idolatría que desvíe el culto de Dios hacia otras cosas. 7.
En la vida personal de los creyentes, el Segundo Mandamiento nos llama a examinar nuestras prioridades y asegurarnos de que Dios ocupe el primer lugar en nuestros corazones. Cualquier cosa que compita con Dios por nuestra lealtad o devoción puede convertirse en un ídolo, y debemos estar atentos para eliminar tales distracciones. 8.
A lo largo de la historia, ha habido debates sobre cómo interpretar y aplicar el Segundo Mandamiento. Por ejemplo, los iconoclastas en el siglo VIII rechazaron completamente el uso de imágenes en la adoración, mientras que otros, como la Iglesia Ortodoxa, defendieron el uso de íconos como medios de veneración que no constituyen idolatría. 9.
Hoy en día, el debate continúa en torno a la representación de lo Divino en el arte y la liturgia. Algunas denominaciones cristianas, como el catolicismo romano, permiten el uso de imágenes como ayudas devocionales, mientras que otras, como muchas tradiciones protestantes, las rechazan completamente. 10.
El Segundo Mandamiento sigue siendo tan relevante hoy como lo fue cuando fue dado en el monte Sinaí. Nos recuerda la exclusividad y trascendencia de Dios, y nos llama a adorarle en espíritu y en verdad, sin depender de representaciones materiales. A medida que enfrentamos las tentaciones modernas de la idolatría, este mandamiento nos ofrece una guía clara para mantener nuestra adoración centrada en el único Dios verdadero.
Adoremos a Dios correctamente ahora y lo podremos adorar por la eternidad personalmente, en un ambiente de plena y verdadera felicidad.
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 257): “El mandamiento declara que la infidelidad a Dios hará impacto hasta la tercera y cuarta generaciones. A través de las tendencias hereditarias y la imitación de los padres y la cultura se transmite la pecaminosidad.
"Algunas personas se sorprenden porque el segundo mandamiento incluye una solemne advertencia: “Soy Dios celoso
que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la
tercera y cuarta generación”. Se sorprenden porque Dios dice
que es “celoso” y que los hijos y hasta los bisnietos tienen que
sufrir por lo que hicieron sus antepasados.
El problema se debe a una lectura superficial del texto. Al
observar con más cuidado veremos que el castigo que alcanza
“hasta la tercera y cuarta generación” no es una sanción arbi-
Recursos Escuela Sabática ©
traria aplicada por Dios. El texto dice que el “castigo” que sufren estas personas es “la iniquidad de los padres”. Precisamente de esto hablaba el apóstol Pablo en el pasaje que ya citamos. Dice que la adoración de imágenes, la exaltación de lo
creado por encima del Creador, quita las barreras y abre paso
a la maldad natural del corazón humano. Cuando la gente
llega a ser semejante a sus ídolos, la tierra se llena de violencia
y el corazón del pueblo se entrega a “injusticia, maldad, avaricia,... envidia, homicidios, pleitos, engaños y malignidad”.
Llegan a ser “chismosos, detractores, aborrecedores de Dios,
insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de lo malo, desobedientes a los padres, sin entendimiento, indignos de confianza, sin amor [y] despiadados” (Romanos 1:29-32).
¿Le parece que sería un castigo vivir en medio de esa clase
de gente? Ese es precisamente el castigo que alcanza “hasta la
tercera y cuarta generación”. Es el resultado terrible contra el
cual nos quiere advertir el Señor al darnos el segundo mandamiento". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 30).
Y agrega:
“Hoy en día los ídolos pueden ser todo aquello a lo que asignamos la prioridad y el compromiso que pertenecen solo a Dios”.
“En la cultura popular, las estrellas de cine, los deportistas y los músicos reciben el honor, el respeto y la admiración que solo Dios merece como Redentor nuestro. Además del tiempo que perdemos cuando usamos excesivamente los medios de comunicación, el constante bombardeo de estos sobre nuestros sentidos con lo que no tiene verdadera importancia, insensibiliza la mente. El centro de atención se ha desviado del Dios infinito que creó el universo. Solo la Palabra de Dios brinda una imagen precisa de quién es y qué es lo que ha hecho por nosotros”.
Por otro lado, "El temor y la ansiedad se deben a una falta de fe. Son una
violación del segundo mandamiento, porque revelan que, en
nuestra mente, Dios es muy pequeño". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 28).
"El segundo mandamiento es el complemento perfecto del
primero. Quien ha tomado la decisión de poner a Dios en el
centro de su existencia no permitirá que ninguna cosa creada
ocupe el lugar que corresponde al Creador. Y no tendrá ninguna confusión en cuanto a la verdadera adoración, porque se
apartará de todo lo que disminuye la importancia de Dios en
su vida.
Para los que guardan los primeros dos mandamientos, la
obediencia a los demás será completamente natural, porque el
amor al Creador resulta naturalmente en honrarlo a él y amar
también al prójimo.
El apóstol Santiago llama a los Diez Mandamientos “la ley
perfecta, la ley de la libertad” (Santiago 1:25). Aunque solo
hemos considerado dos de estos grandes preceptos, desde ya
empezamos a ver en qué consiste esa perfección y esa libertad. Muy bien lo expresó el salmista cuando dijo: “Mucha paz
tienen los que aman tu ley, y para ellos no hay tropiezo”
(Salmos 119:165). (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 31).
TERCER MANDAMIENTO
¿Qué se sentirá saber que el
propio padre no lo reconoce a uno, al grado de no haber querido darle su apellido?
¿Cómo puedo llevar este nombre? ¿Cómo puedo pertenecer a
“la familia de Dios en el cielo y en la tierra”?
"El bautismo en el agua es el entierro de aquella persona
que “murió”. Al mismo tiempo es una celebración, porque
simboliza la resurrección de la persona nueva que ha nacido.
Es un anuncio público, un testimonio visible de algo que es
invisible aunque muy real. Es una manera de decir a todos
que una persona nueva, muy diferente, ahora vive en la vieja
casa". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 37).
Para los judíos, el nombre está íntimamente ligado a la persona, indicando su carácter o el carácter de su padre. (Éxodo 3:13; Mateo 1:21), denota la posición y función de quien lleva el nombre (Éxodo 23:21).11
En el mundo antiguo, el nombre de Dios no era solo una etiqueta; era una representación del carácter y la autoridad divina. Para los israelitas, mencionar el nombre de Dios implicaba una conexión directa con su poder y santidad. (PP, 307).
"Cuando nace un niño la gente siempre busca parecidos:
—Tiene los ojos de su mamá —dice una vecina.
—Pues, en realidad, es casi una fotocopia de mi tía Juana
—dice la mamá.
—No —dice el papá, muy ufano—, creo que se parece a mí.
Si en verdad somos hijos de Dios, nos pareceremos a nuestro Padre celestial. Si la gente puede decir: —Mira, cuán amable es! Es paciente, es humilde y servicial— entonces, puede
agregar: —En realidad, es hijo (o hija) de Dios". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 37).
Así, "tomar en vano el nombre de Dios es llamarse hijo o hija de Dios, y sin embargo continuar con la vida de antes. Es tomar ese segundo nombre sin experimentar ningún cambio real. Equivale a tomar el nombre de una familia sin pertenecer realmente a ella". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 38).
El tercer mandamiento surge en un contexto en el que era vital preservar la integridad de la relación entre Dios y su pueblo. Esta relación se basaba en la reverencia y el respeto, principios que también forman la base de una ética sólida. Así, respetar la santidad del nombre de Dios, se convierte en una manera de vivir una vida ética para quien lleva su nombre y refleja los valores y principios divinos. Esto implica vivir con integridad y coherencia, asegurando que nuestras acciones y palabras exalten y honren el nombre de Dios. El tercer mandamiento es una guía ética que nos llama a vivir con integridad, respeto y coherencia. La hipocresía, o la discrepancia entre lo que decimos y lo que hacemos, también puede ser una forma de deshonrar el nombre de Dios. La ética cristiana exige coherencia entre la fe profesada y la conducta vivida. 12 Una ética que demuestre el poder transformador de una vida vivida en reverencia y verdad.
Hoy, los medios de comunicación y la cultura popular pueden influir en la percepción del respeto y la reverencia hacia lo sagrado. Los creyentes son llamados a mantener un estándar elevado de ética y deben esforzarse por vivir de manera que su testimonio ético y su respeto por el nombre de Dios sean evidentes en medio de estos desafíos.
Según Suarez, (en https://www.facebook.com/share/v/16LDVTtdxA/) el año 2010, la Federación Italiana de futbol ordenó que se penalizara con tarjeta roja a los jugadores que blasfemaran el nombre de Dios. Infelizmente, muchas veces se usa el nombre de Dios en ocasiones que no son adecuadas:
- Bromas
- Insultos
- Chistes malos
- Amenazas
Este mandamiento no solo se refiere a la blasfemia explícita o al uso del nombre de Dios en juramentos falsos; sino también, a cualquier forma de utilizar el nombre de Dios de manera trivial, superficial o no respetuosa. 13
"¿Cuánto considera que vale el nombre de Dios? Al no vivir
a la altura del compromiso cristiano, le estamos haciendo
quedar mal. El apóstol Pablo reprendió a algunos que hacían
eso, diciendo que “el nombre de Dios es blasfemado entre los
gentiles por causa de vosotros” (Romanos 2:22-24).
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También lo hacemos quedar mal cuando pronunciamos ese
nombre en forma liviana o trivial o lo incluimos en una expresión vulgar o de doble sentido. Los que hacen eso declaran
ante el mundo que ese sagrado nombre no tiene valor o importancia para ellos. Aún más grave sería invocar el nombre
de Dios para afirmar algo que es falso o quedar mal con una
promesa que hicimos en su nombre". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 38).
Según Suarez, (en https://www.facebook.com/share/v/16LDVTtdxA/)
- El primer mandamiento trata de los aspectos internos de la Adoración.
- El segundo mandamiento trata de los aspectos externos de la Adoración
- El tercer mandamiento trata los aspectos verbales de la Adoración.
Nos advierte contra la banalización del nombre de Dios. Es decir, la reverencia.
La palabra vanidad es sinónimo de vano, de arrogancia, presunción o fútil, algo de poca importancia. El nombre de Dios no debe ser usado de manera inútil, de forma displicente, sin cuidado sin propósito; de una manera impía.
"Ustedes , pues, oren así: Padre Nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre". Mateo 6:9.
Un nombre santificado debe ser respetado, reverenciado.
SI ME AMAS, ME RESPETAS
El nombre de Dios contiene 3 aspectos importantes:
- Su naturaleza
- Sus enseñanzas o doctrinas
- Sus enseñanzas éticas o morales
Entonces, tomar el nombre de Dios en vano significa faltar el respeto a su persona, desobedecerle, no tomar en cuenta sus enseñanzas y no tomar en cuenta sus enseñanzas éticas o morales.
Al usar el nombre de Dios existen
- Ingenuos
- Quienes se creen espirituales y usan su nombre en maneras innecesarias
- Culpables que quieren justificar sus cosas equivocadas, quieren poner el nombre de Dios de por medio para amenizar su culpa
Blasfemar significa renegar. Su antónimo es elogiar. Blasfemar es hablar mal de alguien.
No jurarán falsamente por mi nombre. Profanando el nombre de tu Dios. Yo el Señor. Levítico 19:12
Tomar el nombre de Dios es algo demasiado serio.
El Tercer mandamiento prohibe las revelaciones inventadas. Hacerlo es usar el nombre de Dios en vano.
"Es una cosa triste ser un cristiano en la cena, un gentil en nuestras tiendas y un diablo en nuestras habitaciones privadas" - Stephen Chamock
Traemos vergüenza sobre el nombre de Dios cuando:
- Profesamos mucho y ofrecemos poco
- Decimos mucho y vivimos poco
- Hablamos mucho y demostramos poco
Eso se llama hipocresía. Cuando mi comportamiento es un gol en contra del evangelio.
"No todo el que me dice Señor, Señor entrarán en el reino de los cielos. Sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos obras poderosas? Entonces yo les diré: nunca os conocí, apartaos de mi, hacedores de maldad". Mateo 7:21-23.
Familiaridad no es sinónimo de sinceridad. Si usamos su nombre en vano, Dios nos apartará de él. Es negar con nuestros hechos las palabras bonitas que nosotros pronunciamos.
Actitudes que muestran reverencia en el templo:
- Cuando llegues al culto, ora y mantén la reverencia durante el culto
- Practica y promueve el silencio - Habacuc 2:20
- Haz todo lo posible por concentrarte mentalmente - 2 Corintios 10:5
- Reflexiona sobre todo lo que se predica - Romanos 12:1. Una vida que no reflexiona no vale la pena ser vivida.
1. Llega 15 minutos antes
2. Apaga tu teléfono
3. Arrodíllate tan pronto como llegues a tu asiento
4. Abre tu Biblia y lee un texto bíblico
5. No te levantes durante el culto
6. Evita hablar durante el culto
7. Esfuérzate por cantar
8. Evita salir antes que termine el culto. Antes de salir agradece a Dios por el tiempo de adoración.
Es necesario recordar que somos criaturas y que Él es el Creador. Sé reverente.
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 257): "El nombre del Señor, tu Dios ha de ser respetado, honrado y reverenciado. No debiera ser usado descuidadamente. Usado en un juramento deshonesto es inmoral. Cualquier forma de nombrar o aludir a la Deidad ha de estar en consonancia con su majestuosidad. Es con su nombre que se nos revela (Éxodo 3:13; 33:19) y es al invocar su nombre que su pueblo recibe bendición (Números 6:27). Su nombre ha de ser alabado (Salmos 145:2) porque es exaltado (Salmos 148;13). Involucrarse en un culto falso profana su nombre (Levítico 20:3; 21:6). Los que entran en relación pactual con el Dios eterno también son llamados por su nombre. Si se los conoce como seguidores de Dios, pero no viven como tales, entonces su testimonio (Santiago 1:26) y su adoración son vanos (Isaías 1:11; Mateo 15:7-9) Los creyentes representan a Dios en todo aspecto de sus vidas"
"El primer mandamiento nos insta a amar a Dios y colocarlo
en el centro de nuestra existencia, y el segundo aclara más en
qué consiste esto. Ahora, el tercero toma en cuenta a los dos
primeros, y nos dice: ¿Qué decisión tomarás al respecto?
¿Aceptarás la invitación que te extiende tu Padre celestial?
¿Lo vas a colocar en el centro de tu existencia? ¿Te unirás a su
familia, llevando su nombre e imitando su carácter?". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 39).
CUARTO MANDAMIENTO
"Por eso Dios bendijo y santificó el séptimo día, porque en el reposo de toda la creación que había hecho" Génesis 2:3
"Acuérdate del día de reposo para santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó" Éxodo 20:8-11.
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 257): "El sábado es un don de Dios a la humanidad, instituido en la creación... Se encuentra en el centro de la 'las diez palabras' como recordativo de la acción creadora de Dios y de su naturaleza relacional en nuestras vidas. Este es el mandamiento más extenso. Tiene una estructura sintáctica distintiva, y especifica el qué, el cuándo, el cómo y el porqué de la observancia del sagrado día de reposo".
Bien sabía Satanás que "Anulando el cuarto mandamiento, les haría olvidar completamente a Dios". PP, 306.
"Para borrar a Dios de la mente de los hombres, Satanás se propuso derribar este gran monumento recordativo. Si pudiera inducir a los hombres a olvidar a su Creador, ya no harían esfuerzos para resistir al poder del mal, y Satanás estaría seguro de su presa". PP, 306.
En el sábado Dios bendice lo que Él crea, y también bendice el hecho de su creación, su perfección y su existencia.En el sábado Dios marcó un nuevo tiempo, un día especial para manifestar su soberanía, su bendición y afirmar su relación con el hombre.
El verbo en este mandamiento señala un reposo como cese de actividad y estar en un ambiente de seguridad. 14
La observancia del sábado es seguir la Palabra de Dios y su ejemplo, la bendición y la santificación del sábado es un modelo para el hombre. 15
En el Nuevo Testamento se pone en claro que Jesús es quien da el verdadero reposo, vida y salvación.16
"La ley prohíbe el trabajo secular en el día de reposo del Señor debe cesar el trabajo con el cual nos ganamos la vida ninguna labor que tenga por fin el placer mundanal o el provecho es lícita en ese día pero como Dios abandonó su trabajo de creación y descansó el sábado y lo bendijo, el hombre ha de dejar las ocupaciones de su vida diaria, y consagrar esas horas sagradas al descanso sano, al culto y a las obras santas". (DTG, 183).
