Suicidio, Infanticidio y Eutanasia
Juan 14:1-6
Las cuestiones éticas sobre la vida y la muerte han recibido bastante destaque en los últimos años en razón de la divulgación de varios casos por los medios de comunicación. Sin embargo, aún más inquietante para los laicos, pastores y médicos es el debate sobre en qué momento "apagar los dispositivos", o cuál es la definición apropiada de "muerte" y cuando ella ocurre.
La agrupación musical rusa Molchat Doma en su al bum Ethazi aborda una canción que trata de un paciente atravesando una situación difícil en el hospital, haciendo una reflexión oscura de las dificultades y las luchas de la vida dice: "Vivir es incómodo, más cómodo es morir".
Avances tecnológicos convirtieron algunas de esas preguntas y sentires en observaciones más difíciles aún de responder.
Definiciones
La palabra "suicidio" fue creada por Walter Charleton en 1651.
Su afirmación era que "vindicarse de una calamidad extrema y, por lo demás, inevitable a través del suicidio no es un delito". Este término con la primera sílaba (sui) no se refiere
A una sola palabra en latín; en realidad, se trata de dos palabras latinas: sui (yo) y cide (matar).
Antes, John Donne, en su polémica y célebre obra Biathanatos' (una distorsión del término griego que significa "morir violentamente “
Había propuesto “auto-homicidio” como un término más suave y neutro, pero la palabra "suicidio", Creado por Charleton, fue la que permaneció. En alemán, Selbstmord, "auto asesinato", es el término común, sin embargo, Suzid, "suicidio"; es la palabra más técnica y preferible desde la perspectiva clínica. Sin embargo, el "suicidio" ya no tiene la connotación neutra y antiséptica que pretendía Charleron. Quitarse la vida es una violación del sexto mandamiento de Dios.
El suicidio, de hecho, implica tomar intencionadamente la propia vida como objetivo final o como un medio para alcanzar otro objetivo, por ejemplo, acabar con un gran sufrimiento. Se practica a través de una acción (como tomar una tableta) o al negarse a actuar (como dejar de comer). Sin embargo, hay situaciones en las que alguien se quita intencionalmente la vida, pero solo para evitar una tragedia mayor. Por ejemplo, un conductor de camión se da cuenta, en el último momento, de que hay niños jugando sobre un puente y que seguramente serán asesinados si no toma una acción defensiva. Luego, lanza a propósito el camión hacia un acantilado para evitar el atropello de los niños. Su muerte ciertamente sería intencional, pero no parece adecuado categorizarla como suicidio. Tal acción, en este caso, ejemplificaría mejor un sacrificio para que los niños pudieran vivir.
¿Qué es el suicidio?
Véase: https://adventistbiblicalresearch.org/pt/articles/suicide-a-biblical-perspective-and-theological-reflection
De acuerdo con Arnoldo Kraus, el suicidio “es la acción que es tan arriesgada que puede causar graves perjuicios a quien la realiza”.(“Suicidio” (Ciudad de México, Peguin Random Hous Grupo Editorial 2021), 182.)
En una definición mas corta y precisa Mauricio Ortega acota, “la filosofía es la primera en preocuparse del suicidio de manera critica, es causar la propia muerte de manera voluntaria”. (Mauricio Ortega Gonzales, “Comportamiento Suicida” (Sonora, México, Editorial Qartuppi, S. de R.L. de C.V, 2018), 15).
El término euthanasia, al igual que el suicidio, también se formado por dos partes: el prefijo griego eu, que significa "bueno'" o "fácil", y thanatos, que significa "muerte". Sin embargo, desde la perspectiva cristiana, lo que este término retrata no es "bueno" ni "fácil".
La historia del debate sobre la eutanasia, el infanticidio y el suicidio
Los debates sobre la eutanasia, el infanticidio y el suicidio no son recientes. Los griegos, por ejemplo, discutían constantemente estos temas. Por ejemplo, los pitagóricos se oponían a la eutanasia, pero los estoicos insistían en su uso, especialmente en casos de enfermedades incurables. No era raro el abandono de hijos no deseados o deformados en la antigua Grecia; de hecho, en la ciudad-Estado de Esparta, era obligatorio por ley que estos niños fueran abandonados o que se hiciera algo aún peor con ellos.
