Ministerio de la recepción - Diaconisas
El Espíritu Santo conduce a las personas a la iglesia y nuestra responsabilidad es hacer lo mejor para que ellas aprecien la programación y sientan el deseo de regresar. Cada visitante debe percibir el amor de Dios en las actitudes de los miembros de la iglesia.
La primera impresión es la que queda. La manera como las personas fueren tratadas definirá si volverán o no. Por este motivo, “Debemos acercarnos a los hombres individualmente, con la simpatía de Cristo, y tratar de despertar su interés en los grandes asuntos de la vida eterna” (PVGM, 37).
En todas nuestras relaciones, debemos recordar que en la experiencia ajena hay capítulos sellados a la vista de los mortales. En las páginas de la memoria hay historias tristes que son guardadas en secreto de los ojos curiosos. En ellas hay registradas largas y rudas batallas libradas en circunstancias críticas, tal vez dificultades de familia que día tras día debilitan el ánimo, la confianza y la fe. Los que pelean la batalla de la vida contra fuerzas superiores pueden recibir fortaleza y aliento merced a menudas atenciones que solo cuestan un esfuerzo de amor. Para ellos, el fuerte apretón de mano de un amigo verdadero vale más que oro y plata. Las palabras de bondad son tan bienvenidas como las sonrisas de los ángeles” (MC, 115).
“La inhumanidad del hombre para con el hombre es nuestro mayor pecado. Muchos piensan que están representando la justicia de Dios, mientras que fallan por completo en representar su ternura y su gran amor. Muchas veces aquellos a quienes tratan con aspereza y severidad están pasando por alguna violenta tentación. Satanás se está ensañando con esas almas, y las palabras duras y despiadadas las desalientan y las hacen caer en las garras del poder del Tentador” (MC, 121).
“Ninguna otra influencia que pueda rodear al alma humana ejerce tanto poder sobre ella como la de una vida abnegada. El argumento más poderoso en favor del evangelio es un cristiano amante y amable” MC, 372, 373).
MINISTERIO DE LA RECEPCIÓN
Así como la iglesia no puede funcionar sin tener la Escuela Sabática, el culto divino y las otras reuniones oficiales, tampoco puede funcionar sin tener el Ministerio de la Recepción organizado y en funcionamiento. Los diáconos y las diaconisas deben tener parte en este ministerio.
UNA IGLESIA RECEPTIVA
La iglesia deberá ser receptiva y estar preparada para recibir a nuevos amigos, mirándolos como futuros miembros. En la actualidad, por la gracia de Dios y por el excelente trabajo de la Red Nuevo Tiempo, muchos amigos están llegando a la iglesia, y allí tendrán que encontrar un ambiente cálido y agradable, tal como ellos lo han visto en el canal Nuevo Tiempo.
El espacio físico de la iglesia deberá estar limpio por dentro y por fuera. El templo tendrá que estar ventilado, tener una temperatura agradable y una decoración adecuada (cortinas, flores, etc.).
El pastor deberá saludar a los visitantes y a las familias de la iglesia antes del inicio de las reuniones.
La reverencia en la iglesia hará que el ambiente sea receptivo.
Deberán evitarse los cuchicheos y, principalmente, la costumbre de que todos miren para ver quien está entrando en la iglesia por primera vez.
Los miembros deberán ejercer la simpatía y el interés personal por los nuevos amigos que concurren a las reuniones. Saludarlos y ayudarlos a familiarizarse con la utilización de la Biblia y el himnario son gestos simples e imprescindibles para que se sientan bien en nuestro medio.
El lenguaje deberá ser claro y de fácil comprensión para que alcance al corazón. Será necesario evitar expresiones desconocidas para los amigos visitantes.
La iglesia tiene que ser un lugar de restauración. Un ambiente de reposo de las luchas semanales. Un lugar donde el amor y la aceptación pueden ser vistos y sentidos.
EQUIPO DE RECEPCIÓN
Aunque los miembros estén involucrados, y se realice de manera correcta la recepción de los amigos visitantes, se debe escoger un equipo para actuar específicamente en ese ministerio, con representantes de los diversos segmentos de la iglesia.
RESPONSABILIDADES
Recepcionista
Actúa en el estacionamiento y en la puerta de la iglesia.
El grupo de recepcionistas actuará a la entrada de la iglesia dando la bienvenida y acomodando a las personas en la iglesia.