EL REY DE LOS CRIMINALES
Un cierto recluso duro, bruto, intolerante, insensible
Debía leer un libro para ganar días de libertad. Su capellán le recomendó leer la Biblia.
Mirándolo dijo: ¿Sabes quien soy yo? Para mi no hay solución. Mi corazón está cerrado, es tan duro como este hierro.
- Veo que si tu corazón es duro, necesita ser transformado. Voy a leerte el pacto de gracia que están en Ezequiel 36:26 - replicó el capellán.
"Les daré un corazón nuevo, un corazón de carne".
Al día siguiente la bestia dura había cambiado.
El preso acepto a Cristo como Salvador, se hizo manso y ahora era feliz.
El proceso de transformación y santidad había comenzado en su vida.
Según Adolfo Suárez existen algunas preguntas importantes acerca del sábado (en https://www.facebook.com/UABiglesiaAdventista/videos/1380183566533981/):
1. ¿Cuándo se instituyó el sábado?
En la creación, no en el Sinaí
2. ¿Para quién se instituyó el sábado?
Para toda la humanidad
3. ¿Cuál es el propósito del sábado?
Es un memorial que se levanta para recordar algo importante.
4. ¿Qué simboliza el sábado?
Éxodo 31:13 - Una señal entre Yo y ustedes. Yo soy el Señor que los santifico.
Ezequiel 20:20 - Santifiquen mis sábados. Serán una señal entre mi y ustedes.
5. ¿De qué es prueba el sábado?
El remanente del tiempo final, según Apocalipsis 14:12 guarda los mandamientos de Dios.
El sábado es una prueba de lealtad.
6. ¿Cómo debería ser la observancia del día de reposo?
Isaías 58:13, 14 dice que debe ser guardado con alegría.
Debo vivir la semana a la luz del sábado.
7. ¿Qué se celebra en el sábado?
Los actos Creadores y Salvadores de Dios
BENDICIONES DEL SÁBADO
A. En el sábado disfrutamos de sociabilidad
b. El sábado nos enseña el verdadero significado de la vida
c. El sábado nos enseña gratitud
d. El sábado nos ofrece descanso
e. El sábado nos ofrece profundidad y solidez.
f. El sábado crea y fortalece el sentido de comunidad
g. El sábado expulsa el individualismo y espanta la soledad
h. El sábado crea en nosotros un sentido de pertenencia
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:257):
QUÉ HACER
"El séptimo día es un día de descanso y está dedicado al Señor tu Dios"., y por eso hemos de tenerlo siempre en mente. Aquí hay un doble significado. Por un lado, se nos señala el principio de todo, a la semana de la creación, para que hagamos memoria de lo que Dios ha realizado. También se nos recuerda guardar en santidad el sábado. Hemos de santificarlo, o sea apartarlo para un uso santo. De ese modo, al recordar que el Señor bendijo el sábado y lo declaró sagrado, poniéndolo aparte para comunión con él, continuamos adorando al que es el dador de toda vida".
CUÁNDO HACERLO
"El ciclo semanal de siete días fue instituido en la creación. La semana no está relacionada con ningún orden natural, como es el caso de la tierra rotando sobre su propio eje para el día de veinticuatro horas, o rodeando el sol para el año. Esta medida de tiempo fue decretada por el Creador y se nos invita a conmemorar este gran acontecimiento junto a él cada semana en el séptimo día. El hecho de que Dios mismo reposó en el sábado y que el sábado fue observado por los israelitas en su recolección semanal del maná demuestra que el reposo fue establecido desde el principio, y por supuesto conocido mucho antes dle Sinaí".
CÓMO HACERLO
"No hemos de hacer en ese día ningún trabajo; hemos de desistir de nuestra labor diaria o cesar de ella (es lo que significa la forma verbal sabat). nos dedicamos al trabajo durante los primeros seis días de la semana, pero el séptimo día es un tiempo divinamente instituido reservado para dedicarlo al Creador. El mandamiento de cesar el trabajo se extiende a toda la familia. Toda ella, así como los sirvientes, el ganado y los huéspedes, han de gozar la paz del sábado. El grupo familiar entero debiera también gozar del rejuvenecimiento de reposar en el Señor como parte de la familia de Dios".
POR QUÉ HACERLO
"El Creador reposó en el séptimo día, como ejemplo para todos nosotros. Pero también empleó ese día gozando de la comunión con Adán y Eva. Por tanto, bendijo el sábado y lo santificó, lo hizo santo. Es un día bendito porque ese Dios relacional desea comunión con nosotros. Es santo porque lo apartó para nosotros. Pasar tiempo con nuestro Creador nos renueva física y espiritualmente. Hacer un llamado al mundo para que adore al Creador (Apocalipsis 14:7) y guarde sus mandamientos será una característica especial del remanente que viva justo antes de que regrese Jesucristo".
“¡Tanto
que hacer! ¡Tan poco tiempo!" - Cecilio Rhodes
"Ante el interminable ajetreo, ante las exigencias de una vida que, como la boca del sepulcro, nunca grita: “Ya basta!”, el Señor nos ofrece el apacible oasis del sábado. Hernando Wouk, dramaturgo y observador del séptimo día, escribió: “El sábado es un sorbo de agua fresca que aguarda al caminante al final de un viaje largo y fatigoso. Es como los brazos de una madre que se extienden para recibir a un niño cansado”. “Seis días trabajarás”, dice el cuarto mandamiento. Este es el tiempo tuyo. Pero todo esto tiene un límite: es el sábado. En él debes descansar. El cuarto mandamiento no dice: Trabajarás hasta que caigas agotado. Tampoco dice: Debes acabar todas tus tareas. Cuando todo es perfecto, cuando ya no hay nada que hacer, entonces puedes reposar. “Seis días”, dice. En ellos trabaja, lucha, haz tu mejor esfuerzo. Pero a todo eso hay un límite: es el sábado; en él reposarás. El sábado es una parábola de la vida, porque nos enseña que llegaremos al fin de nuestra existencia, y con nuestro último suspiro estaremos pensando todavía en más cosas que ha- riamos.., si tan solo hubiera tiempo. Nos enseña a hacer lo que podemos en el tiempo disponible, y entonces descansar. El que nos hizo sabe que, motivados tal vez por una ambición egoísta o bien por el sincero deseo de hacer lo mejor posible, podemos caer en la intemperancia y el exceso. Por esto, nos ha dado el cuarto precepto del decálogo como un mandamiento de misericordia. “Seis días trabajarás —dice—, pero no más. En el séptimo, reposarás”. El Señor Jesús dijo que el sábado fue hecho para el hombre (Marcos 2:27). Es un regalo precioso dado para nuestro provecho y protección. Es el puerto que alcanzamos después de la tormenta, el oasis donde el fatigado viajero encuentra sosiego y repone sus fuerzas para seguir con las luchas de la vida". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 47).
Vivimos en el tiempo de la efectividad, la competitividad, el consumo, la ganancia y la conveniencia. El primer sábado de la creación nos recuerda que Dios propicio el descanso, incluso antes que el ser humano comenzara a trabajar.
No habrá nada que tú necesites que yo no pueda darte. Adán, descansa porque voy a regalarte algo que tú no podrás creer.
Dios lo hizo todo perfecto. Tú eres la obra maestra de la creación de Dios.
¿Qué significa ser santo?
Qadosh significa separado, fuera del uso común.
Ser santo no es un logro o una meta, sino una forma de vivir.
Dios no solo nos pide santidad, sino que él nos ayuda a ser santos.
La persona que guarda el sábado crece en santidad y es plenamente feliz.
"El sábado, como recordatorio del poder creador de Dios, lo señala a él como Creador de los cielos y de la tierra. Por lo tanto, es un testimonio perpetuo de su existencia, y un recuerdo de su grandeza, su sabiduría y su amor. Si el sábado se hubiera santificado siempre, jamás habría podido existir ateos ni idólatras" PP, 306.
"Este es el significado del reposo en el séptimo día. Quizá
si Dios nos hubiese creado a principios de la semana y nos
hubiese solicitado alguna ayuda o, por lo menos, nuestra opinión de las cosas, podríamos tener un poquito de gloria. Pero
no sucedió así. La observancia del sábado era, desde el principio, es ahora y siempre será una celebración de la obra de
Dios y no de la nuestra. Como Adán, reposamos para señalar
que aceptamos esa realidad, que confiamos en la perfecta
provisión que Dios ha hecho por nuestro bienestar y felicidad.
Significa que nos colocamos reposadamente en sus manos,
confiando en su sabiduría, su plan y provisión para nuestras
vidas.
Así que, en un sentido profundo y significativo, nuestra
observancia del sábado es un acto de adoración, porque significa que aceptamos la posición de Dios como Creador y la
nuestra de criaturas.
En toda religión falsa, e inclusive en las interpretaciones
equivocadas del cristianismo, la adoración consiste en hacer
algo. Pero en la religión verdadera, la que enseña la Biblia, se adora dejando de hacer, dejando a un lado nuestras luchas,
nuestro propio esfuerzo y trabajo, y reposando con serena
confianza en lo que Dios ha hecho por nosotros". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 46).
"Dice el cuarto mandamiento: “El séptimo día es sábado”.
El nombre del día, la palabra “sábado”, significa “reposo”. El
séptimo día es el reposo señalado por Dios mismo. Es el día
en que nos invita a unirnos con él en su reposo, “en él no
harás obra alguna”.
Al reposar con él, declaramos al universo que el reposo
sabático es señal de una relación con Dios que está fundamentada en la fe. O lo que es lo mismo, el sábado es señal de salvación por fe.
Pero nuestro reposo en el día sábado no solo simboliza esta
relación; también la promueve, la profundiza y en sí forma
parte de su realidad. Nuestro reposo en el séptimo día no solo
declara que hallamos seguridad y paz en el amor de Dios, sino que fomenta esa seguridad. Afirma y, a la vez, confirma la
relación entre Dios y su creación.
Por esta razón, el sábado es complemento y garantía, de los
primeros tres mandamientos, los cuales nos ordenan adorar a
Dios y concederle el primer lugar en nuestra vida". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 46).
"Gracias a Dios por el mensaje del sábado. Significa que no
tenemos que navegar siempre a la deriva en un mar de problemas y congojas. No tenemos que vivir siendo esclavos de
nuestros impulsos y pasiones. Podemos entrar en el puerto y
alcanzar el reposo que el Señor ofrece a cada ser humano.
Quizá usted está dudando en este momento, y preguntándose: ¿Qué debo hacer con todo esto? No dude más, sino con
pasos alegres y confiados, entre en este precioso reposo. Escuche el consejo del apóstol: “Por tanto, temamos, no sea que
permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado” (Hebreos 4:1)". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 46).
QUINTO MANDAMIENTO
En el Sinaí Dios revela su voluntad y establece una alianza duradera con su pueblo, entregándole la ley que regiría su vida y conducta. El Sinaí, por lo tanto, no solo se convierte en el escenario físico en este encuentro, sino también en un símbolo de relación especial entre Dios el pueblo de Israel que contiene la base religiosa y ética del pueblo de Israel. El decálogo establece normas de conducta que van más allá de la mera convivencia social, apuntando hacia un orden moral universal.
La ética familiar, establecida en Éxodo 20:12, no solo trata del respeto a los padres, sino que también establece un modelo de autoridad y sumisión que se extiende a todas las relaciones humanas.
"El mandamiento de honrar a los padres es la base de la estabilidad y prosperidad de la sociedad. El respeto hacia la autoridad comienza en el hogar, y desde ahí se expande a toda el área de la vida social y religiosa". (Véase HC, Cap 50).
LA RELACIÓN PADRE-HIJO
"El quinto mandamiento se refiere a esta poderosa relación; pero, por una razón muy importante, está dirigido a los hijos. Muchas personas nunca llegan a ser padres de familia, pero todos somos hijos o hijas. Nuestra relación con nuestros padres, o aun la falta de ella, nos afecta para bien o para mal hasta el último día de nuestra existencia. Y de esto trata el quinto mandamiento. No podemos cambiar la realidad de la situación en que nacimos. No tuvimos voz ni voto en escoger a nuestros padres, y tampoco podemos cambiarlos para hacer que cumplan nuestro criterio de cómo deben actuar. El apóstol recordó que nuestros padres “nos disciplinaban por unos pocos días como les parecía” (Hebreos 12:10). Pueden haber realizado esta tarea con gran habilidad o con muchos errores; o bien, como su- Recursos Escuela Sabática © cede con la mayoría de nosotros, con una combinación de ambas cosas. Lo que hicieron o no hicieron, inevitablemente, nos afecta; pero jamás se puede exagerar al decir que somos afectados más profunda y permanentemente por nuestra actitud hacia sus esfuerzos que por el método específico que utilizaron. Por esto, precisamente, el quinto mandamiento pone la responsabilidad por el éxito de la relación entre padres e hijos en el lugar donde realmente corresponde. Se refiere al aspecto de la relación que nos afecta primero y más; un aspecto que sí depende de nosotros. Si bien no pudimos elegir a nuestros padres, ni podemos cambiarlos, la actitud que asumimos hacia ellos, definitivamente, depende de nosotros". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 55).
Nuestra relación con nuestros padres "afectará la manera en que nos
relacionamos con toda autoridad y, en gran medida, con todos los demás seres humanos. Y es muy probable que afecte
también nuestra relación con Dios". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 57).
"El principio enunciado en el quinto mandamiento es un
fundamento sólido para alcanzar el éxito en el estudio, en el
trabajo e incluso en el matrimonio. De hecho, la primera vez
que el matrimonio se menciona en la Biblia, se describe como
la condición de un hombre que deja a su padre y a su madre y
se une a su mujer (Génesis 2:24). Así que el matrimonio es una
transferencia y, en cierto sentido, una continuación de la relación que empezó con nuestros padres. Cualquier persona que
tiene problemas no resueltos en su relación con sus padres,
entrará en la relación matrimonial con un serio contratiempo,
y es muy probable que tenga problemas en otras áreas de su
vida también. Por esto es que el mandamiento dice que honrar a nuestros padres significa que nuestros días serán “prolongados en la tierra” que Jehová nuestro Dios nos da. Una relación saludable con nuestros padres es la base de buenas relaciones, paz mental y éxito a lo largo de toda nuestra vida". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 57).
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:259): "Nuestra relación con Dios como la prescriben los primeros cuatro mandamientos, se la aplica aquí a la unidad relacional más importante sobre la tierra: la familia. Tanto el cuarto como el quinto mandamiento comienzan con exhortaciones positivas. El plan de Dios para preservar la familia es fundacional para la iglesia y la sociedad. Aquí, los hijos reciben su primera instrucción en obediencia, cortesía respeto y honra. Todas las más importantes lecciones de la vida han de ser enseñadas inicialmente en el hogar. Dios subraya esta relación diciendo: 'Honra a tu padre y a tu madre' Este honor y respeto por la autoridad constituida como corresponde se extenderá al modo en que nos relacionamos con la sociedad".
La palabra es “honrar” דַבָּכ (kabad) viene del verbo honor que significa actuar rectamente, el término “honrar” significa “dar a algo el peso debido”, también se relaciona con “gloriar”, “honrar”, “tener alta estima”, “obedezcan y cuiden”, tiene en mente la interpretación que este mandamiento que está dirigido a los hijos adultos de quienes se requiere que provean las necesidades materiales y afectivas de sus padres. 19
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:259): El verbo honrar "implica una acción y actitud continuas, indicando que honrar a los padres no es un suceso en una única vez. Mientras los padres de una persona estén vivos son dignos de 'honra'. El término para 'honra' también significa 'pesado' y se usa cuando se da gloria a Dios. Cómo honramos a nuestros padres es un asunto de mucho peso. Los padres y las madres ejercen la autoridad en el hogar. ¿Cómo los honran sus hijos? Cuidándolos y obedeciéndolos 'en todo porque esto agrada al Señor' (Colosenses 3:20)
"El despreciar la autoridad de los padres lleva pronto a despreciar la autoridad de Dios". PP, 306.
"Honrar a nuestros padres significa hacerlos quedar bien
siendo nosotros buenos, y colaborar con ellos en sus esfuerzos
por ayudarnos a alcanzar el éxito en la vida.