En la República de Platón, el filósofo recomendaba que, en el Estado ideal, los hijos con miembros discapacitados debían ser enterrados en algún lugar desconocido. Del mismo modo, Aristóteles deseaba que "nada imperfecto o mutilado" se desarrollara en el Estado ideal. Además, el Estado debía regular el número de hijos que cada pareja podría tener. En Roma se decretaban regulaciones similares, cuya legislación determinaba que los hijos más allá del número permitido debían ser abortados. La Ley de las Doce Tablas de Roma prohibía a cualquiera criar hijos deformados. Incluso en el Japón preindustrial, el infanticidio era bastante común y se llamaba mabiki, que significa "desbaste", la misma palabra que se usaba para lo que se hacía con las plántulas de arroz en los arrozales. En esta misma línea de destrucción de la vida, en la India, una costumbre hindú llamada suttee exige que la viuda sea cremada en la pira funeraria de su marido.
En el judaísmo ortodoxo, sin embargo, existe el llamado Kiddush Hashem, "Santificación del Nombre", basado en Levítico 22:31, 32. Un judío debería hacer todo lo que estuviera a su alcance, incluso quitarse la vida, para glorificar el nombre de Dios. En consecuencia, 960 hombres, mujeres y niños se mataron en Massada para evitar que los romanos los capturaran vivos en el año 70 d.C. Del mismo modo, según informado en el Talmud, Gittin 57b, cuatrocientos niños y niñas fueron secuestrados por el enemigo para "propósitos inmorales", sin embargo, para evitar la inmoralidad planificada por estos paganos, los propios niños se lanzaron al mar y murieron ahogados.
Agustín de Hipona enseñó que el suicidio es peor que el asesinato, ya que el primero también viola el sexto mandamiento.
Su silogismo era: No debes matar a una persona; yo soy una persona; por lo tanto, no debo matarme a mí mismo. Del mismo modo, Tomás de Aquino (1225-1274) desarrolló y enseñó una acusación triple a los que se quitaban la vida. Eso era: falta de responsabilidad hacia ti, falta de responsabilidad hacia la comunidad y falta de responsabilidad hacia Dios.
Los principios cristianos sobre el valor de los seres humanos creados a imagen de Dios contribuyeron mucho a que estas ideas codestructivas no se difundieran. El Juramento de Hipócrates también fue importante, haciendo que los médicos regularmente prometiesen: "Incluso si me lo pidan, no daré droga mortífera a nadie ni la recomendaré".
Proverbios 8:36 "Todos los que me aborrecen aman la muerte".
Eclesiastés 9:4 "Ciertamente un perro vivo es mejor que un león muerto".
Sin embargo, en 1935, la Euthanasia Society of England [Sociedad Inglesa de la Eutanasia] comenzó a promover la idea de una “Buena muerte" para los pacientes que se enfrentaban a enfermedades incurables.
Una sociedad similar surgió en los Estados Unidos unos años después. Derek Humphry actuó especialmente en la formación de la “Hemlock Society" ["Sociedad Cicuta"] para promover la eutanasia en los Estados Unidos, como explica en su best seller Final exit: the practicalities of self-deliverance and assisted suicide for dying?
En 1975, ayudó en la muerte de su esposa, como contó en detalles en Let me die before I wake (Déjame morir antes de que me despierte)
Otra persona que ha ejercido una gran influencia en Estados Unidos y ha ayudado a muchas personas con la máquina de suicidio que patentó (llamada "Mercitron") es el Dr. Jack Kevorkian.