Los recepcionistas del estacionamiento (donde hubiere) estarán dando la bienvenida a los miembros y a los visitantes, con un paraguas o sombrilla cuando fuere necesario. Este equipo puede estar formado por los diáconos de la iglesia. Las diaconisas también pueden participar de este equipo.
Recepcionista acompañante
Actúa dentro de la iglesia: en las clases de la Escuela Sabática y en lugares estratégicos durante las demás reuniones de la iglesia.
Este grupo estará distribuido por los pasillos de la iglesia para acompañar en el culto, al lado del amigo visitante, para ayudarlo a completar la tarjeta de visitante y brindarle aclaraciones acerca de la programación.
Si el visitante viniere junto con un miembro de la iglesia, el mismo miembro hará el acompañamiento en lugar del recepcionista.
Resultará muy bueno invitar al amigo visitante a almorzar en la casa de alguna familia. El recepcionista puede tomar esa iniciativa. Algunas familias podrán inscribirse como recepcionistas de apoyo y estar preparadas para llevar al visitante a almorzar en su casa.
Secretario(a)
El número de secretarios/as depende del tamaño de la iglesia y de la cantidad de visitantes recibidos en cada reunión.
La secretaria es la responsable por cuidar los materiales de la recepción, pasar las anotaciones de la tarjeta del visitante al Cuaderno de la Recepción y guiarlos hacia la recepcionista de contactos.
La tarjeta del visitante deberá ser archivada en la secretaría de la recepción. Cuando fuere solicitado el estudio bíblico, se deberá completar la tar- jeta del interesado y pasarla al coordinador de interesados de la iglesia.
Recepcionista de contactos
Es el responsable de enviar literatura por correo, realizar contactos telefónicos, enviar correos electrónicos y realizar otros contactos necesarios.
Este grupo especial de recepcionistas será responsable por realizar contactos con los visitantes en la semana siguiente a su visita.
Este contacto puede ser personal: llevándole una literatura de la iglesia y también una cartita de agradecimientos por la visita (siempre que fuere posible), o por teléfono, diciéndole al visitante cuán importante fue su presencia en la iglesia.
Este contacto puede ser impersonal: enviándole un correo electrónico, o una carta con un mensaje especial para el visitante en agradecimiento a su visita, o enviando por correo alguna literatura y, en los casos que fuere posible, juntamente con la carta de agradecimientos, se incluirá el cupón ofreciéndole un curso de estudios de la Biblia.
Después del primer contacto, el recepcionista de contactos, trasladará la tarjeta del visitante hacia la secretaría de la recepción.
Grupos de apoyo
Este grupo deberá ser entrenado y especializado en visitación y oración intercesora en favor de los amigos visitantes.
Un grupo deberá estar disponible para atender a los amigos que solicitaren una visita en su hogar.
Otro grupo desarrollará un ministerio de oración intercesora por los amigos visitantes y sus pedidos de oración.
El Ministerio Personal
El responsable de esta área actuará en sintonía con el coordinador del ministerio de la recepción.
Después de que el primer contacto sea realizado por el equipo del Ministerio de la Recepción, el nombre del interesado pasará inmediatamente al director del Ministerio Personal, quien se encargará de seguir dando la atención necesaria al nuevo amigo.
EL GRUPO DE TRABAJO
Perfil del grupo
Además de los diáconos y las diaconisas, en este equipo se incluirán jóvenes, adolescentes, mujeres, hombres y niños. Se escogerán personas que sean responsables y que estén dispuestas a comprometerse con ese ministerio. Deben ser personas alegres, corteses, puntuales, comunicativas, con buen gusto, buena postura y tacto.
Preparación espiritual
Después que fuere escogida, el equipo deberá buscar el auxilio divino para esta misión, reuniéndose en un encuentro de oración y capacitación para el cumplimiento del ministerio de la recepción. Además de la preparación espiritual y el entrenamiento, los participantes conocerán los materiales de la recepción y la dinámica del trabajo.
Grupo de apoyo
Se les solicitará al líder del Ministerio Personal y al coordinador de interesados que provean parejas misioneras y grupos de oración a fin de poder atender a los diversos pedidos de visitas, oraciones y estudios bíblicos en los hogares solicitados por los visitantes. Estos grupos de apoyo pueden participar del encuentro de oración y capacitación del Ministerio de la Recepción.