El quinto mandamiento nos dice que debemos quitarnos
los guantes de boxeo y dejar de oponernos a ellos; que debemos escuchar su consejo, hablar bien de ellos ante los demás y
buscar la manera de mostrarles aprecio y respeto. Nuevamente se escucha la voz del Sabio: “Alégrense tu padre y tu madre, y regocíjese la que te dio a luz” (Proverbios 23:25)". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 57).
"Así se explican los esfuerzos de Satanás por menoscabar la autoridad del quinto mandamiento. Entre los paganos se prestaba poca atención al principio ordenado en este precepto. En muchas naciones se solía abandonar a los padres o darles muerte cuando la vejez los incapacitaba para cuidarse a sí mismos. En la familia, se trataba a la madre con poco respeto, y después de la muerte de su esposo, se le exigía que se sometiera a la autoridad del hijo mayor. Moisés insistió en la obediencia filial; pero cuando los israelitas se apartaron de Dios, menospreciaron el quinto mandamiento junto con los otros". PP, 307.
Dios les mandó a los Israelitas que honraran a sus padres. Al añadir una promesa a este mandato, les dio una razón más para obedecerlo.
Este mandamiento se distingue de los demás, por su enfoque en las relaciones familiares, y por ser el primero que incluye una promesa especifica de bendición y longevidad como recompensa por su cumplimiento de esta promesa sugiere que la estabilidad y el bienestar de la familia son fundamentales para la prosperidad de la sociedad en su conjunto.17
Dicho mandamiento ha sido ampliamente analizado por su profundo significado ético. Huey subraya que la exhortación a honrar a los padres va más allá de la simple obediencia; es un reconocimiento de la autoridad y del sacrificio que implica el cuidado parental.18 Este respeto hacia los padres no solo refleja un deber moral, sino también un reconocimiento de la estructura ordenada por Dios para la convivencia humana.
La segunda palabra es “prolongar día” ַר ָּא בםֿי (arak yom) se refiere a alargar o estirar, es una expresión literal, con un alto contenido poético, que significa que la persona vivirá mucho tiempo. “podrán vivir muchos años”, “para que vivas una larga vida”. 20
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:259) "Hay una promesa asociada con la honra y la obediencia. Los hijos de Israel acababan de salir de Egipto y estaban entrando a una nueva tierra. Dios les prometió que, si honraban a sus padres, sus días se alargarían en la nueva tierra de Canaán. Esta promesa también es para nosotros".
Este mandamiento manda honrar a los padres, aún cuando la relación con ellos haya sido o está siendo difícil y dolorosa. No se debe deshonrarlos con la conducta.
"La ética familiar, como expresa en Éxodo 20:12, es central para la formación del carácter. Honrar a los padres es el primer paso hacia una vida de rectitud y responsabilidad social”. 21
"La ética del antiguo testamento, especialmente en el Decálogo, coloca la honra a los padres en un lugar central. Es un reflejo de la justicia divina y un modelo para las relaciones humanas". 22 Esta perspectiva sugiere que el respeto hacia los padres es un acto de justicia, una retribución justa por la dedicación y esfuerzo que han demostrado a lo largo de la vida de sus hijos.
La ética que se enseña y se práctica en el hogar tiene repercusiones no solo para los individuos, sino para toda la comunidad, ya que la familia es vista como el fundamento sobre el cual se construye todas las demás estructuras sociales y morales.
El quinto mandamiento refleja un principio de reciprocidad y gratitud, elementos esenciales en cualquier ética coherente. Terence E. sugiere que “este versículo no solo es un mandamiento sobre la familia, sino que establece un paradigma ético para la comunidad. La honra a los padres es esencial para el bienestar social”. 23
La sociedad, según esta perspectiva, prospera cuando se reconocen y respetan las contribuciones de cada individuo, comenzando con los padres, quienes han sido los primeros en proveer y cuidar.
HONRA A TUS HÉROES - Éxodo 20:12
"La mayoría de los padres morirían por sus hijos sin dudas ni vacilación". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 55).
La Biblia es muy clara acerca de la forma en que nosotros debemos tratar a nuestros papás. Es un mandamiento positivo.
Honrar a los padres va más allá de una simple obediencia; implica el respeto, amor y gratitud hacia aquellos que han sacrificado mucho para criar y proteger a sus hijos. La relación entre padres e hijos es universal. Este mandamiento no es para los papás, es para los hijos. El propósito general de este mandamiento es el orden civil, porque si aprendemos a respetar la autoridad de nuestros padres, respetaremos todo tipo de autoridad; pero si no lo hacemos, no habrá autoridad que podamos respetar.
En https://www.facebook.com/share/v/16D4v1hWFw/, Adolfo Suarez acota:
"Mi padre me tomó en sus brazos cuando yo era niño; ha llegado la hora de que yo lo lleve en mis brazos"
George Washington, el primer presidente estadounidense dijo:
"Mi madre era la mujer más hermosa que yo conocí. Todo lo que soy se lo debo a mi mamá. Atribuyo mis éxitos en esta vida a la enseñanza moral, intelectual y física que recibí de ella".
Si tuviera que inventar una frase resumiendo tus sentimientos sobre tu papá y tu mamá ¿Qué dirías?
El mandamiento no dice obedecer, sino honrar.
¿Cuál es la diferencia?
HONRAR
- Valorar
- Tener en alta estima
- Respetar cuidadosamente
OBEDECER
- Simplemente estar de acuerdo
- Hacer lo que nos piden
- Un hijo puede obedecer sin tener alta estima por sus padres. Se puede obedecer sin honrar, pero es imposible honrar sin obedecer.
Honrar es desear su bien, querer que se sientan bien y actuar para hacer que se sientan bien. Es escuchar sus consejos y hablar bien de ellos en todo lugar. Significa buscar la forma de mostrarles nuestros aprecio, nuestro afecto, nuestro amor.
Debemos honrarlos porque son la representación más cercana de Dios a nosotros.
En la actualidad, honrar a los padres se traduce en acciones concretas como cuidar de ellos en su vejez, respetar sus decisiones y mantener una relación cercana y afectuosa con ellos. Además, este principio también se aplica a los padres, quienes tienen la responsabilidad de criar a sus hijos con valores y habilidades que les serán útiles a lo largo de su vida. Esta relación recíproca entre padres e hijos, basada en el amor y respeto mutuo, es crucial para el bienestar no solo de la familia, sino también de la sociedad.
Salomón, en proverbios 6:20-22, refuerza esta idea al aconsejar a los hijos que guarden los mandamientos de sus padres y no abandonen sus enseñanzas, sugiriendo que estos principios, cuando son interiorizados y vividos, guían y protegen a lo largo de la vida. Esta actitud de honor y respeto no solo es una obligación sino una fuente de bendición, asegurando que, los días de vida, sean no solo prolongados, sino también llenos de felicidad, paz y éxito.
5 MANERAS DE HONRAR A TUS PADRES
1. Respeta las llamadas de atención de tus padres. Efesios 6:4. Los hijos deben esperar disciplina e instrucción del Señor
El padre y la madre representan la justicia, la disciplina y los límites dentro de un hogar. Se espera que les enseñen reglas, normas y exijan su respectiva obediencia. Se espera que los padres digan: esto sí o esto no. Porque la felicidad y seguridad de sus hijos depende de cómo sus padres les orientan. Los hijos deben reaccionar con profundo respeto.
2. Sé responsable ante tu padre y ante tu madre - Proverbios 4:1 El hijo obediente gana prudencia, sabiduría, conocimiento. Infelizmente muchos hijos reaccionan con desprecio, con burla y con rebelión alas enseñanzas de sus padres. La peor locura es un hijo que no sigue los consejos de sus padres sobre vivir una vida responsable.
3. Trae alegría a tus padres - Proverbios 10:1. Los padres se ponen felices cuando los hijos sacan buenas notas en el colegio y en la Universidad. Cuando obtiene un buen trabajo, cuando enfrentan los problemas. Pero no hay mayor felicidad que ver a los hijos con un comportamiento sabio y sensato delante de los dilemas de la vida. Si el hijo es sabio tendrá lo mejor en la vida. Sé responsable para alegrar a tus padres.
4. Dedica tiempo a tus padres. Cuando los hijos crecen pareciera que se olvidan de sus padres. No escriben, no llaman, no aparecen, no mandan noticias.
5. Cuida a tus padres - 1 Timoteo 5:8. El principio es claro: Cuidemos de nuestra familia. Tus Padres necesitarán que un día tú los sostengas. El modo como los trates es como tus hijos te han de tratar.
La muerte de nuestros padres no cancela nuestra obligación de honrarlos. Lo que hacemos y el estilo de vida que llevamos todavía los puede hacer quedar bien y honrar su memoria. Podemos vivir de una manera que exprese gratitud
por lo que ellos fueron y lo que recibimos de ellos.
EL IMPACTO DE LA FAMILIA EN NUESTRA VIDA
Richard Dockdeil decidió inspeccionar trece cárceles en el estado de Nueva York. Descubrió que habían parientes, familiares y llegó al ancestro común y llegó a un hombre llamado MAX.
Decidió armar un árbol genealógico hasta llegar a MAX, quien vivió entre 1720 y 1740. Tuvo 8 hijos: 6 mujeres y 2 varones. Él era alcohólico y muy perezoso. Estas características se transmitieron a sus descendientes. Luego de estudiar alrededor de 1200 personas de esta familia por 3 años publicó un libro: Un estudio sobre el crimen, la miseria, la enfermedad y la herencia. De los 709 miembros de esta familia estudiada:
- 180 eran muy pobres
- 140 eran delincuentes
- 60 cometían robos habitualmente
- 50 eran prostitutas
- 7 habían sido sacrificados por asesinos
- 40 mujeres con enfermedades venéreas habían infectado a 440 personas
- 30 tuvieron un proceso de bastardía.
El costo de este grupo para el estado de NY (1877) fue de 1.308.000 dólares
En 1915, Arthur Staibuck estudió 2820 personas, de las cuales separó 726 y encontró resultados similares
- 366 eran muy pobres
- 171 eran criminales
- 10 fueron sacrificados por asesinato
- 166 nunca fueron a la escuela
- 282 bebían
- 277 eran prostitutas
El costo de este grupo para el estado de NY fue 2093285 $us
Una mala familia tiene un impacto terrible en sus miembros.
Tal vez no te tocó una buena familia:
- Pero aunque no puedes cambiar el pasado, puedes comenzar a escribir una nueva, buena y mejor historia. Debes esforzarte para tener la buena familia que deseas tener. Aunque Jacob fue omiso, irresponsable y un terrible padre, y sus hijos traicioneros, insoportables y asesinos, José nunca se lamentó del padre, ni de los hermanos que tenía. José pensó: Quiero ser diferente. No se dejó influenciar por el pésimo ejemplo de su padre o de sus hermanos. Por la gracia de Dios, tu puedes tener otra identidad.
- Si tu familia te marcó negativamente, podemos vencer mediante el poder que Dios está dispuesto a impartirnos. Dios puede cambiar tu historia, tus tendencias heredadas y cultivadas. Pide a Dios que te ayude atener una nueva historia. Ora por tus padres, respétalos y hónralos.
Jhonathan Edwards se casó, fue Pastor y Presidente Princeton University. Tuvo 11 hijos: 3 Varones y 8 mujeres.
En 1900 Albert Edward Winship decidió estudiar su caso.
Estudió 1400 descendientes suyos y descubrió:
- 13 Rectores
- 65 Profesores
- 100 Abogados
- 30 Jueces
- 66 Médicos
- 80 Funcionarios públicos (3 Diputados y un Vicepresidente de los EEUU)
Una buena familia es una ventaja increíble en la vida. Es sabio esforzarse por formar y mantener una buena familia.
"La honra
es, sobre todo, el ejercicio de una voluntad libre, una decisión
racional y una actitud que resultará en relaciones buenas y
agradables con nuestros padres, en primer término, y también
con todas las demás personas con las que tratamos en la vida.
¿Significa esto que a veces permitiremos a los hijos una
elección equivocada? En algunos casos no hay otra manera
mejor en que ellos puedan aprender que sí tienen que vivir
con las consecuencias de una decisión equivocada. Y a medida que crezca el niño en criterio y madurez, debe haber un
aumento correspondiente de su autonomía como también de
responsabilidad". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 66).
Cuando seas viejo
Y ya no puedas correr ni apresurarte
Y ya no puedas hacer las locuras que ponga tu vida
Y ya no puedas soportar el precio de tu propio cuerpo
Cuando seas viejo
Y muestres cansancio en los ojos
Cansancio al hablar
Cansancio al caminar
Cansancio al pensar
Cansancio al vivir
Cuando seas viejo
Y ya no coordines tus facultades mentales
o Hayas perdido el brillo de la juventud
y tu cuerpo envejecido este fuera de control de peso
Cuando seas viejo
Y hagas preguntas infantiles
que los demás no responden
o responden haciendo bromas
Cuando seas viejo
Y empieces a vivir del pasado
sufriendo terriblemente por no entender el presente
teniendo a casi todos tus amigos en el cementerio
Cuando seas viejo
Y ya no seas invitado a una fiesta, aun parque, a un picnic
porque solo estorbas en el camino
Cuando seas viejo
Y le des consejos cariñosos a un nieto
Que se aburrirá por escucharte
Y pensará: Este abuelo es extraño
Cuando seas viejo
Y te lleves bien con los jóvenes
de una manera superficial
porque solo no querrán molestarte
Cuando seas viejo
Y te des cuenta de que tan mentido
Sobre la enfermedad que tienes
Cuando seas viejo
Y pierdas el sentido de la higiene
Y pierdas la motivación para ser gente
Cuando vuelvas a la época de niño pequeño
Solo entonces, tal vez, comprenderás
que la maravillosa juventud
es tiempo para aprender y almacenar
Porque después
solo vives del interés que has depositado en el banco de vida.
¿Quieres tener buenos intereses en tu cuenta de la vida?
Así, no esperes que pase la vida para tratar bien a tus papás.
Pide perdón y busca la reconciliación
Y agradece por tenerlos.
Comienza hoy a cultivar la familia que tú deseas.
Solo honrando a tus padres, serás feliz.
Recuerda que la fe es intransferible. Cada hijo debe decidir ir al cielo. Ningún padre podrá hacer esto por él.
"Nuestros padres pueden haber sido personas muy buenas. Si es así, demos gracias a Dios; muchas personas no tienen ese privilegio. Pero tendremos que hacer algo más que admirarlos. Es necesario tomar nuestra propia decisión y aceptar personalmente el sacrificio de Cristo en nuestro favor, y establecer una relación con Dios por nosotros mismos. Necesitamos entrar personalmente en la disciplina espiritual de oración y fe, y experimentar el “lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo” (Tito 3:15). (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 63).
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:259): "Aunque la desobediencia a los padres es una de las características de la gente que viva en los últimos días (Romanos 1:30; 2 Timoteo 3:2), habrá también aquellos que sigan en una relación honorable con sus padres, dispuestos a escuchar sus instrucciones en los caminos de Dios, su amor y su salvación. Ellos también gozarán de una larga vida en el reino de los cielos".
¿Qué cosas quisiera recordar cuando se despida por última vez de sus padres?
"Un amigo me contó que cuando su padre envejeció, la
mente del anciano no siempre estaba lúcida. Sin embargo,
cuando llegó el día de su cumpleaños mi amigo decidió llamar papá:
—Feliz cumpleaños, papá —le dijo—, y que Dios te bendiga. Ese día los pensamientos del padre coordinaron bien, porque inmediatamente respondió:
-No, hijo, Dios te bendiga a ti, porque siempre me honraste. Dos meses después, mi amigo estaba sepultando a su padre
¡Qué hermosa consolación para él cuando podía recordar
esas palabras!
Los funerales siempre son tristes, pero nunca he visto más
angustia y llanto que en las ocasiones cuando el dolor de la
separación es hecho más profundo por el remordimiento. Así que piense en esto, mientras todavía tiene la oportunidad, mientras todavía puede hacer algo que hará una diferencia. Piense en el último beso, porque, con toda seguridad,
vendrá.
Honre a su padre y a su madre, porque al hacerlo sus días
sobre la tierra no solo serán prolongados, sino también serán
llenos de felicidad, paz y éxito". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 67).
SEXTO MANDAMIENTO - Romanos 3:23
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:258): "Respetar la vida de nuestro prójimo es uno de los sagrados deberes de la humanidad". La posesión más valiosa es la vida y el crimen más aterrador es quitarla.