Su libro se llama Prescription-medicine: the goodness of planned death [Medicamento bajo prescripción médica: la benevolencia de una muerte planificada]. El médico se reunía con la gente para cenar y luego iban a su camioneta Volkswagen, donde su máquina los esperaba para poner fin a sus vidas. Kevorkian, que ahora está en libertad, se presentó a las elecciones para un cargo oficial en el estado de Michigan en 2008. Su método para ayudar a las personas a suicidarse está ampliamente documentado. Hizo una aplicación intravenosa en el brazo del paciente con una solución salina hasta que el paciente apretó un botón que inyectó dos fármacos a este sistema: el primero lo dejó inconsciente y el segundo lo llevó a la muerte.
El 26 de junio de 1997, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América votó en contra de la eutanasia y anuló las leyes de los estados que consideraban constitucional este tipo de suicidio asistido por médicos.
Hay seis casos de suicidio en la Biblia. El primero fue el de Abimelec, hijo de Gedeón, quien ordenó a su escudero que lo atravesara con su espada para que el pueblo no dijera que había sido asesinado por una mujer, que acababa de lanzar una piedra de molino sobre su cabeza y rompió su cráneo (Jueces 9:50-56). El escudero obedeció la orden de Abimelec y así murió.
El segundo ejemplo es el del rey Saúl, herido en la batalla contra los filisteos. También había ordenado que su escudero lo matara, pero cuando éste se negó a cumplir la orden, Saúl se lanzó sobre su propia espada y le quitó la vida (1 Samuel 31:1-6).
El tercer caso de suicidio es el del juez Sansón, quien, en un acto final de venganza por la pérdida de su visión en manos de los filisteos, forzó las dos columnas centrales que sostenían el edificio de dos pisos en el que los enemigos celebraban su captura y detención. Literalmente derribó el edificio sobre sí mismo y sobre unos tres mil filisteos (Isaías 16:23-31).
Un cuarto ejemplo de suicidio es el de Ahitofel, consejero de David, muy sabio y capaz. Cuando David fue expulsado de la ciudad debido a la conspiración de su hijo, Absalón, Ahitofel, en lugar de apoyar a David, se quedó al lado de Absalón. David, sin embargo, había enviado a otro consejero, Husai, de vuelta a la ciudad para evitar que se hiciera el sabio consejo de Ahitofel. Al final, el conmovedor y estimulante, pero malo, consejo de Husa fue aceptado por el gobierno traidor de Absalón. Cuando Ahitofel se dio cuenta del impacto de todo esto, se fue a casa y, después de "por su casa en orden", se ahorcó (2 Samuel 17:23).
En el quinto ejemplo, el rey Zimri, que alcanzó el récord de reinado más corto en Israel (siete días), había sido rodeado en Tirza por el usurpador Omri. Al darse cuenta de que no había salida, Zimri entró en el castillo del palacio real y prendió fuego a su alrededor.
También provocó su propia muerte (1Reyes 16:15-19).
Judas, el discípulo de Jesús, es el sexto caso de suicidio en las Escrituras. Después de traicionar al Señor y darse cuenta de lo que había hecho, tomó las treinta monedas de plata que había recibido de las autoridades judías y las arrojó al suelo del templo, luego salió y se ahorcó (Mateo 27:3-10).
Formas de eutanásia
Cuatro categorías de eutanasia se distinguen generalmente en las discusiones éticas y médicas del tema. Son ellos:
1. Eutanasia voluntaria pasiva. Esta forma supone que el equipo médico solo dejará que la naturaleza siga su curso. Esto debe ser solicitado por el paciente. El médico no hará nada para apresurar la muerte del paciente, sino que sólo proporcionará al paciente cuidado, comodidad y consejo.
2. Eutanasia voluntaria activa. En este caso, el paciente pide al médico que apresura su muerte por algún medio activo. como la aplicación de una inyección letal. Hay controversia si las personas que no forman parte del equipo médico, como un cónyuge, amigo o pariente, también tendrían permiso para ayudar a la persona a morir.
3. Eutanasia involuntaria pasiva. En esa situación, el paciente no ha demostrado el deseo de morir y es incapaz de hacerlo. Por lo tanto, el personal médico no toma medidas extraordinarias para salvar al paciente, pero a menudo elimina las sondas nasogástricas y suspende los antibióticos y los sistemas que sostienen la vida, como un respirador.