Lista de turnos
Se elaborará una lista de turnos de actuación para todas las programaciones, y se definirán las tareas de cada participante en cada frente de trabajo, animándolos para la ejecución de su propia tarea.
Reuniones
Las reuniones de oración, evaluación y capacitación del Ministerio de la Recepción pueden llevarse a cabo trimestralmente o cuando la coordinación de la recepción lo juzgare necesario, sin embargo, resulta imprescindible que haya un encuentro de todos antes de iniciar los trabajos del Ministerio de la Recepción.
RESPONSABILIDADES Y ACTIVIDADES
Vestuario
Sin lugar a dudas, la apariencia interior es la más importante, sin embargo, vestirse adecuadamente, con buen gusto y sin exageraciones, será una manera de presentarse delante de Dios y de las personas. Resultará importante controlar el aliento, la limpieza de los zapatos, los cuellos de la camisas deberán estar limpios y los cabellos perfumados. Las mujeres deben cuidar- se los escotes de las blusas y las polleras con vuelo expuestas al viento.
Siempre llegar treinta minutos antes
Será necesario organizar el lugar y suministrar el material necesario. Se deberá llegar antes que los hermanos y amigos para recibirlos y demostrar organización e interés, pues, el recepcionista se convierte en el anfitrión de la programación.
Verificar el material necesario
Existen varios ítems que deberán ser observados y que pueden variar de acuerdo con el espacio de la iglesia y la programación, por ejemplo, resulta importante contar con un lugar (como una mesa) con tarjetas de bienvenida, folletos de presentación de la iglesia, biblias, himnarios, biromes, el boletín de la iglesia, varios folletos y otros ítems apropiados para cada programación.
Todos estos materiales deberán estar colocados de manera organizada para que el lugar tenga una apariencia agradable. Tampoco se debe olvidar el uso del carnet de identificación.
Conocer a los miembros de la iglesia
Será una situación desagradable tanto para el hermano de iglesia, como para el recepcionista, si fuere saludado como si fuera un visitante. Lo mismo sucederá con aquella persona que hace ya algún tiempo que está asistiendo a la iglesia y nadie sabe que es un amigo de la iglesia, un interesado o, incluso, un hermano que se ha mudado a esa localidad.
Conocer la programación
Saber quién será el predicador si hay una programación especial, el tema del culto y de la sociedad de Jóvenes Adventistas, novedades de los congre- sos y de otras actividades que están ocurriendo es esencial para un recepcionista, pues él podrá utilizar esas informaciones para motivar a un amigo a permanecer, y también a regresar.
Conocer el templo
Resultará beneficioso que cada recepcionista conozca las partes físicas de la iglesia, a fin de orientar a las personas hacia los sectores adecuados. Será necesario saber dónde están los baños, las salas de niños, de jóvenes y algunas otras salas adicionales, como la sala de cuna, el espacio de ADRA, la Secretaría, la Tesorería, etc.
Conocer a los líderes de la iglesia
Conocer el nombre de los líderes y sus funciones, como también de los ancianos, diáconos, diaconisas, maestros y directores de cada departamento ayudará a ofrecer las informaciones correctas.
Tener buen trato y ser creativo
Utilizar el tratamiento adecuado para cada persona, dependiendo de la edad que tiene, su grupo socioeconómico, etc., son aspectos importantes que deberán ser observados. Las personas son diferentes unas de las otras, es por eso que resultará necesario usar la sensibilidad para tratar bien a aquellas personas que se reciben.
Sin apresuramientos ni impaciencia
Una sonrisa natural, una manera de hablar calmada, demostrando interés y atención al dar las informaciones, será una forma de atender bien a aquellas personas que llegan a la iglesia.
No hacer acepción de personas
Debe atenderse a todos sin realizar acepción de personas, raza, credo, cultura o presentación personal.
Dar opciones de elección
El amigo visitante podrá escoger dónde sentarse, de qué tipo de programación quiere participar, si desea arrodillarse o no. Las sugerencias pueden ser realizadas de manera tal que no parezcan una imposición.
Comunicar algunos hábitos o reglas
Se deben dar informaciones con respecto al uso del celular, el espacio apropiado para los niños, el ritual de la Santa Cena u otras que fueren necesarias de acuerdo con el tipo de programación; tales informaciones ayuda- rán a los visitantes a no sentirse cohibidos.