Los instintos conspirativos contra la vida, la semilla de la falta de respeto por la vida, están incrustados en nuestra naturaleza pecaminosa. Un pecador es capaz de cualquier crimen. Sin importar si eres un pequeńo felino o un tigre feroz.
Este mandamiento enseña que cada persona tiene un distintivo de propiedad por parte de Dios el Creador, es el que le da dignidad a cada persona. Muestra que bajo ninguna circunstancia, asesinar o quitarle la vida a alguien es justificable. define que el derecho a la vida, por ser un principio fundamental, no se puede relativizar. En este sentido "la vida es el gran regalo que Dios nos da a todos; es lo más valioso y sagrado del mundo" 24.
"Satanás “homicida ha sido desde el principio” (Juan 8:44); y en cuanto tuvo poder sobre los seres humanos, no solo los incitó a odiarse y matarse mutuamente, sino también a desafiar atrevidamente la autoridad de Dios, hasta el punto de violar el sexto mandamiento como parte de su religión". PP, 307.
"Merced a los conceptos pervertidos de lo que son los atributos divinos, los paganos fueron inducidos a creer que los sacrificios humanos eran necesarios para obtener el favor de sus dioses; y las crueldades más horribles se han perpetrado bajo diferentes formas de idolatría. Entre estas se contaba la costumbre de hacer pasar a los hijos por el fuego ante ídolos. Cuando uno de ellos salía ileso de esta prueba del fuego, la gente creía que su ofrenda había sido aceptada; al niño así librado se lo consideraba extraordinariamente favorecido por los dioses. Era colmado de beneficios, y después muy estimado; y por graves que fueran sus crímenes, nunca se lo castigaba. Pero si alguno se quemaba al pasar por el fuego, su suerte estaba decidida; se creía que la ira de los dioses únicamente podía satisfacerse quitando la vida a la víctima, y por consiguiente era ofrecida como sacrificio. En épocas de gran apostasía, estas abominaciones prevalecieron hasta cierto grado, aun entre los israelitas". PP, 307.
YO NO PIENSO ASESINAR A NADIE
¿Soy capaz de tratar
con bondad a una persona que me ha tratado mal?
¿Puedo
amar de corazón a alguien que me ha lastimado y perjudicado?
Dios no aprueba el asesinato ni la raíz del asesinato: la envidia, el odio, la ira, el deseo de venganza. "Jesús extendió este mandamiento para incorporar no solo la prohibición del acto físico del asesinato, sino también de la ira" (Comentario Bíblico Andrews, ACES, 2024. 1:258).
El sexto mandamiento, “No matarás”, abarca más que la prohibición explícita de quitar la vida. Implica una condena a cualquier forma de comportamiento que, directa o indirectamente, cause la muerte o ponga en peligro la vida de otros seres humanos. Matar es mucho más que quitarle la vida a alguien. El asesinato visible nos lleva a pensar en el asesinato oculto: Chismes, Envidias, Chistes malos, apodos, desear el mal, descuidar a los necesitados y los que sufren, trabajo excesivo que tiende a dañar la salud. Todo esto es, en mayor o menor medida una violación del sexto mandamiento. Aunque no siempre son castigadas son muy malos comportamientos.
"La historia de Caín y Abel indica no solo cuán rápidamente infectó el pecado la primera familia de Dios, sino también como la ira dirigida hacia un hermano puede llevar al homicidio". (Comentario Bíblico Andrews, ACES, 2024. 1:258).
Este mandamiento se extiende más allá de la violencia física, incluyendo acciones o decisiones que puedan llevar al sufrimiento o a la muerte. 25
"Cuando alguien le hace algo, si
usted no se domina, si da rienda suelta a sus emociones, entonces la única diferencia entre usted y los Hatfield y los
McCoy (Clanes en guerra) es su tamaño. Porque si hubiera vivido cuando vivieron ellos, y en el mismo lugar, entonces hubiera hecho exactamente lo que hicieron ellos". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 70).
La esencia de este mandamiento es una afirmación implícita de la vida, donde no solo se trata de evitar la muerte, sino también de proteger y promover la vida en todas sus formas. 26
Comentado este mandamiento, Adolfo Suarez (https://www.facebook.com/share/v/1Fpc3gF3TW/) comenta:
¿Qué prohibe el sexto mandamiento?
a. El suicidio. El acto de quitarse la propia vida. Debido en su mayoría a problemas emocionales. Esto no es el fin porque la familia se queda sufriendo con un gran sentimiento de culpa por no darse cuenta a tiempo y por no poder auxiliar. No podemos juzgar porque no conocemos el trasfondo, pero ¿Cómo reaccionar ante una situación así?
1. No debemos juzgar a las personas que han elegido el suicidio en tales circunstancias. Ni a las personas del entorno.
2. La perfecta justicia de Dios tiene en cuenta el impacto que nuestra mente atribulada puede tener en nosotros.
3. Con la ayuda de Dios podemos enfrentar la culpa de manera constructiva.
4. Si algún día te asalta esta tentación, busca ayuda profesional. hay medicamentos que pueden ayudarte a superar la depresión y un Dios que está dispuesto a trabajar por ti.
EL ABORTO - SALMOS 139:13
Este verso defiende la vida a partir de su concepción
Juan Calvino comenta: El feto aunque esté en el vientre de la madre, ya es un ser humano. Y se convierte casi en un crimen monstruoso arrebatarle la vida que aún no ha comenzado a disfrutar... ciertamente es más cruel matar a un feto en el vientre materno, antes de que él nazca.
Todo feto ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, creado para honrarlo y con una vida que merece ser protegida.
Mateo 5:21, 22.
Desprecio y burla por un ser humano. Color de su piel, peso y altura.
Burlarse del sentimiento y la emoción de una persona.
Decir a alguien te amo, sin amar también es matar, es jugar con los sentimientos.
Llamar a alguien idiota, estúpido o tonto, según Jesús, es matar. Porque Jesús no lo haría.
Si uso palabras o términos despectivos o burlescos sobre alguien, estoy hiriendo con la intención de acabarlo.
RESPETAR LA VIDA
- Solo así se rompe el ciclo de la violencia. De otro modo la vida se acaba por la venganza.
- Solo así tomamos control de nosotros mismos. Tú no mandas en mí. Somos dueños de nuestro comportamiento. La peor tiranía es tener que comportarse como el otro quiere y me obliga a comportarme. Yo no quiero y no deseo eso.
Tengo autonomía y por ello no te maltrataré como me has maltratado, porque mis acciones no son puras reacciones. Yo no te voy a faltar el respeto como tú me has faltado el respeto porque no eres tú quien decide mi comportamiento. No puedes obligarme a odiarte. Me niego a permitirte que me amargues la vida. Por la gracia de Dios, esto es posible.
- El respeto a la vida es la única forma de actuar con responsabilidad. No importa lo que haga el vecino, tu hermano, tu novio, tu cónyuge, tu mejor amigo; si es malo, tu no lo tienes que copiar. ¿El ciclo de la violencia comenzará contigo, con tus sentimientos, con tus actitudes, acciones o reacciones?
¿Permitirás que tus actitudes, acciones, reacciones, voluntad y decisiones sean dictadas por otro ser humano que apenas quiere perjudicarte?
INDOLENCIA
"Este mandamiento se viola no solo cuando una persona realmente hace el mal, sino cuando no hace el bien a su prójimo. Aunque tiene la oportunidad no lo previene, no lo protege y no lo salva de daños o lesiones corporales. Si despides a una persona desnuda cuando podrías cubrirla, la congelas hasta la muerte. Si ves a una persona hambrienta y no le das de comer, la matas de hambre. Si ves a una persona condenada a muerte o en peligro similar y no la salvas, a pesar de que tienes los medios para hacerlo, la matas. De nada servirá decir que no contribuiste a su muerte con palabras u obras porque le has negado tu amor y le has robado el servicio por el cual su vida habría podido ser salvada. En consecuencia, Dios llama justamente asesinos a todas las personas que no ofrecen consejos y ayuda a las personas necesitadas y en riesgo de cuerpo y vida. Él dará la sentencia más terrible sobre estas personas en el día del juicio. Como Cristo declara: Porque tuve hambre y no disteis de comer, tuve sed y no disteis de beber, aunque era forastero no me hospedaste, estando desnudo no me vestiste, y al encontrarme enfermo y preso, no viniste a verme" - Martín Lutero.
1 Juan 3:15.
"Todo aquel que odia a su hermano es homicida"
Significa amar al prójimo, bondad a un desconocido y misericordia a los enemigos.
Romanos 5:5
"Y la esperanza no acarrea vergüenza."
El amor de Dios ha sido derramado en nuestro corazón por medio del Espíritu Santo. Con su buen trato ama a todos, aunque ninguno lo merezca. Ama a todos aún si no lo merecen.
"Nuestros pensamientos y palabras deben ser vigilados y concentrados en el respeto y la honra que se deben a otros porque también han sido creados a imagen de Dios". (Comentario Bíblico Andrews, ACES, 2024. 1:258).
No seré un instrumento de destrucción.
Respeta la vida y serás feliz.
SÉPTIMO MANDAMIENTO
"Mientras unos fingen que no lo hacen; otros fingen que no saben".
"En cuestión de segundos se puede hacer algo que uno pasará años - o tal vez, el resto de la vida - lamentando. De eso se trata el séptimo mandamiento. De algo que es frágil y precioso. y muy, muy difícil, en algunos casos imposible, su reparación". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 82).
Según Reifler: La fidelidad conyugal es esencial para la estabilidad social y la salud emocional de las personas.
El mismo autor denota que el adulterio como rotura, alteración y falsificación intencionada y consciente, del saludable estado de amor puro entre personas que se han comprometido públicamente en el matrimonio.
El Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:258) agrega: "El matrimonio instituido, en la creación, establece la más sagrada confianza entre un hombre y una mujer. La unión entre marido y mujer forma el vínculo que mantiene junta a la familia y ejemplifica la unión entre Cristo y la iglesia".
Este mandamiento es un principio esencial para la construcción de una sociedad moralmente íntegra y para la preservación de la santidad del matrimonio. Este mandamiento trasciende la mera prohibición del adulterio físico, abarcando también la pureza de pensamientos, intenciones y acciones. Resalta la importancia de la fidelidad, la confianza y el respeto en las relaciones humanas, especialmente en el contexto del matrimonio, considerado una institución sagrada establecida por Dios. A través de este mandamiento, Dios exhorta a sus seguidores a vivir vidas que reflejen su carácter de santidad y a mantener la integridad moral en todas las esferas de la vida.
"Este mandamiento protege el matrimonio y la confianza, que el adulterio destruye. El mandamiento también se aplica a otras formas de inmoralidad sexual, tales como las relaciones sexuales premaritales (llamadas 'fornicación' 1 Corintios 6:13-17; Efesios 5:3, 4)
Por otro lado, Reifler reitera que el quebrantamiento de este mandamiento no es simplemente engañar al cónyuge, sino una forma de promiscuidad con el cuidado del cuerpo: condenando cualquier inmoralidad sexual, ya sea fornicación, prostitución, adulterio, incesto, homosexualidad masculina, lesbianismo o sodomía (Levítico 20:10-21). 28
"También la violación del séptimo mandamiento se practicó antiguamente en nombre de la religión. Los ritos más licenciosos y abominables llegaron a formar parte del culto pagano. Hasta los dioses mismos se representaban como impuros, y sus adoradores daban rienda suelta a las pasiones bajas. Prevalecían vicios contra la naturaleza, y las fiestas religiosas se caracterizaban por una impureza general y pública. La poligamia se practicó desde tiempos muy antiguos. Fue uno de los pecados que trajo la ira de Dios sobre el mundo antediluviano y sin embargo, después del diluvio esa práctica volvió a extenderse. Satanás hizo un premeditado esfuerzo para corromper la institución del matrimonio, debilitar sus obligaciones, y disminuir su santidad; pues no hay forma más segura de borrar la imagen de Dios en el hombre, y abrir la puerta a la desgracia y al vicio". PP, 308.
Elena White hace una dura observación: "Si se encontraran transgresores del séptimo mandamiento únicamente entre los que no profesan ser seguidores de Cristo, el mal sólo sería grave en una décima parte de lo que es hoy; pero el delito del adulterio es cometido, en gran medida, por los profesos cristianos. Tanto pastores como miembros de iglesia cuyos nombres figuran en los registros como si estuvieran en regla, son igualmente culpables." (TACSAD, 111).
"¡Oh! ¿Por qué será que hombres y mujeres que podrían ser respetables y buenos, y al fin llegar al cielo, se venden al diablo por tan poca cosa, hieren a sus amigos íntimos, deshonran a sus familias, ocasionan oprobio para la causa, y al fin bajan al infierno? ¡Dios se compadezca de ellos ¡¿Por qué será que los sobrecogidos en culpa tal no manifiestan un arrepentimiento proporcional a su falta, no quieren huir a Cristo en busca de su misericordia ni curar, en la medida en que pueden hacerlo, las heridas que han ocasionado?". HC, 314.
Según Adolfo Suárez en su serie: "El código de la felicidad" (En https://www.facebook.com/share/v/16HHFXnScq/) abordando este mandamiento apunta:
La experiencia sexual adolescente hoy se ha vuelto común:
- De cada 10 jóvenes cristianos, 8 ya han tenido relaciones sexuales.
El mandamiento ordena: "No cometerás adulterio"
La desobediencia a este mandamiento ha causado mucha ruina, culpa y malos recuerdos para adolescentes, jóvenes y adultos; y peor aún muchos incumplen este mandamiento y no ven problema alguno en ello.
¿Es necesario hablar de este tema?
Sí, porque la iglesia está pasando por un momento muy delicado de su historia en lo que se refiere a la sexualidad.
No se puede pretender que el problema no existe. De hecho, la pureza sexual ha sido uno de los mayores desafíos de los adolescentes y jóvenes de la actualidad. El joven de hoy en 5 minutos en internet tiene más tentación que lo que sus abuelos tuvieron toda la vida
Este mandamiento no solo prohibe las relaciones sexuales de personas casadas con otro que no sea su cónyuge, sino que al hablar de la pureza sexual, también aborda a los solteros. Para los solteros ninguna experiencia sexual; y para los casados, únicamente con su cónyuge.
EL SEXO IMPORTA
"El acto de volver a ser una sola carne está relacionado con el hecho de que originalmente fueron una carne. En el diseño de Dios, a través de la relación sexual, la carne se une a la carne y el espíritu al espíritu". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 83).
"En nuestra sociedad instigada por los medios de comunicación masiva, la inmoralidad se ha transformado en una industria millonaria. Una vigilancia fiel de parte de los cristianos protegerá no solo los sagrados vínculos del matrimonio sino también las propias almas (Proverbios 6:32), es decir, su conexión con Dios y la salvación que ello conlleva (1 Corintios 6:9-10)". Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:258)
Eliminemos el sexo de las películas, la publicidad y la conversación de cada día, y no quedarán muchas cosas. Pero eso no es un tema actual, es un tema antiguo. Los excavadores encontraron en las ruinas de Pompeya murales explícitos sobre sexo de los ciudadanos.
El sexo es la fuerza emocional más intensa del cuerpo humano. Controlado y utilizado como Dios pretende es uno de sus más grandes dones; pero, si se le deja controlarnos es un tirano que degrada y destruye.
Bíblicamente, el adulterio importa. Es un asunto serio.
"La decisión más clara y efectiva es que demos la espalda a este dios asesino (sexo descontrolado) y una vez más respetemos la integridad de la familia y el carácter sagrado de los votos matrimoniales". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 15).
"¿Cómo te he de perdonar por esto? Sus hijos me dejaron, y juraron por lo que no es Dios. Los sacié, y adulteraron, y en casa de rameras se juntaron en compañías. 8 Como caballos bien alimentados, cada cual relinchaba tras la mujer de su prójimo. 9 ¿No había de castigar esto? dijo Jehová. De una nación como esta, ¿no se había de vengar mi alma? Jeremías 5:7-9.
"Yo, pues, descubriré también tus faldas delante de tu rostro, y se manifestará tu ignominia, 27 tus adulterios, tus relinchos, la maldad de tu fornicación sobre los collados; en el campo vi tus abominaciones. ¡Ay de ti, Jerusalén! ¿No serás al fin limpia? ¿Cuánto tardarás tú en purificarte? Jeremías 13:26, 27.
LOGRANDO EL DOMINIO
¿Cómo podemos guardarnos del adulterio y de la impureza sexual?