4. Eutanasia involuntaria activa. En ese caso, el médico hace algo para apresurar la muerte, independientemente de la voluntad del paciente. Las razones pueden ser económicas, humanitarias o incluso genéticas.
Sólo la primera forma enumerada anteriormente, la "eutanasia voluntaria pasiva" (y posiblemente la tercera forma), no se trata de eutanasia en el sentido moderno de la palabra. En la comprensión del equipo médico, los intentos de curar la enfermedad ya no tienen sentido y, por lo tanto, toda la atención médica se dirige a la mayor comodidad posible del paciente. Las otras formas son formas de quitar la vida prohibidas por las Escrituras.
El suicidio asistido por un médico es actualmente uno de los temas más controvertidos en Estados Unidos. Si algunos legisladores estatales logran imponer su voluntad, muchos médicos dejarán de ser los que curan para ser los que matan. La experiencia en los Países Bajos debería servir de advertencia suficiente para Estados Unidos, pero no parece haber recibido atención hasta ahora, dada la tendencia actual. Las directrices originales para los médicos holandeses (que se adoptarán sólo en casos de enfermedades terminales y por insistencia voluntaria del paciente) han sido ampliadas por ellos mismos hasta el punto de que el 25% de los médicos admitieron que pusieron fin a la vida de un paciente sin el consentimiento de este y que el 60% no relataron estos casos (lo que es exigido por ley) (Herbert Hendin; Chris Rutenfrans; Zbigniew Zylicz, "Physician-assisted suicide and euthanasia in the Netherlands: lessons from the Dutch" Journal of the American Medical Association 277 (June 1997): 1720-2, Citado en Kerby Anderson, Christian ethics in plain language (Nashville: Thomas Nelson, 2005), p. 58).
La perspectiva bíblica sobre quitarse la vida
No cabe duda de que el principio rector en las Escrituras, presentado en Éxodo 20:13, condena claramente la eliminación de la propia vida o de la vida de otra persona. Esto incluye todas las formas de infanticidio, suicidio en su sentido común y todas las formas activas de eutanasia. Las únicas excepciones en las Escrituras son las muertes motivadas por la autodefensa, la pena de muerte y la guerra justa.
El argumento del llamado derecho a morir es totalmente contrario a la doctrina de la providencia divina y a la doctrina de la soberanía de Dios sobre todas las cosas en esta vida y sobre el mundo, que incluye nuestra vida. Aunque hasta ahora no tenemos un diagnóstico clínico y una definición del momento en que se produce la muerte, teológicamente parece que la muerte ocurre cuando el espíritu abandona el cuerpo (Eclesiastés 12:7; Santiago 2:26). Por supuesto, ese no es el tipo de indicio que puede utilizar el profesional médico. Por lo tanto, sería aconsejable decir que un paciente debe recibir atención mientras la actividad cerebral y los signos vitales esenciales estén presentes.
El predicador en Eclesiastés enseña que "hay tiempo para todo, y hay una ocasión para toda actividad bajo el cielo: tiempo de nacer y tiempo de morir" (Eclesiastés 3:1, 2). Todo, como señala el predicador, es un regalo de Dios, y él hizo "todo hermoso a su tiempo" (Eclesiastés 3:11). Es en el Señor que debemos buscar cuáles son los límites de la vida y la muerte, ya que sigue siendo responsable tanto del principio como del fin de la vida y también de todo lo que ocurre entre estos dos momentos.
Ver https://revistaadventista.editorialaces.com/2024/08/01/suicidio-muerte-eterna/
https://revistaadventista.editorialaces.com/2023/05/01/suicidio-adolescente/
Solamente Dios determina el número de nuestros días
Texto Job 14:1-6
Título: Solamente Dios determina el número de nuestros días.
Punto central: "Los días del hombre están determinados; has decretado el número de sus meses y has establecido límites que no puede superar" (Job 14:5).