Prestar Biblias e himnarios
Generalmente, las personas que nos visitan no poseen Biblia ni himnario, es por eso que, el recepcionista, o el miembro de iglesia que esté sentado a su lado, tendrán que ofrecérselos a ellas y, si fuere necesario, el recepcionista acompañante debe ayudar a esas personas a utilizarlos.
Estar atento y disponible
A veces, el amigo visitante termina saliendo más temprano que el resto de la congregación. Entonces, podemos abordarlo ofreciéndoles nuestra ayuda y agradeciéndole su visita. Tal vez podríamos ofrecerle información, un remedio simple, si lo estuviere necesitando, o simplemente podemos permitirle que esta persona se explaye verbalmente, probablemente esto pueda llegar a hacerlo cambiar la idea de retirarse.
Ser discreto
Se deberá tener discreción al mirar a las personas que nos visitan, evitan- do hacer comentarios sobre la apariencia de ellas, esta actitud demostrará sabiduría y cristianismo.
Chismorreos, críticas y comentarios
Existen asuntos que nunca deben ser abordados en la recepción. Realizar comentarios acerca de la vida ajena, debatir las decisiones tomadas por la iglesia o los asuntos doctrinarios es darle espacio al enemigo. Tal actitud generará incomodidad para con los hermanos y los amigos.
Despedir a los visitantes
Para que esto sea posible, el recepcionista deberá estar en su puesto hasta el final de la programación. Quien haya realizado el primer contacto también deberá hacer el último. El visitante, al salir, deberá ser invitado a retornar para la próxima reunión.
TRATAR BIEN A TODOS
Amigos ex adventistas
Estos deberán ser recibidos con cariño, y sin darles una lección de moral, ni intentando arreglarles la vida. Nunca se deberá dar la impresión de que se los identifica como apóstatas.
“Las Escrituras enseñan claramente que a los que yerran se los ha de tratar con tolerancia y consideración. Si se sigue la debida conducta, el corazón aparentemente endurecido puede ser ganado para Cristo” (Consejos para los maestros, padres y alumnos, p. 254).
Amigos adventistas
Serán recibidos de manera tal que se sientan como si estuvieran en su propia congregación.
Miembros regulares
Serán recibidos fraternalmente, como hermanos, intentando conocerlos por el nombre.
Amigos de la iglesia
Serán recibidos como personas por las cuales Jesús dio su vida. La mane- ra mediante la cual fueren recibidos podrá atraerlos o alejarlos.
Recién bautizados
Serán recibidos con mucho amor. En algunos casos, ellos dejan su ambiente de amigos para participar de las actividades de la iglesia y, muchas veces, el ambiente familiar también. Ellos desean conocer todo y quieren ser buenos colaboradores, por lo tanto, necesitan una atención muy especial.
ALGUNOS DETALLES
Equipos especiales
En algunos eventos de la iglesia, sería interesante formar equipos especiales de recepción. Ejemplos: en el Día del Padre, tener padres en la recepción; en el sábado de la Educación, se le dará oportunidad a los alumnos para que realicen la recepción, así como también en el Día del Conquistador; en el Día de la Madre; en el Día del Niño, etc.
Boletín informativo
Se sugiere, como idea para las iglesias grandes, elaborar un boletín especial que contenga informaciones acerca de la localización de los baños, salas espe- cíficas, fechas de programas especiales, quiénes son los adventistas, algunos consejos sobre salud que se brindan en las programaciones de la iglesia.
Carteles
Se colocarán carteles que identifiquen cada una de las diversas salas, departamentos y baños.
Emergencias
Se deberá poseer un botiquín de primeros auxilios (con gasas, antitérmicos, termómetros, etc.).
Gentileza
Se deberán tener paraguas y sombrillas para recibir a las personas en el estacionamiento, durante los días de lluvia o de sol fuerte.
Material de apoyo
El Departamento de Recepción podrá contener algunos libros de historias bíblicas u otros materiales para prestarles a los visitantes que tengan niños.
LA RECEPCIÓN UN MINISTERIO
Nuestras palabras quedarán registradas en la mente y en el corazón de las personas. Si nuestras actitudes fueren bondadosas, amables y sinceras, abrirán las puertas para que las personas siempre estén dispuestas a regresar.
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