1. Pensar. José pensó en las consecuencias y en los problemas que esto le podría acarrear. La vergüenza que esto traería para su familia y su Dios. delante de esta tentación se debe pensar si vale la pena cambiar una eternidad por cinco minutos de placer. Él evaluó y dijo: NO. Génesis 39:9. José, un jovencito pensó; pero, David, un adulto, no pensó.
Piensa en todas la personas que serán perjudicadas, pero sobre todo piensa en Dios quien tiene muchas expectativas para contigo.
2. No Pensar. José pensó sobre las consecuencias, pero no sobre la mujer. Él no pensó en el placer que podría tener. No te ilusiones, ni tengas fantasías. No pienses, ni hables sobre eso.
"Es común hablar de la contaminación del medio ambiente
por parte de la industria. Pero existe otra clase de contaminación que también está muy generalizada. Se trata de la contaminación de nuestro entorno por imágenes sexuales que aparecen en la propaganda comercial, en la prensa, la televisión,
el cine y por donde uno mire.
Hoy en día hay un debate público acerca de la educación
sexual. Algunos dicen que debemos decir a los jóvenes que el
único camino seguro es la abstinencia: “Solo di No”.
Los oponentes a este plan dicen que la idea simplemente no funciona;
no importa cuántas veces les digamos eso, de todas maneras
lo van a hacer.
Ambos grupos tienen razón. Claro está que los jóvenes no
van a poder abstenerse si eso es lo único que les decimos.
¿Cómo pueden hacerlo, si están siendo bombardeados día y
noche por imágenes eróticas y propaganda sexual en los medios de comunicación masiva?
Debemos decirles —y dejemos
de hablar de “ellos”, pues todos necesitamos esto— que la victoria empieza donde Jesús dijo: en nuestra mente. Si nos dejamos llevar al borde del precipicio vez tras vez, si nuestro
plan de defensa es detenernos cuando estamos a punto de caer, por supuesto, será imposible.
Aquí es donde entra en juego el poder de la decisión personal. Los que preparan anuncios comerciales pueden colocar
en alto sus cuadros estimulantes, pero no nos pueden obligar
a seguir mirando ni a comprar sus productos; los compositores y artistas pueden incluir palabras obscenas en sus canciones, pero no nos pueden obligar a escucharlas ni prestar atención a su mensaje. Nadie nos puede forzar, contra nuestra voluntad, a seguir viendo un video o un programa obsceno en la
televisión una vez que hayamos descubierto de qué se trata,
ni de seguir siendo amigos de personas que insisten en presionamos con sus falsos valores y en jactarse de sus conquistas y aventuras... Jesús nos dejó una advertencia
muy clara en su explicación del séptimo mandamiento. ¡Ni te
acerques! —dijo—. Decide por ti mismo lo que tus ojos verán,
lo que pondrás en tu mente. No sigas ciegamente lo que hace
el montón. No permitas que los propagandistas del mal determinen el contenido de tus pensamientos y mucho menos tu
conducta.
“Todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna
virtud, algo que merece elogio, en esto meditad” (Filipenses
4:8).
Es allí donde hay que trazar la línea en la batalla para lograr la pureza. La victoria corresponde a los que decididamente se apartan del mal y llenan su mente de ideas nobles y
positivas, concediendo a Dios el primer lugar en sus vidas.
“Tú le guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento
en ti persevera” (Isaías 26:3)". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 88).
¿Por qué no tener relaciones sexuales antes del matrimonio?
1. Dios apartó el sexo para el matrimonio - Génesis 1:26, 27.
2. Dios ordena que seamos puros - - 1 Tesalonicenses 4:3; 1 Corintios 6:13.
3. El sexo prematrimonial es un pecado contra el cuerpo - 1 Corintios 6:18.
4. El sexo prematrimonial nos somete al juicio de Dios - Hebreos 13:4.
5. La espera permite la libertad de desarrollar amistades duraderas.
6. La tasa de divorcio entre quienes practican el sexo prematrimonial es muy alta.
7. Las relaciones sexuales prematrimoniales pueden dañar tu reputación.
8. Las relaciones sexuales prematrimoniales pueden tener un efecto negativo en los hijos.
9. Las relaciones sexuales prematrimoniales pueden dañar la relación con tus padres.
10. El sexo prematrimonial puede romper la relación.
11. El sexo prematrimonial anula el sentimiento especial sobre el sexo en el matrimonio.
12. En el matrimonio uno puede exigir la virginidad al otro.
13. Las relaciones sexuales prematrimoniales pueden disminuir el autoestima.
14. La espera produce verdadera satisfacción en la luna de miel.
15. Evitar las relaciones sexuales prematrimoniales ayuda a generar confianza en el momento del matrimonio.
16. El sexo prematrimonial casi conduce al sexo extramarital.
17. El sexo prematrimonial puede conducir a la adicción sexual.
18. Esperar le muestra a tu novio o novia tu verdadero amor.
19. Esperar trae madurez.
20. La espera mantiene el respeto mutuo.
21. Las relaciones sexuales prematrimoniales pueden conllevar a enfermedades de transmisión sexual.
22. Las relaciones sexuales prematrimoniales pueden causar embarazos no deseados y abortos espontáneos.
23. Es un testimonio negativo para Dios.
24. Daña tu amistad con Dios.
25. Es un pecado contra Dios
26. Producen terribles sentimientos de culpa.
"El apóstol Pablo también habla de la función del sexo para unificar a la pareja, y dice que esto funciona aun cuando no tengamos tal intención. El resultado es que —al contrario de lo que quisieran creer algunas personas— no es posible tener sexo como perros y gatos, hacerlo simplemente y marcharse, creyendo que no ha pasado nada. “¿No sabéis que el que se une a una ramera es un cuerpo con ella? —nos pregunta el apóstol—. Porque la Escritura dice: ‘Los dos vendrán a ser una sola carne’” (1 Corintios 6:16). Puede vestirse y salir del lugar del pecado, pero algo ha ocurrido. La unión de cuerpos ha producido un entrelazamiento psíquico, se ha tejido una malla que después, de una u otra manera, los enredará. Jesús también se refirió a esta función del sexo para ligar. Dijo: “¿No habéis leído que aquel que los creó, desde el principio los hizo varón y hembra, y añadió: ‘Por esta razón el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer; y los dos serán una sola carne’? Por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe” (Mateo 19:4-6). Con esto el Señor está diciendo que la relación sexual es un agente poderoso, diseñado por Dios para que la unión de dos vidas sea fuerte y permanente. Es la forma como el Cielo ha ligado los corazones, por lo cual no pueden posteriormente ser separados sin dañar seriamente a ambos". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 85).
"¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. 16 ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. 17 Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. 18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. 19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios". 1 Corintios 6:15-20.
Cada vez que te acuestas con una persona, te acuestas con el pasado de ella. Por eso, cuida tu presente y tu pasado estará seguro. Construye una historía única con una sola persona.
"Los psicólogos emplean un término que describe el concepto enseñado en Génesis 2:22-24. Es 'identificación'. identificarse, en este sentido, significa que, de alguna manera misteriosa, llegamos a compartir la identidad de la otra persona. La 'identificación' nos permite ver el mundo a través de sus ojos, experimentar su gozo y su dolor. Este fenómeno es el que nos hace llorar al ver una película triste. Lloramos porque el actor nos ha llevado a identificarnos con el personaje del drama a tal grado que hacemos nuestra su pérdida.
Cuando Adán vio a esta hermosa criatura que ahora se le acercaba, ocurrió en él un poderoso acto de identificación. Ella era parte de él mismo; había venido de su propio cuerpo. Esta es al razón del increíble impacto que produjo esta experiencia en él. Exclamó: "¡Esta es hueso de mis huesos, y carne de mi carne!" Entonces, nada más natural ni maravilloso para él que tomarla en sus brazos, sentir su cuerpo contra el suyo y compartir con ella el intenso placer que Dios diseñó fuera parte de su feliz re-unión.
Dios creó y diseñó la unión sexual para que fuera un instrumento poderoso de identificación y unificación. Dicho de otra manera, la unión de cuerpo con cuerpo es pegamento para unir también alma con alma... Dios ha dispuesto que el aspecto físico de la relación sea parte de la intimidad total del corazón y la mente que es el matrimonio". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 84).
SEXO ¿SEGURO?
"Una de las expresiones usadas por los que promueven la
revolución sexual es “sexo seguro”. Este término ha llevado a
millones de personas a creer que realmente puede haber seguridad en un estilo de vida libertino. Se refiere a la idea de que
los condones o preservativos pueden evitar el contagio de enfermedades venéreas. Sin duda, ayudan en este sentido, aunque la protección que ofrecen reduce, pero de ninguna manera elimina el peligro. Además, esta expresión ha creado un
mito basado en la idea de que la enfermedad es la única consecuencia indeseable de esta clase de conducta. Esto de ninguna manera es cierto; las consecuencias de violar el séptimo
mandamiento son múltiples y por demás complejas.
Parte de este mismo mito es la idea de que “hay que probar
el auto antes de comprarlo”. Se refiere al plan de juntarse “así
nomás”, de convivir sin el beneficio de un documento legal,
creyendo que así se puede verificar si hay compatibilidad antes de asumir el compromiso formal del matrimonio. Parece
lógico, ¿no es cierto? Debe ser una manera de lograr el matrimonio perfecto.
Pero la realidad es muy distinta. Se ha comprobado que las
parejas que empezaron su matrimonio de esta manera tienen dos veces mayor probabilidad de divorciarse en los primeros
diez años que el promedio de todos los matrimonios.
Además, un estudio reciente ha revelado que entre las parejas que están viviendo en unión libre hay una incidencia de
agresión física tres veces mayor que entre las parejas de casados, y la incidencia de violencia severa es casi cinco veces mayor. Entre más activos sexualmente antes del matrimonio,
más probable es que uno de los esposos traicione al otro
cuando ya estén casados. No sorprende, pues, descubrir que
las mujeres que viven con su pareja sin casarse reportan una
incidencia de depresión muchísimo más alta que las casadas,
y mucho menos satisfacción en la relación sexual.
El mito de que puede haber “sexo seguro” se desmiente,
además, por la explosión actual de enfermedades de transmisión sexual (ETS). Varios estudios científicos han revelado que
en 15 a 31 por ciento de los casos el condón no logra evitar la
infección del VIH —el virus que causa el SIDA—. No es sorprendente, entonces, descubrir que aun cuando el uso de preservativos ha aumentado durante los últimos 25 años, ha
habido una explosión de nuevos casos y nuevas variedades de
ETS.
En la década de los sesenta, antes del inicio de la “revolución sexual”, las ETS más comunes eran la sífilis y la gonorrea, y se creía que estas estaban desapareciendo gracias al
uso de antibióticos. Hoy, hay más de 20 ETS comunes, y cada
año solo en los Estados Unidos aparecen más de 15 millones
de nuevos casos. Dos terceras partes de los nuevos casos ocurren en personas menores de 26 años, y cada año 3 millones
de adolescentes de entre 14 y 19 años están siendo infectados.
Otra de las consecuencias terribles de la revolución sexual
es la clamidiasis, que es la causa principal de esterilidad; eso sin mencionar que la enfermedad sexual más común es la
causada por el virus del papiloma humano, y que no hay cura
para las enfermedades virales como esta y como el herpes y el
virus de la inmunodeficiencia humana, que produce el SIDA.
No hay país o zona del mundo que no haya sido azotado
por la epidemia. En Estados Unidos el SIDA ha llegado a ser
la causa principal de muerte entre las personas de 25 a 44
años de edad, aunque alrededor del 95% de los casos se dan
en los países en desarrollo. El continente más infectado del
mundo es Africa, donde Zambia y otros países circunvecinos
reportan una incidencia del VIR que ya supera el 37% de la
población adulta. Miles de huérfanos a causa del SIDA viven
en las calles de todas las grandes ciudades del continente.
Pero repetir simplemente estos números de ninguna manera nos da un cuadro adecuado de lo que significa la devastación real y personal causada por estas terribles enfermedades.
El sidoso sufre de dolores agudos en cada coyuntura, dificultad para respirar, manchas en la piel y largos meses de náuseas, diarrea y delirios mentales. Es una muerte en vida, un sufrimiento atroz mientras el cuerpo se va desgastando.
¿Qué en cuanto a los niños?
Un resultado aún más triste de la revolución sexual es el
rápido aumento del número de niños que están siendo criados por madres solteras. Los niños que crecen sin la presencia
de un padre varón tienen mucha mayor probabilidad de sufrir abuso sexual, repetir grados, ser expulsados, y finalmente
abandonar la escuela. Además, es mucho más probable que
lleguen a usar marihuana, cocaína y tabaco, que vayan a la
cárcel, sean arrestados por portar armas y tengan serios problemas emocionales, sufran depresiones y, al fin, se quiten la
vida.
Estos son algunos de los resultados más obvios que ha
producido la así llamada “liberación” sexual. Es verdad que
ha habido un cambio radical en las normas morales de muchas personas, pero decir que esto constituye una liberación y
promoverlo como un gran avance o mejoría equivale a jactarse de que tenemos libertad de fumar tabaco. Y por cierto que
el número de personas que mueren cada día como resultado
de la revolución sexual es mayor incluso que el número de los
que mueren como consecuencia del tabaquismo". (Loron Wade. Los diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 85).
DIOS REMIENDA LO QUEBRANTADO
Aunque trae grande miseria, el adulterio no es imperdonable. Pero es necesario que se arrepienta, que tenga conciencia de su pecado y que así, se entregue a la infinita misericordia y gracia de Dios.
"Aun siendo tan abarcante como lo es el impacto del pecado sexual, la gracia de Dios ofrece al pecador redención (1 Corintios 6:11) así como el poder para dejar atrás el pecado (Juan 8:11)" Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:258).
Comentando el caso de la mujer que había sido encontrada en adulterio Wade observa:
"—Te puedes ir —le dijo Cristo a la mujer—, estás perdonada. Por la infinita gracia de Dios, estás libre de culpa y vergüenza; así que, alza tu cabeza y camina con fe y seguridad a
través de la vida. Descansa en el amor de Dios. Ah, pero recuerda, hija, cuánto daño te ha hecho el pecado, y cómo te ha
hecho sufrir. Por amor a tu alma, no peques más... Alabo a Dios por el séptimo mandamiento. Nuestro Padre
celestial nos ama y quiere evitarnos el desastre. El séptimo
mandamiento es su voz de alarma, su palabra de advertencia.
Se nos ha dado para alertamos contra el terrible peligro que
hay en este asunto. Agradezco a Dios por esta palabra de
amor, y también le agradezco porque el perdón y la restauración realmente están al alcance de todos.". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 91).
Hijo:
Mi ideal es la pureza
porque solo aquellos que tienen una vida pura heredarán mi reino.
Camina conmigo siempre y te aseguro que no entrarás en tentación
Y cuando la tentación venga, Yo te daré la victoria.
Dios espera de nosotros la misma pureza. Aunque nuestra cultura mira la impureza como algo natural, no lo es. Pero, por la gracia de Dios, a partir de hoy, por su gracia, debes escribir una nueva historia. Porque así como permanece su justicia, su gracia no ha cambiado.
Nadie es feliz si es infiel. La infidelidad produce infelicidad; pero, la fidelidad produce felicidad. Ese es el camino: No cometas adulterio, practica la pureza y Dios te bendecirá.
OCTAVO MANDAMIENTO
"Los números no mienten; pero, los mentirosos usan los números. Cuando los números son torturados dicen cualquier cosa".
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:258): "Una mayordomía fiel y una dadivosidad abnegada son esenciales para la vida de un seguidor de Dios, y tienen un gran impacto sobre las relaciones entre prójimos y con el Señor. El robo rompe estas relaciones. Cuando tomamos lo que no es nuestro mostramos falta de confianza en que Dios tomará cuidado de nuestras necesidades, y privamos a nuestros semejantes de las providencias de Dios para ellos".
Según Adolfo Suárez (en https://www.facebook.com/share/v/1AQwr1DfiN/):
Cierta vez, un granjero rico, abastado tenía una hija, pensó acerca del casamiento de su hija.
Publicó un anuncio:
"Quien desee casarse con mi hija debe traer una flor azul, de la cumbre de la montaña. La condición: deben ir caminando".
5 jóvenes aceptaron el desafío. 2 fueron descalificados: Uno por ir a caballo y otro por ir en bicicleta.