Palabra clave de la exposición: Preguntas
Pregunta: ¿Qué preguntas tenemos sobre el control de Dios sobre todos nuestros días?
Esbozo:
I. ¿Hay limitaciones en nuestros días? (Job 14:1, 2)
En general, la duración de la vida es relativamente corta y, sin embargo, está llena de dificultades. Aunque se refiere al "hombre" en sentido amplio (hebr., 'adam, probablemente con la idea de alguien que viene de la "tierra", 'adama), esta palabra ciertamente indica seres mortales reales que, al igual que nosotros, son, por naturaleza, totalmente limitados y frágiles.
Hay tres expresiones breves que enfatizan, en cierta medida, estas limitaciones: "nacido de mujer", "pocos días" y "lleno de dificultades". Esto debería ayudarnos a darnos cuenta de nuestra fragilidad, aunque algunas personas dicen que estas expresiones indican nuestra impureza ritual. Pero, al parecer, este enfoque es innecesario, ya que atribuye un sentido exagerado al hecho de que hemos nacido de mujer, sugiriendo, sin base en el texto, que todo lo que se expulsa durante el nacimiento hace que la madre sea ritualmente impura ( 4).
La referencia a nuestra existencia de "pocos días" parece ser una clara inversión de otros términos estándar utilizados para referirse a una persona que muere "repleta de años" o "habiendo disfrutado de una larga vida" (Génesis 25:8; 1 Crónicas 29:28). Pero no siempre todos estos días estuvieron libres de enfermedades o sufrimiento; algunos estaban llenos de dificultades.
Dos analogías ilustran la brevedad de nuestra vida: la flor y la sombra (v. 2). La imagen de la flor o hierba que muere no es rara en las Escrituras, ya que se encuentra en Santiago 1.10; Salmos 37:2
Cuando llega la primavera en Tierra Santa, las flores se abren con toda su gloria en lugares que hace poco eran casi desiertos. Pero de la manera decepcionante, de repente las flores se marchitan y todas las plantas desaparecen.
"Sin embargo, la brevedad de la vida también se ilustra en la comparación de la vida con una "sombra?. Uno de los "amigos de Job, Bildad, así como David y Salomón en Eclesiastés, compara la vida con una "sombra" (Job 8:9; 1 Crónicas 29:15: Salmos 102:11; 144:4; Eclesiastés 6:12). Sin embargo, a pesar de la realidad del rápido paso del tiempo, los seres humanos contemporáneos hacen todo lo posible para retrasar y evitar esta realidad.
Hacemos ejercicio, usamos cremas, tomamos una porción de vitaminas; pero aún así constatamos el declive de nuestra fuerza y la arruga de nuestro cuerpo.
II. ¿Dios nos ha puesto bajo su constante atención? (Job 14:3, 4)
Sin embargo, toda esta divagación sobre el tiempo y el vigor solo genera otras dos preguntas:
(1) ¿Es justo que Dios mantenga a una criatura tan frágil y llena de dificultades y aflicciones bajo esta inspección constante?
(2) ¿Puede extraer pureza de algo impuro? (v. 4). La fuerza y el poder de Dios están por encima de todo lo que los hombres ni siquiera podrían imaginar, ya que no hay comparación. Si esto es cierto, ¿por qué Dios entonces insiste en llevarnos a juicio?
Job parece hacer estas preguntas en respuesta a la reprimenda de Bildad en Job 8:12, 13. El argumento de Bildad era que sólo los impíos son eliminados por Dios en el apogeo de la vida. Pero Job refuta esta idea, porque cree que esto está siendo, de manera incorrecta.
Imputado a él y a su vida. Las personas justas acusadas injustamente ciertamente tienen derecho a buscar la reparación directamente con Dios y de reclamar justicia (v. 3).
El versículo 4 es aún más difícil, ya que no puede significar que ni siquiera Dios pueda hacer pura a una persona impura. Lo que Job defiende parece ser que Dios ciertamente no espera que las personas sean perfectas. Entonces, ¿cómo resolver el problema de "sacar algo puro de la impureza"? El siguiente versículo lo aclarará.
III. La extensión de nuestros días ya ha sido determinada por el propio Dios. (Job 14:5)
Por supuesto que sí, y el versículo 5 trata exactamente de eso, mostrando que la cuestión de los que usurpan con sus propias manos el derecho divino a quitarse la vida es algo que a Dios se preocupa mucho. En ese triclón, "días", "meses" y "límites" son términos paralelos, así como "determinados", "decretaste" y "establece". Dios es soberano sobre el tiempo de cada vida humana.
En lugar de que esta verdad nos deje desesperados, debe darnos la esperanza y el consuelo de que no tenemos que preocuparnos por el último día o por cualquier otro día, porque cada uno será un regalo de Dios, como el propio Señor determinó en el eterno consejo celestial.
IV. ¿Dios, en algún momento, alejaría de nosotros su vigilancia hasta que llegue el momento de nuestra muerte? (Job 14:6)
Por un momento, Job desea que Dios desvíe sus ojos de él y lo deje solo. Job se siente como un asalariado que no puede esperar a que llegue el momento de ir a casa y descansar. Esa atención constante de Dios se convirtió en una presión demasiado grande para él.
Pero esto es solo momentáneo, porque pronto Job alabará a Dios en otra analogía. En el versículo 7, recuerda lo que sucede cuando se cortan los árboles, ya que incluso de un tronco cortado a menudo surge un brote de vida que todavía había en ese viejo tronco. Y esta es también la analogía exacta para los seres humanos, como enseña el versículo 14. Sí, "si un hombre muere, ¿se volverá a vivir? Durante todos los días de mi arduo trabajo esperaré mi renovación". La palabra hebrea
Para "renuevo", haliphán, es de la misma raíz hebrea que el término “Árbol joven/nueva vida” en el versículo 7 (yahāliph). Las personas que viven con esa esperanza en el Mesías volverán a brotar a una nueva vida llena de vigor, como ocurre con algunos árboles (v. 7).
Conclusiones
Por lo tanto, la vida es un regalo de Dios y está bajo su constante dirección. La gracia y la fuerza suficientes para cada día se conceden desde lo alto. Las personas que se quitan la vida con sus propias manos presumen que son iguales a Dios y capaces de hacer lo que bien entran en sí mismos debido a todo tipo de racionalización, pero eso no subsistirá ante el examen del último día.
“Usted menciona que está siendo tentado acortar el frágil hilo de su vida; pero si lo lleva a cabo, entonces si su caso será irremediable, porque sumaria el suicidio a todos sus otros pecados. Si usted va al Señor tal como es, sin esperanza y contaminado por el pecado, y se lanza al pie de la cruz, pobre, miserable, ciego, desnudo, encontrara un salvador que puede extenderle la mano y levantarlo”. 3JT, 139.
Dado que Dios es el donante de toda la vida, es él quien puede sacarla en el tiempo que ha designado. El robo de vidas de niños o de nuestra vida es un crimen contra Dios. Sí, el perdón es posible, incluso para el asesinato, pero el sufrimiento y las consecuencias en muchos casos son totalmente innecesarios. Firmemos nuestro concepto de vida en el Dios Vivo y no en nosotros mismos.
Preguntas
1. ¿Cuál es el problema del argumento de que todos tenemos "derecho a la vida" en nuestros propios términos? Si mi vida no me pertenece, entonces a quién pertenece y cómo puedo saber eso?
2. Si una persona sufre intensamente, ¿le estaremos mostrando amor y compasión al ayudarla a morir lo más rápido posible? ¿Quién quiere ver a la gente sufrir de forma prolongada?
3. Si me quita la vida por razones egoístas, ¿significa eso que no iré al cielo o que no podré ser enterrado en un cementerio cristiano?
4. ¿Por qué un cristiano desearía mantener vivos a hijos con deformidades serias, espina bífida o síndrome de Down grave? No sería más amoroso dejarlos morir en vez de enfrentar una vida de sufrimiento y dificultades?
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