El Señor llamando a los 3 honestos apuntó:
"La honestidad es hacer siempre lo que se debe hacer por uno mismo y no por ninguna otra razón. Incluso si no hay ningún honesto, no importa, uno tiene que ser honesto".
Pero eran tres; así que, lanzó una segunda prueba.
"Deben ir a la ciudad vecina, deben buscar el mejor y más hermoso regalo y cómprenlo. El que traiga el mejor regalo, se casará con mi hija".
Para probarlos, puso tres bolsas llenas de dinero, que llevaba el nombre de un aldeano y su dirección. Dos devolvieron el dinero y uno trajo el regalo.
A quien trajo el regalo le dijo:
"Ser honesto no hace a nadie más rico, pero permite que seamos felices y libres. Porque solo la honestidad nos da conciencia tranquila y noches de paz. Te agradezco, pero tú no eres un buen candidato para mi hija".
La tercera prueba era:
"Caminen hasta la laguna que está a 5 kilómetros. El que pesque el pez más grande se podrá casar con mi hija".
Uno, cansado de esperar, compró en la ciudad al más grande pescado.
Apuntando al que tenía el pescado dijo:
"En aquella laguna no hay peces"
Apuntando al último candidato dijo:
"Si quiere empieza a conocer a mi hija, si todo funciona bien, si hay amor entre los dos, cásense y tengan hijos y sean felices para siempre; y si todo funciona bien, tu serás el heredero de toda mi fortuna".
NO ROBARÁS
El principio que sostiene este mandamiento es la honestidad.
¿Qué es la honestidad?
Según la ONU:
"Hablar y actuar con sinceridad. Es más que no mentir, engañar, robar y hacer trampas. La honestidad implica mostrar respeto hacia los demás y tener integridad y conciencia de sí mismo. La honestidad es la base de la confianza y la clave de las relaciones sociales: nos da esperanza, confianza, compasión y mejora la toma de decisiones". (En https://www.unodc.org)
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:258): "El hurto no abarca solo el robo de propiedad, sino también se extiende a otras prácticas en la sociedad. La codicia ha llevado a las compañías a estafar a sus empleados al reducir su personal y obligar a los restantes empleados a hacer más trabajo de aquel por el cual se les paga. Ha llevado a empleados a servirse ilícitamente de los materiales y las herramientas de la empresa y a hacer trampa en sus informes de horas trabajadas. Este mandamiento nos protege de ser víctimas como victimarios. Nuestro tiempo y nuestro talentos son dones de Dios. Somos responsables no solo ante Dios sino también ante nuestras familias y empleadores. Siempre que buscamos ganar a costa de la pérdida de otros, y nos dedicamos más a nuestra ventaja personal que a la equidad, infringimos el gobierno de Dios".
¿Cuál es el fundamento de la honestidad?
1. El principio de la propiedad privada. Si es tuyo es tuyo. Si no es tuyo, no deberías tomarlo porque no te pertenece y no tienes ese derecho. No te está permitido tocarlo.
2. Buena Administración. Además de no tomar cosas que no son mías, debo usar adecuadamente las cosas (tiempo y las circunstancias) que tengo. Si no me pertenece, yo no debería usarlo para mi beneficio personal.
3. Justicia. No debemos aprovecharnos de las personas en ninguna circunstancia. No cumplir con lo acordado en cuanto a las tareas y dejar la carga, mi tarea, para quien no le corresponde es ser injusto con el otro. Parece obvio, pero es fundamental.
1. Robo
2. La copia ilegal.
3. Plagio (Especialmente en el tiempo de la IA)
4. Manipulación de la información
5. Calumnia, difamación.
6. Residuos - Hacer mal uso
7. Negligencia - Asumir un compromiso y no cumplirlo
8. Pago insuficiente o cobro excesivo
9. Retención de diezmos
¿Qué busca quien roba?
Busca obtener algo sin habérselo ganado, algo que no le pertenece y a lo cual no tiene derecho. Quiere obtener algo por nada.
"La primera regla bíblica contra el robo aparece en Génesis
3:19: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan”.
El apóstol Pablo expresa esta idea de la siguiente manera:
“El que roba, no robe más, sino más bien que trabaje,
haciendo con sus manos lo que es bueno, a fin de que tenga
qué compartir con el que tiene necesidad” (Efesios 4:28).
¿Se fija que esta receta bíblica contra el robo consta de dos
partes? La primera es el sostén propio: “El que roba... que trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno”. Debemos ganarnos lo que obtenemos; adquirirlo, cambiando valor por valor.
La Reforma del siglo XVI fue un poderoso movimiento religioso y teológico que tuvo resultados sumamente importantes en la sociedad. Los cambios que produjo tocaron cada aspecto de la vida humana y beneficiaron aun a la gente que la
combatió.
El lugar que ofreció la más clara demostración de estos beneficios fue Ginebra (Suiza) bajo la administración de Juan
Calvino.
Había pobres en Ginebra en aquellos días. A medida que
ardían las hogueras de La Inquisición, la ciudad empezó a llenarse de refugiados, y la mayoría de ellos había tenido que
huir sin más que 1a ropa que traía puesta. También había ancianos sin familia y personas que estaban enfermas y solas, y
Ginebra hizo provisión para ellos. La ciudad fue dividida en
sectores, y en cada uno se asignaron diáconos con la responsabilidad de informarse y atender las necesidades de los pobres. Además, a estas personas se les ofrecían préstamos sin
intereses y educación gratuita para sus hijos.
Pero, si bien la pobreza no era condenada, la ociosidad sí.
Calvino creyó mucho en el valor del trabajo. Consideraba que
el esfuerzo físico es una virtud, y la pereza una ofensa pública. No creyó que los que no quieren trabajar tienen el derecho
de vivir a expensas de los que lo hacen. Solía citar el Salmo
128:2: “Cuando comas del trabajo de tus manos, dichoso serás
y- te irá bien”. Y Proverbios 10:4: “La mano de los diligentes
enriquece”.
A medida que estos principios bíblicos eran aplicados bajo
la administración de Calvino, los resultados pronto se dejaron
ver. Dentro de pocos años, Ginebra fue la ciudad más próspera de Europa. Era también la más limpia y probablemente la
más saludable, porque el municipio obligaba a los dueños de
cada casa y negocio a practicar la limpieza y a barrer y fregar
la calle frente a su propiedad. No extraña, pues, que en este
ambiente, el robo y el crimen desaparecieran casi por completo.
Dios diseñó que el trabajo y la industria fuesen una bendición y que añadieran años a la vida, salud al cuerpo y paz a la
mente". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 97).
Recibimos las bendiciones de Dios para usarlas para su gloria. Si así lo hacemos, somos honestos.
"Generalmente, los individuos que se dedican a ese oficio no son tontos. En muchos casos, se consideran más inteligentes que nosotros. ¿Para qué quiero trabajar, ganando un
sueldo mínimo, si puedo obtener dinero así como lo hago yo?
A decir verdad, la pregunta parece lógica: ¿para qué? Es más, podemos ampliarla un poco. ¿Para qué voy a pasar horas esforzándome en preparar una buena monografía cuando puedo bajar una de la Internet en menos de cinco minutos? ¿Para
qué pagar $75 dólares para comprar un programa de software, si mi amigo ofrece hacerme una copia gratis? Y, ¿por qué
no voy a flojear en horas de trabajo si, de todas maneras, no
me pagan lo que es justo. ¿Y el gobierno? Todos los días entran a sus cofres miles de millones. ¿Por qué no voy a falsificar mi informe para pagar menos impuestos?
Sí, ¿por qué no? Eso es lo que hacen las personas inteligentes, ¿no es cierto? El hombre que me dijo que estaba viviendo
bien porque recibía ayuda de tres agencias caritativas, se creía
mucho más listo que los que tenemos que levantarnos todas
las mañanas para llegar a tiempo al trabajo". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 99).
El peor día
"Tomás Jefferson tenía una idea diferente. Dijo: “El peor día
en la vida de un hombre es el día cuando se sienta y planifica
cómo puede obtener algo por nada”. Jefferson no estaba pensando en el daño que nos hacen los ladrones que se meten por
nuestra ventana en la noche, sino en el terrible efecto que esta
mentalidad tiene en las personas que la comparten. Es esta,
esencialmente, la razón de la advertencia que viene en el octavo mandamiento. La gente “lista” que transita por este camino, está realmente haciendo una transacción terrible. Está
canjeando su integridad, sus valores, su valía y estima propia,
y ¿qué es lo que recibe a cambio?
1. La deshonestidad destruye el sentido de satisfacción personal y
autoestima. Es posible ocultar un acto deshonesto de los demás, pero jamás de nosotros mismos. A lo mejor, sí, logramos una calificación o alguna otra cosa que queríamos, pero en el
acto, hemos perdido el sano gozo y el sentimiento de valía
propia que son el premio de un logro personal.
2. El síndrome de “algo por nada”, tiene un efecto degradante sobre el carácter. Fácilmente se convierte en una conducta adictiva que desemboca en serios problemas de salud mental. Las
apuestas y juegos de azar son altamente adictivos. Están perjudicando a millones de personas, y destruyendo hogares y
carreras. Las adicciones sexuales y del trabajo excesivo pueden ser igualmente destructivas y difíciles de vencer. Aun las
personas que practican la deshonestidad de maneras que son
aprobadas o menos reprobadas por la sociedad, están sufriendo un perjuicio serio.
3. La mentalidad de “algo por nada”, daña nuestra relación con
otras personas. Si yo estoy consiguiendo un beneficio sin pagarlo, estoy perjudicando a la persona que tuvo que pagar, y esto
me convierte inevitablemente en su enemigo. Además, hay
una tendencia natural a deshumanizar y degradar a la víctima
en nuestra mente a fin de convencernos de que realmente merece lo que le estamos haciendo.
El síndrome de “algo por nada”, convierte a las demás personas en objetos a los que podemos manipular pan nuestro
provecho personal. Esta verdad puede disimularse bajo una o
más capas de cultura y cortesía, pero, a última hora, nuestro
lema será: Primero Yo. Y la pregunta más importante del día
será, ¿qué provecho hay en esto para mí? ¿Cómo puede esta
persona servir a mis propósitos? Me portaré bien contigo, te
haré elogios y felicitaciones por lo que espero recibir de ti, y
solo en el grado en que estés en condiciones de suplir lo que
quiero y asegurar mis intereses. Demasiadas personas emprenden el matrimonio y deciden
divorciarse precisamente bajo estos términos". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 100).
"El primer elemento de la receta bíblica para curar la deshonestidad es el sostén propio. El segundo es la benevolencia
y la generosidad. Dice el texto: “que trabaje, haciendo con sus
manos lo que es bueno, a fin de que tenga qué compartir con
el que tiene necesidad” (Efesios 4:28). El antónimo de robar es
dar, compartir con los demás. Es extender la mano desinteresadamente a otras personas sin esperar nada a cambio.
La historia que Jesús contó acerca del buen samaritano
ilustra perfectamente este principio. Un viajero fue asaltado
por ladrones que lo despojaron de todo. Inclusive, creyeron
que le habían quitado la vida cuando lo dejaron tirado corno
basura a un lado del camino (S. Lucas 10:30-36).
Lo que hizo el samaritano fue todo lo contrario. Donde los
ladrones habían quitado, este dio. No le importó exponerse a
correr la misma suerte. Y no se detuvo para pensar qué hubiera hecho este judío si las circunstancias hubieran sido a la inversa, ni mucho menos preguntó si el herido algún día llegaría a compensarlo por sus esfuerzos. Una sola cosa lo motivaba: la compasión, o, dicho de otra manera, el amor. Porque
amó, dio.
El robo no es la única forma de expresar el egoísmo, pero
es uno de los más crudos y despiadados. El amor no solo es lo
opuesto del egoísmo; es su remedio. El amor no siempre cura
el egoísmo de la persona que lo recibe, pero sin falta sana a la
persona que ama. Sin el componente del amor, el componente
del sudor (es decir, el sostén propio y el pagar por lo que se adquiere) no es realmente un remedio completo para el
síndrome de algo por nada. Hasta nos puede llevar a compararnos con los demás y a sentir orgullo y avaricia. Al esfuerzo
personal y a la integridad hay que añadir compasión, amor
desinteresado que da de sí mismo para servir a los demás.
Como dice Pablo, debemos trabajar, haciendo con nuestras
propias manos lo que es bueno, a fin de que tengamos qué
compartir con los que tienen necesidad". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 101).
Consiguiendo “algo por nada” de Dios
La manifestación más peligrosa del síndrome de algo por
nada es cuando tratamos de aplicarlo a nuestra relación con
Dios.
Debo admitir que esta es una idea que puede confundir
porque la Biblia dice que la salvación es gratuita, es una
“dádiva”. Este es el mensaje esencial del evangelio. Las buenas obras no son una moneda para comprar la salvación.
El problema viene cuando algunas personas llegan a la
conclusión de que las buenas obras no tienen importancia. O
que podemos escoger los mandamientos que más nos agradan
o que nos parecen los más fáciles, diciendo que los demás
están cubiertos por la gracia. Pero, ¿acaso podemos creer que
tenemos salvación si tratamos con desprecio lo que Dios nos
ha ordenado en su Palabra? ¿Realmente son Diez Mandamientos? ¿o serán Diez Sugerencias, o Diez Opciones?
John MacArthur contesta en forma elocuente: “El evangelio
en boga hoy ofrece a los pecadores una falsa esperanza. Les
dice que pueden tener la vida eterna y, a la vez, seguir viviendo en rebeldía contra Dios. Anima a la gente a decir que
Jesús es su Salvador y, sin embargo, postergar el compromiso de obedecerle como su Señor. Promete salvarnos del infierno
pero no necesariamente librarnos del pecado. Ofrece una falsa
seguridad a los que quieren seguir practicando los pecados de
la carne mientras desprecian el camino de la santidad. Al separar la fe de la fidelidad, enseña que un asentimiento intelectual vale tanto como una sincera obediencia a la verdad”.
“Gracia barata” fue el término empleado por Dietrich Bonhoeffer. No mucho antes de su muerte a manos de la Gestapo,
escribió: “La gracia barata es predicar perdón sin arrepentimiento, bautismo sin disciplina, comunión sin confesión, absolución sin contrición. Gracia barata es gracia sin discipulado, gracia sin la cruz, gracia sin Jesucristo viviendo y encarnado en nosotros”.
La gracia es el corazón del evangelio; significa que podemos llegar a Cristo tal cual somos, sin esperar hasta que seamos buenos. Significa que no tenemos que venir con la cabeza
agachada, aun cuando nuestra hoja de calificaciones esté toda
fea y manchada con el registro de nuestros errores y fracasos.
Por increíble que parezca, el evangelio dice que podemos venir “con confianza” (Hebreos 4:16).
Pero esta asombrosa gracia, ¿acaso tiene como su propósito
darnos confianza para seguir pecando? El apóstol Pablo sabía
que algunas personas pensaban de esta manen, así que les
preguntó: “¿Qué diremos, entonces? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde?” (Romanos 6:1).
Una de las respuestas más elocuentes que haya leído vino
de la pluma de un hombre muy sencillo. Berkley Jones fue un
criminal amargado y peligroso, considerado incorregible por
las autoridades penales en el estado de Oregon. Pero un día
maravilloso, el Señor Jesucristo entró en su corazón, y cuando
esto sucedió, todo cambió. Más tarde, Berkley escribió que alguien había preguntado si a veces sentía deseos de volver a la
vida que tenía antes. Él dijo: “Me parecía una pregunta demasiado absurda. Eso podría compararse con el caso de un hombre que cae en una fosa de aguas negras. Si alguien llegara y
lo sacara, ¿volvería ese hombre a saltar nuevamente a la fosa?
El sabe que ahí no hay más que inmundicia y muerte”.
¿Por qué desearía alguien estar en la fosa de la muerte
cuando Jesús ofrece salud y sanidad? La respuesta a la “gracia
barata”, tal como lo expresó Bonhoeffer, es “Jesucristo viviendo y encarnado en nosotros”. (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 103).
"Una buena mayordomía requiere dedicación y esfuerzo permanentes (Proverbios 6:10, 11) para mantener y acrecentar los dones y talentos que nos dio Dios (Mateo 25:14-30). Tal mayordomía moldea nuestros caracteres a semejanza de Dios, que es el dador más sublime. Todo lo que poseemos pertenece a Dios, y se nos llama a compartirlo con aquellos que son menos afortunados que nosotros (Deuteronomio 10:18; hechos 6:1, 2). El joven rico recibió de Jesús la instrucción de que debía dar todo lo que tenía a los pobres, tomar su cruz y seguirlo (Marcos 10:21). Cuando encontremos gozo en dar estaremos menos inclinados a tomar o acumular lo que en última instancia pertenece a Dios". Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:259).
"La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos". Ed, 54.
NOVENO MANDAMIENTO
"No hablarás contra tu prójimo falso testimonio". Éxodo 20:16.
Fundamentos de este mandamiento
1. El nombre de una persona tiene valor. Debe ser protegido. Es el deber del prójimo.
2. La palabra de una persona tiene valor.
3.
"Un día, alrededor de 1870, el gerente de una gran compañía ferroviaria en el este de los Estados Unidos se
sorprendió cuando su secretario anunció que le buscaba el dueño de una compañía de la competencia.
El visitante entró y, sin perder tiempo en formalidades,
propuso un plan a través del cual las dos empresas podrían
engañar a otra competidora y, probablemente, mandarla a la
bancarrota. El negocio, obviamente, resultaría en ganancias
millonarias para ambos conspiradores.
El gerente inmediatamente se hizo para atrás en su silla y
dijo:
- No acostumbramos trabajar de esa manera. Además, estoy seguro que el Sr. Vanderbilt [el dueño] no estaría de
acuerdo.
- Pero no tendríamos por qué molestar al viejecito con esto
—dijo el otro—. Y ... no sé si le dije... tenemos un giro bancario
a nombre de usted por valor de diez mil dólares, si es que no
tiene inconveniente en aceptarlo.
- No —replicó el administrador con firmeza—, no vamos
a participar de este plan.
- Qué lástima! Aah, pero, ¿dije diez mil? Disculpe, creo
que me equivoqué, en realidad el giro es de veinte.
Al oír esto el administrador cruzó los brazos y dirigió una
mirada de indignación al visitante, quien, interpretando de
forma equivocada el silencio, dijo rápidamente:
- Pero bien, creo que a lo mejor podríamos hallar la manera de convertirlo en treinta. Con esto, el gerente saltó de su silla, y gritó:
- Lárguese! ¡Váyase de aquí! No quiero verlo más
en mi oficina.
Cuando el visitante se había retirado, el secretario, que
había escuchado toda la conversación, entró y encontró al jefe
sentado en su escritorio pasando un pañuelo por la frente.
- Señor —empezó a decir—, no tengo palabras para expresar mi admi...
- No, no digas nada —replicó el administrador, alzando
su mano—. Tuve que despacharlo rápido. Es que estaba llegando muy cerca de mi precio.
¿Será cierto que todo el mundo
tiene su precio?
Bueno, dejemos a un lado esto de “todo el
mundo”:
¿Usted, qué piensa? Tomando el asunto a título personal: ¿cuánto sale su integridad personal? ¿Cómo? ¿Que no
la vendería por ningún precio? Seamos realistas: algunas personas la venderían por mucho menos, ¿no es cierto?". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 106).
Pero, si todos lo hacen
"Hablando de honestidad, ¿qué piensa de mentir, por ejemplo...
... Para evadir una pregunta que nos hace sentir incómodos?
“Lo siento, Sra. Remedios. No pudimos terminar su trabajo ayer porque se descompuso nuestra computadora”. (Lo que
pasa es que se nos olvidó por completo.)
... Para no ofender? “Gracias por los bizcochos que nos
mandó; estaban deliciosos”. (Después de darles un mordisco,
los echamos a la basura.)
... Para ahorrar dinero? “No, señor inspector, no compramos nada en nuestro viaje al extranjero”. (Solo un reproductor
de DVD; allí está debajo de las toallas.)
... Para obtener una calificación? “Anoche terminé la monografía, profesora, pero se me descompuso el disco duro y se
borró todo”. (Versión moderna de “Se lo comió mi perro”.)
Pero, ¡espérese un momento!
En el primer ejemplo hablábamos de mentiras que podrían arruinar una gran industria.
Estas son mentiras insignificantes, mentiritas “blancas”, como
las que decimos todos los días.
Es más, un sacerdote anglicano llamado Joseph Fletcher
quiere llevar el asunto todavía más lejos. El ha formulado un
sistema de ética que clasifica como aceptables muchas mentiras convencionales. En su famosa obra, Ética situacional, Fletcher insiste que la acción correcta en cada caso depende de la
situación. Hasta una mentirota tremenda puede ser justificable, si el motivo es correcto.
Es fácil comprender por qué este modo de razonar ha influido en la mente de millones de personas. Para muchos hoy,
no solo son aceptables; son esenciales.
Pero la Biblia discrepa radicalmente con esta resbalosa ética. El sabio Salomón dijo que “los labios mentirosos son abominación al Señor” (Proverbios 12:22). Una “abominación” es
algo odioso y repulsivo. El apóstol Pablo no fue menos enfático. Clasifica a los mentirosos con los homicidas, con los que asesinan a sus padres y
a sus madres, con “los inmorales, homosexuales, secuestradores”. Los considera “transgresores y rebeldes” (1 Timoteo 1:9,
10). El libro de Apocalipsis declara que nadie que practique
“abominación y mentira” tendrá parte con Dios en la vida
eterna (Apocalipsis 21:27). A estas declaraciones podríamos
agregar literalmente decenas de otras que expresan el mismo
punto de vista radical". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 107).
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:259): "La honestidad y la integridad, que son la esencia del carácter de Dios, han de ser el fundamento para que exista confianza en las relaciones humanas".
LOS PROBLEMAS DE MENTIR
Según Adolfo Suárez (en https://www.facebook.com/share/v/1AQwr1DfiN/) Ser honesto es siempre decir la verdad. mentir es algo muy problemático por varias razones:
1. La mentira destruye la libertad y la dignidad de la víctima. La mentira manipula, arrincona, intimida. La víctima se siente atrapada, injusticiada, atada por las circunstancias que se crearon en contra de ella, se siente sin salida.
2. Mentir daña la libertad de las personas que mienten. Porque una mentira lleva a otra; y el mentiroso tiene que pasar su vida inventando una mentira mejor para sustituir la anterior.
En la revista VEJA, un casero realizó varias afirmaciones. El reportero le dijo ¿Por qué dices eso?
- Porque es al verdad. Así lo digo solo una vez y no tengo que pensar en varias versiones del asunto.
3. La mentira destruye la confianza.
"Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo, y a alguno todo el tiempo, pero no puedes engañar a todos todo el tiempo"..
- La mentira destruye toda la confianza.
- La mentira destruye el sentido de autoestima del mentiroso.
- La mentira destruye nuestra relación con Dios. El mentiroso no se siente feliz con Dios.
Las palabras permanecen. Una vez que se pronuncia una palabra, nunca se puede borrar.
mentir es peor que falsificar, porque existe esperanza de localizar las monedas falsas, pero una palabra mentirosa nunca se puede recoger. La mente del oyente es envenenada. Billetes falsos se pueden recuperar, las palabras mentirosas, no.
¿Por qué es importante decir la verdad?
1. Porque es parte de la naturaleza de Dios. Juan 14:6
2. La naturaleza del diablo es mentir. si miento comparto su naturaleza.
3. Para que las personas crean en mi testimonio yo debo decir la verdad. Hechos 1:8
Frente al escándalo
- La primera reacción es CREER, porque atrapa la curiosidad; y la curiosidad, suele ser la antesala de la mentira.
YO SOY
—¿Quién eres? —dijo Moisés cuando Dios lo llamó para liberar a su pueblo que estaba esclavizado en Egipto—. Tal vez
el pueblo me pregunte tu nombre. ¿Qué le responderé?
—Ehyeh asher Ehyeh —dijo la voz desde la zarza ardiente—.
YO SOY el que SOY. Así dirás a los hijos de Israel: “El YO
SOY me ha enviado a vosotros” (Éxodo 3:13, 14). Con esto,
Dios se estaba identificando por medio de su característica
más fundamental. El es el que es, cuya existencia no se obtiene ni deriva de otro.
El apóstol Juan nos dice que “en el principio la Palabra”,
que era Dios, ya existía (Juan 1:1). El texto no nos dice en el
principio de qué, porque no importa. Tampoco nos dice
cuándo era ese principio; pues eso tampoco tiene nada que
ver. Lo que haya sido, tuvo un principio, pero Dios no; y cuando haya ocurrido, él ya estaba presente. Es el YO SOY, el
que no varía ni cambia, el que siempre está presente.
Durante muchos siglos el Peñón de Gibraltar (426 metros
de altura) ha sido un símbolo de todo lo que es sólido y confiable. Yo crecí a la sombra del Monte Pike, un enorme macizo
de granito que rasca la atmósfera con 4.300 metros de altura.
Pero aun estas poderosas metáforas pierden su significado
cuando las comparamos con el carácter de Dios.
La palabra hebrea emeth generalmente se traduce como
“verdad”. Para nosotros la “verdad” es algo que decimos; es
una afirmación o declaración acerca de la realidad. Hay una
diferencia fundamental entre este y el término hebreo. Etneth
no es lo que decimos acerca de la realidad; es la realidad
misma.
En el Salmo 31:15, el Creador dice: “YO SOY el Dios de
emeth”. Esto no significa simplemente que él dice la verdad.
Significa que él es la Verdad; es la única realidad que existe.
Cualquier otra realidad que se nombre deriva de él, y aparte
de él no subsiste. Jesús dijo acerca del diablo: “no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando
habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira” (Juan 8:44). La mentira y la
falsedad son la antítesis de Dios. Cuando mentimos, lo estamos borrando de nuestro horizonte; y si persistimos en este
hábito, efectivamente arrancamos su imagen de nuestras almas". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 110).
- "Dios es un Dios de verdad (Deuteronomio 32:4; Salmos 31:5),
- La 'palabra del Señor es verdadera, sus obras demuestran su fidelidad - Heb. emuná- (Salmos 33:4).
- El conjunto de su palabra es verdad (Salmos 119:160).
- Su 'bondad perdura para siempre, su fidelidad -emuná- por generaciones' (Salmos 100:5)
- Jesús es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6)
- Envió a su Espíritu para que nos guiara a toda la verdad (Juan 16:13)
- Pablo insta a sus seguidores a que 'destierren la mentira y que cada uno sea sincero con su prójimo, ya que somos miembros los unos de los otros (Efesios 4:25), y que lleguen al conocimiento de la verdad (1 Timoteo 4:2). (Comentario Bíblico Andrews. Tomo 1 ACES:2024, 259).
"El mandamiento trata específicamente del perjurio en un tribunal (Éxodo 23:1), pero se aplica también a hablar falsamente sobre otros, dañando su carácter, o calumniar su reputación con mentiras y chismes (Salmos 31:13; 101:5; Proverbios 10:18). El concentrarse en las faltas de un individuo, con una actitud crítica, o el chisme, pueden darle a uno sentimiento de superioridad, pero esencialmente destruyen a la persona por causa del ego propio. La difamación no promueve relaciones positivas, ni ayuda a que la persona o el prójimo se acerquen más a Dios. El permanecer en silencio cuando otros toman parte en estas acciones, en vez de alzarse en favor del agraviado, también es inmoral, porque permite que las mentiras y el engaño prosigan sin estorbo. La supresión de la verdad no es digna del discípulo del Dios que es verdad". Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:259).
El falso testimonio, la murmuración, levantar sombras de duda sobre el buen nombre del prójimo, la desacreditación del mismo no era cuestión de opinión, ni de opción para el pueblo de Dios. Es una orden que está dentro de la ley de Dios.
"No hablarás contra tu prójimo falso testimonio". Éxodo 20:16.
"Significa que debemos amar activamente la verdad.
- Si amamos la verdad, la buscaremos. Daremos importancia al asunto. Tomaremos el tiempo y haremos el esfuerzo necesario (Juan 5:39) El estudio diario de la Biblia y la oración pidiendo luz serán una parte fundamental de nuestras vidas (Hechos 17:11). Con el salmista diremos: 'Guíame en tu verdad y enséñame" (Salmos 25:5)...
- Si amamos la verdad, estudiaremos detenidamente cada evento de su vida (Jesús) y el significado de sus palabras.
- Si amamos la verdad, reconoceremos su gran valor.. (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 112).
- Si en realidad amamos la verdad, experimentaremos ese mismo gozo (de quien halló la perla de gran precio), esa misma alegría al estudiar la
Biblia y descubrir la belleza de sus enseñanzas (1 Corintios
13:6). Será pan nosotros más preciosa que el oro y la plata (Job
2:15; Proverbios 16:16), de más valor que la vida misma.
- Si amamos la verdad, ella transformará nuestra vida (Gálatas 5:7; Romanos 2:8). La Biblia aclara que no es realmente
verdad para nosotros si no afecta la manera en que vivimos y
lo que hacemos (Mateo 7:21-27). (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 113).
- Si amamos la verdad, no la podremos callar. Una vez que
hayamos visto la belleza de la verdad y experimentado su
poder (1 Pedro 1:22), sentiremos el vivo deseo de compartirla
con otros. (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 113).
No es permitido ningún tipo de favoritismos, ni ningún tipo de libertad es concedida ni a pobres ni a ricos sobre el deber de mantener el buen nombre del prójimo en sus bocas.
"NO admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso. 2 No seguirás á los muchos para mal hacer; ni responderás en litigio inclinándote á los más para hacer agravios; 3 Ni al pobre distinguirás en su causa". Éxodo 23:1-3.
El chisme, era asimilado como un crimen o atentado contra la vida del prójimo.
"No andarás chismeando en tus pueblos. No te pondrás contra la sangre de tu prójimo: Yo Jehová. 17 No aborrecerás á tu hermano en tu corazón: ingenuamente reprenderás á tu prójimo, y no consentirás sobre él pecado. 18 No te vengarás, ni guardarás rencor á los hijos de tu pueblo: mas amarás á tu prójimo como á ti mismo: Yo Jehová". Levítico 19:16-18.
La difamación no era un asunto para ser tomado livianamente. La implacable ley dal talión que procuraba despertar la sensibilidad de los indolentes y frívolos era inmediatamente aplicada a quien pecaba dando falso testimonio.
"No valdrá un testigo contra ninguno en cualquier delito, o en cualquier pecado, en cualquier pecado que se cometiere. En el dicho de dos testigos, o en el dicho de tres testigos consistirá el negocio. 16 Cuando se levantare testigo falso contra alguno, para testificar contra él rebelión, 17 Entonces los dos hombres litigantes se presentarán delante de Jehová, delante de los sacerdotes y jueces que fueren en aquellos días: 18 Y los jueces inquirirán bien, y si pareciere ser aquél testigo falso, que testificó falsamente contra su hermano, 19 Haréis á él como él pensó hacer á su hermano: y quitarás el mal de en medio de ti. 20 Y los que quedaren oirán, y temerán, y no volverán más á hacer una mala cosa como ésta, en medio de ti. 21 Y no perdonará tu ojo: vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie". Deuteronomio 19:15-21.
Dice el Señor
Sé honesto y veraz porque me amas, no solo por cumplir la ley. Serás mi amigo y pasarás conmigo en la nueva tierra.
Recuerda: Un mentiroso nunca es feliz, pero un honesto, verdadero y veraz es feliz porque su conciencia le deja dormir en paz.
El mayor ejemplo de honestidad y veracidad es Jesucristo. Seamos honestos y veraces, y seremos plenamente felices.
No decir falso testimonio es llevar un testimonio valiente acerca de la verdad y de esta manera ser un seguidor de
Jesús.
DÉCIMO MANDAMIENTO
"La felicidad que depende de 'cosas' siempre es pasajera". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 117).
Jesús lo explicó mejor: "Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee". Lucas 12:15
"Sean sus costumbres sin amor al dinero. Contentos con lo que tienen ahora. Porque él mismo ha dicho: nunca te abandonaré, ni jamás te desampararé". Hebreos 13:5.
Según el Comentario Bíblico Andrews (2024, 1:259): "Este mandamiento se halla a la raíz de los otros nueve, porque trata del corazón, donde los pensamientos determinan las acciones. La mayor parte de las leyes en la antigüedad trataban de los actos, pero no de los motivos detrás de esas acciones. Dios mira el corazón".
Según Adolfo Suárez (en https://www.facebook.com/share/v/1CRwjAhCwu/):
"Es grandioso que la ley hebrea haya incluido este desafío de pensamiento e intención, porque la rebelión tiene su origen en el corazón y manifiesta el aspecto interno de todos los mandamientos de Dios. Este mandamiento difiere de los anteriores porque prohiben ciertas actividades o acciones, pero el último mandamiento prohibe un pensamiento o deseo. Dios advierte contra el deseo porque es excesivo y no tiene límites".
La codicia es el deseo que no tiene saciedad. La sociedad contemporánea se encuentra cosificada por el materialismo, las grandes industrias y las potencias se encuentran inmersas en una lucha de clases, de poder; y para lograr este objetivo la moralidad, los principios de la ética, y los valores humanos son avasallados por el deseo codicioso de obtener más de lo que se tiene.
La codicia corrompe el alma, la carcome, la pudre, la adultera, la pervierte. La codicia habita en el hombre, es parte de la naturaleza caída. Nadie nos enseña a codiciar, está en nuestra naturaleza y emerge y se apodera de la voluntad, de la razón del hombre hasta destruirlo, a medida que nos entregamos a ella. 29
Según Adolfo Suárez (en https://www.facebook.com/share/v/1CRwjAhCwu/):
"Del Hebreo 'chamad' - significa: poseer en el corazón una intención oculta que luego se manifiesta en acciones concretas de robo y hurto. Se refiere a los deseos íntimos que se revelan como intrigas para apoderarse de los bienes ajenos. Todo lo que el prójimo tiene es un don de Dios y codiciar lo que le pertenece es despreciar lo que uno mismo tiene también como don de Dios. En última instancia, codiciar es rechazar la providencia de Dios, es no estar satisfecho con lo que Dios ya me ha dado. Es no valorar lo que nosotros ya tenemos. Codiciar es dudar de la capacidad de Dios de mantenerme. Es dudar de la capacidad de Dios de cuidar de mis necesidades."
La codicia es un desierto de insatisfacción que no valora lo que tiene, quiere más y está dispuesta a aplastar lo que esté a su alcance, es un huracán que crece, toma fuerza y no se detiene.
La codicia es la cumbre más alta del egoísmo humano, desea ser Dios y cree merecer todo, nace en el corazón, lo envenena y finalmente lo destruye. 30.
"El apóstol Pablo observa que la codicia es una forma de idolatría (Colosenses 3:5). Y lo es, porque, igual que la idolatría que se menciona en el segundo mandamiento, la codicia es un afecto desproporcionado por los objetos. Pero hay una diferencia: el segundo mandamiento dice que no debemos dar más importancia a las cosas creadas que a Dios. Este nos dice que tampoco debemos valorarlas por encima de los derechos de otras personas, ni valorar a la gente en términos del beneficio que podemos obtener de ella". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 118).
Ejemplo bíblicos de Codicia:
1. David - Su deseo ilimitado lo llevó a codiciar la mujer de su prójimo y a otros crímenes. Alguien dijo que: Urías borracho era más sabio que David sobrio.
2. Acab (1 Reyes 21). Como rey lo tenía todo. Nabot tenía apenas una viña. El codicioso se enferma porque, aunque tiene todo, quiere más.
3. Jerusalén
¿Cuánto se necesita para ser feliz?
Rockefeller respondió: Un poco más.
Esto muestra que puede haber rico codicioso y pobre codicioso. Siempre se quiere más, no hay límites. El problema no es tener poco o mucho, el problema es estar insatisfecho con lo que uno tiene.
Se asocia la codicia con las riquezas, pero en realidad su dimensión es mucho más amplia que este, se puede codiciar: dinero, fama, personas, cosas, poder, o posición social. Toda codicia tiene un mismo origen "yo merezco más y más; y lo tomaré a cualquier costo". Por ello, La codicia es trilliza de la avaricia y la envidia, vienen juntas, comparten características, y traen mal al que los practica. 31
Algunos dicen:
'Lo importante no es tener, lo importante es ser'. Pero es una frase incompleta que no funciona . El problema es el AMOR al dinero.
CULTO A LAS COSAS
Es decir, se trata de un amor fuera de proporción, de control, de lugar. Para el codicioso las cosas son más importantes que las personas. Por eso, el codicioso usa a las personas para obtener las cosas. Para el codiciosa las cosas están en primer lugar.
"Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría". Colosenses 3:5
La idolatría del dinero trajo como consecuencia el robo. En el Antiguo Testamento muchos pasajes dedicados a la codicia suponen inmediatamente el robo, el rapto o el secuestro. 32 Así, cuando la ley menciona “no codiciarás” quiere decir, que se debe apartar todo deseo y apego “deseos” de todo aquello que no le pertenece.
Filipenses 4:11-13 enseña el estar feliz con lo que uno tiene y que el contentamiento es importante, porque el corazón que está feliz con lo que tiene, está preparado para recibir más. Codiciar es odiar al prójimo. Te odio porque tú tienes y yo no tengo.
"Hay millones que, en su propia esfera, orientan su existencia por la misma ética materialista. Millones, atrapados por el engaño del crédito fácil, están viviendo más allá de sus posibilidades reales. Acosados y frustrados por las exigencias de una vida que exige siempre más y más, no tienen tiempo para dedicarlo a su familia y mucho menos para ayudar a otros o pensar en su vida espiritual. La codicia es un amor falso y traicionero; es amor que está fuera de orden, fuera de proporción y fuera de lugar. Significa colocar nuestros afectos donde no corresponde y poner “cosas” —dinero, éxito, o fama— en el centro, creyendo que ellas ofrecen un fundamento sólido para la existencia. La codicia es hacer más importantes las “cosas” que a las personas y sus necesidades. Es ponerlas por encima de los valores eternos y espirituales". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 122).
El amor al dinero que pasa por encima de las personas no es lo mismo que crecer, avanzar y soñar con cosas buenas y necesarias.
El estándar es medir a la gente por las cosas que tiene. La publicidad muchas veces fomenta el consumismo y la codicia. Mientras más tiene la persona, más vale y más admiración merece. Luego viene la adulación. 33
¿Qué hacer contra la codicia?
La respuesta y la vacuna está en la gratitud.
La persona que tiene contentamiento puede decir muchas gracias al cielo. No se apega a las cosas, porque sabe que si Dios da, puede quitar. Y si quita, también puede dar.
Es muy saludable ser agradecido por o que Dios me ha dado.
La personas agradecida son persona contentas. Es muy agradable vivir con ellas. Por el contrario, es difícil llevarse bien con personas malagradecidas. Siempre están descontentas con su sueldo, su pareja y su vida. Siempre están insatisfechas.
Un corazón agradecido es un corazón preparado para más bendiciones. Así, eliminamos el problema de compararnos.
Salmos 100 nos exhorta a la gratitud.
Presenta 6 motivos para agradecer:
1. Debemos agradecer porque Dios es Dios. Porque tenemos un Dios.
2. Debemos ser agradecidos porque Dios nos hizo.
3. Porque Dios se preocupa por nosotros.
4. Porque Dios es bueno
5. Porque nos ama y su misericordia es para siempre
6. Porque él es fiel por todas las generaciones.
7. Por su grande salvación.
"Desear lo que no es nuestro, sean bienes del prójimo, mujer, siervos o cualquier cosa que no poseamos, puede llevarnos a transgredir los mandamientos precedentes. Se nos llama a contentarnos con lo que Dios nos da y a emplear esos dones para su honra y la gloria de su reino. En un mundo obsesionado por el materialismo, el desafío para el creyente es contentarse enteramente con Dios. El verdadero contentamiento requiere sumisión y obediencia a su voluntad" (1 Timoteo 6:6-10).
"Igual que los otros nueve mandamientos, el décimo no se
refiere solo a ciertos actos específicos de conducta, sino a valores y actitudes. No es solo prescriptivo, sino también descriptivo: prescribe, porque es un mandamiento y nos dice qué
hacer; pero, a la vez, describe la vida que Dios planeó para sus
hijos desde el principio. Nos dice, también, quién es Dios y
cómo es él. Lo revela como el que sirve, el que da, el que se
entrega a sí mismo con amor desinteresado en beneficio de
sus hijos.
El apóstol Pablo, después de decir que no debemos hacer
nada “por egoísmo o por vanagloria”, y que no debe buscar 'cada uno sus propios intereses'... El maravilloso ejemplo de Jesucristo es la inspiración y la
suprema motivación del cristiano. Entre más fielmente obedezcamos la Ley de Dios, más cerca estaremos de mutar ese
carácter y de vivir esa vida, porque seremos más semejantes a él. Y este es, después de todo, el verdadero significado y
propósito de los Diez Mandamientos". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 122).
Conclusiones
Adolfo Suárez (en https://www.facebook.com/share/v/1CRwjAhCwu/) concluye:
1. Que nada sea superior a mí, dice Dios, en tu vida
2. No trates de reemplazarme con cosas inútiles que no garantizan la vida eterna (internet, celular, citas o modas) por muy agradable que parezca. Que nada se ponga en lugar mío como objeto de devoción.
3. No te burles de las cosas sagradas, de la biblia ni seas irreverente en las horas de adoración. Graves cosas pueden venir por esta desastrosa costumbre.
4. No te olvides de dar un respiro, una vez por semana. Como sé que tu agenda es ocupada, decidí ayudarte, por ello, todos los sábados serán feriado. Nada de trabajos, nada de compras, nada de clases, nada de redes sociales ni nada que robe tu tiempo de estar conmigo.
5. Entiende y respeta a tus papás. Ellos quieren lo mejor para sus hijos.
6. No masacres a nadie. Crueles y asesinos no entrarán en mi reino.
7. Nunca estés con alguien si el compromiso no es serio y practica el sexo seguro para dentro del matrimonio.
8. Sé honesto con tus estudios y no hagas trampa y protégete de cosas que aunque todo el mundo hace, no están bien.
9. No mientas. Di siempre la verdad.
10. No codicies lo que pertenece a los demás. No pierdas tiempo admirando lo que no tienes y no disfrutando lo que ya te he dado.
Seamos agradecidos con Dios porque él nos ha dado diez mandamientos para que podamos vivir como ciudadanos de su Reino. Y así, viviendo, de acuerdo con su voluntad, seremos eternamente felices en esta tierra hasta el día que estemos en la tierra nueva.
"La religión no es una lista de reglas sino
una relación personal con nuestro Redentor. No está centrada
en nosotros y nuestra conducta, sino en Dios y su gran amor.
Bajo este plan, los Diez Mandamientos llegan a tener una
función y enfoque muy diferentes. Ya no son una escalera que
debemos ascender trabajosamente, esperando algún día subir
lo suficiente como para poder entrar en el cielo. Son principios
sagrados dados pan ayudarnos a evitar un sinfin de sufrimientos y errores. Bajo este plan son, efectivamente, una “ley
de libertad” (Santiago 2:12).
Bajo el Nuevo Pacto, también la manera cómo podemos
guardar la ley de Dios es diferente, porque el pacto viene con
una promesa: “Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré”. A esto se refiere el apóstol cuando dice
que en los creyentes ha escrito “el Espíritu del Dios vivo; no
en tablas de piedra, sino en tablas de corazones humanos” (2
Corintios 3:3).
Ahí mismo tenemos la clave. Eso es lo que hace toda la diferencia, porque es obra de Dios y no nuestra. Cuando nuestra
vida llega tener como su centro una relación de amor con Dios
a través de su Hijo Jesucristo y el compañerismo del Espíritu
Santo, entonces los Diez Mandamientos salen de las tablas y el
Espíritu Santo los escribe en nuestro corazón.
Conocer la Ley de Dios es importante, pero más que simplemente conocerla, debemos amarla, porque “la ley es santa,
y el mandamiento es santo, justo y bueno” (Romanos 7:12).
Pero la buena conducta —obediencia— que viene del conocimiento intelectual será superficial y parcial aun en el mejor de
los casos. Únicamente un corazón renovado por el Espíritu
Santo podrá ofrecer obediencia que es una expresión genuina
y desinteresada de amor y gratitud a Dios. Y esa es la invitación que le hago al concluir este estudio de
los Diez Mandamientos. Le invito a entrar sin demora en ese
Pacto de paz, esa relación de amor.
Aquí está la promesa divina para todos los que respondan.
Le animo a estudiarla cuidadosamente y hacerla suya:
“Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios...
Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de
piedra y os daré un corazón de carne. Pondré dentro de vosotros mi espíritu y haré que andéis en mis estatutos, y que
cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas” (Ezequiel
36:25-27)". (Loron Wade. Los Diez Mandamientos. Buenos Aires:ACES, 2007, 124).
"Desde el principio de la gran controversia, Satanás se propuso desfigurar el carácter de Dios, y despertar rebelión contra su ley; y esta obra parece coronada de éxito. Las multitudes prestan atención a los engaños de Satanás y se vuelven contra Dios. Pero en medio de la obra del mal, los propósitos de Dios progresan con firmeza hacia su realización. Él manifiesta su justicia y benevolencia hacia todos los seres inteligentes creados por él. Por las tentaciones de Satanás, todos los miembros de la raza humana se han convertido en transgresores de la ley divina; pero en virtud del sacrificio de su Hijo se abre un camino por el cual pueden regresar a Dios. Por medio de la gracia de Cristo pueden llegar a ser capaces de obedecer la ley del Padre. Así en todos los tiempos, de entre la apostasía y la rebelión Dios saca a un pueblo que le es fiel un pueblo “en cuyo corazón está su ley”". PP", 308.
"El gran plan de la redención dará por resultado el completo restablecimiento del favor de Dios para el mundo. Será restaurado todo lo que se perdió a causa del pecado. No solo el ser humano, sino también la tierra, será redimida, para que sea la morada eterna de los obedientes. Durante más de seis mil años, Satanás ha luchado por mantener su dominio sobre la tierra. Pero se cumplirá el propósito original de Dios al crearla. “Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre”. Daniel 7:18. PP, 311.
"Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre de Jehová”. “En aquel día Jehová será único, y único será su nombre”. “Y Jehová será Rey sobre toda la tierra”. La Sagrada Escritura dice: “Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos”. “Fieles son todos sus mandamientos; afirmados eternamente y para siempre”. Los sagrados estatutos que Satanás ha odiado y ha tratado de destruir, serán honrados en todo el universo inmaculado. Y “como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová, el Señor, hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones”. Salmos 113:3; Zacarías 14:9; Salmos 119:89; 111:7, 8; Isaías 61:11". PP, 311.
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13 René A. López, El decálogo en la vida cristiana (Silver Spring, MD: Review and Herald, 2010), 45-47
14 Leonard J. Coppes, Libro de palabras teológicas del Antiguo Testamento, eds. R. Laird Harris, Gleason L. Archer y Bruce K. Waltke (Chicago: Moody Press, 1980), 562.
15 Lamy, Introducción a la Sagrada Escritura, 101.
16 Xabier Leon-Dufour, Los milagros de Jesús según el Nuevo Testamento (Madrid: Cristiandad, 1986), 68-69.
17 Carper Eugene, Exudo, ed. H. Warne Honse y William D. Barrick, vol. 2.
18 Huey, Jr. F. B.., Exodus: A Study Guide Commentary, Grand Rapids, Michigan: Zondervan, 1977.
19 Richard N. Longenecker, Biblical exegesis in the apostolic period, pág, 42- 43, 92-95).
20 Childs, Brevard S. The Book of Exodus, The OT Library. Philadelphia: Westminster Press, 1976.
21 Jacques Doukhan. The Genesis Creation Story and its underlying Themes. Andrews University press, 1978, 142.
22 Walter C. Kaiser Jr. Toward Old Testament Ethics, Zondervan, 1983. p. 109
23 Terence E. Fretheim. Exodus: Interpretation: A Bible Commentary for Teaching and Preaching, 224.
24 Leslie J. Thompson, Los diez mandamientos, cómo evitar vidas caóticas y vivir seguros en este mundo convulsionado (Grand Rapids, Michigan: Editorial Portavoz, 2007), 118.
25 Félix García López, El decálogo (Estella Navarra, España: Editorial Verbo Divino, 1994), 38.
26 Ibíd.
27 Hans Ulrich Reifler. Á Ética dos Dez Mandamentos. Editora Sociedade Religiosa Edições Vida Nova. 1992, 164.
28 Ibíd, 147.
29 Rigoberto L. Benny L. La codicia, el desierto de la insatisfacción, Universidad Autónoma de San Luis, 2023, 6.
30 Ibid, 6.
31 Ibid, 6.
32 Álvaro M. Salomón, Los diez mandamientos, comentario bíblico pastoral, 1979, 15.
33 Pepo Toledo, No codiciaras, 2020, 2.
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