Derechos de los animales y haciendas industriales
La historia de la Biblia comienza con la creación de los animales y del ser humano. En esa narrativa, Dios sujetó a los animales a la humanidad y le atribuyó la responsabilidad de cuidarlos. La humanidad debía cuidar de los animales como Dios cuidaba de toda la creación. Sin embargo, de la misma manera que Dios podría usar toda la creación para su gloria, con toda santidad y bondad, los seres humanos también podrían usar a los animales, pero deberían estar preparados para rendir cuentas a Dios por esta responsabilidad.
El Creador de la vida, Jehová, ordenó a los seres humanos: “Tengan autoridad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra” (Génesis 1:28, La Biblia Latinoamérica, 2011). Es razonable concluir que para Dios los humanos son superiores a los animales.
Justo antes del versículo citado encontramos una declaración que apoya esta idea.
La Biblia dice que “Dios procedió a crear al hombre a su imagen, [...] macho y hembra los creó” (Génesis 1:27).
Como dice este versículo, Dios nos hizo para que manifestemos cualidades como las suyas. Por eso desplegamos sabiduría, justicia y amor de un modo especial. Además, tenemos un sentido del bien y el mal, así como una necesidad espiritual, algo que los animales no tienen porque no fueron hechos a la imagen de Dios. Los animales son inferiores a nosotros, y Dios no espera que los tratemos como a un ser humano. ¿Significa esto que los podemos maltratar? Por supuesto que no.
El maltrato animal es, a la vez, un factor que predispone a la violencia social y, al mismo tiempo, una consecuencia de la misma. Forma parte de la cascada de la violencia que nos va alcanzando a todos como individuos y como sociedad. La violencia es “un acto intencional que puede ser único o recurrente y cíclico, dirigido a dominar, controlar, agredir o lastimar a otros. Casi siempre es ejercida por las personas de mayor jerarquía, es decir, las que tienen el poder en una relación, pero también se puede ejercer sobre objetos, animales o contra sí mismo”.
Entendido de ese modo, el maltrato animal es la acción de infligir sufrimiento físico o muerte a un animal generalmente apacible. Según estudios, este tipo de delito puede ser el precursor de la violencia hacia las personas, y un detonante de la violencia doméstica.
El término "crueldad animal" se puede determinar alrededor de muchos aspectos, sin embargo, la definición de un activista de los animales de la crueldad animal puede ser muy diferente de la de un cazador, un vivisector o un agricultor. La crueldad animal es uno de los males más destructivos de la sociedad, a menudo vinculados con el comportamiento sociópata, y cruel, un comportamiento abusivo hacia los animales refleja una grave falta de responsabilidad moral y la conciencia social. Puede ser infligido en una amplia variedad de formas y puede basarse en una variedad de causas, ya sea la persona que mata al gato del vecino, el acaparador de animales enfermos y moribundos, o la familia que mantiene a un perro atado afuera en el medio del frio y hambriento. Estos actos constituyen probablemente la crueldad animal en cualquier ley estatal de crueldad animal. A su vez, este comportamiento perturbador y profundamente malicioso infecta y envenena el tejido social. La crueldad animal está a veces relacionada con otros comportamientos criminales, como la actividad de las pandillas, las drogas y los comportamientos violentos antisociales. Los estudios en psicología y criminología demuestran que las personas que cometen crueldad hacia los animales se mueven a los seres humanos en algún momento de la vida.
A pesar de esto, los animales no estaban destinados a la vida eterna. Dios aprobaba el sacrificio de animales, no porque apoyara alguna idea de sufrimiento y muerte, sino por reprobar el pecado. Como la sangre era el símbolo de la vida, se había determinado divinamente que también era el símbolo de la redención de la humanidad. Dios es tan misericordioso con los animales como lo es con la humanidad, pero ellos, junto con el restante de la creación y toda la humanidad, también están bajo la ira de Dios contra el pecado, como se ve en la destrucción del mundo por el Diluvio.
Varios textos en las Escrituras indican la llamada de Dios para que la humanidad se ocupe de su creación. En la enseñanza del Decálogo, por ejemplo, los animales también recibían un tiempo de "descanso" el sábado (Éxodo 20:10). Y la historia del profeta Natán, del hombre rico que había robado la cuerda de un hombre pobre para dar de comer a su visitante, enfureció a David por la insensibilidad y la avaricia del hombre rico (2 Samuel 12:5, 6). El libro de Jonás también contribuye al tema. Allí la compasión de Dios se extiende al ganado en la ciudad de Nínive, además de la misericordia demostrada a las 120 mil personas de ese lugar (Jonás 4:11). Ahora bien, hasta los prolíficos gorriones reciben el cuidado de Dios (Mateo 10:29). Por lo tanto, aunque no hay una gran cantidad de material sobre el tema del cuidado de los animales, hay suficiente para sugerir su uso prudente.
Perspectivas distorsionadas de la vida animal
Ver: http://revistaadventista.editorialaces.com/2016/05/06/costo-oculto-consumir-carne/
El filósofo Peter Singer es considerado el pionero del movimiento animalista actual y su libro "Liberación Animal" su punto de partida. Esta obra cambió por completo la forma en que veíamos el maltrato animal y sacudió no sólo a quienes formaban parte del movimiento sino al mundo académico.
Por primera vez, alguien denunciaba la inmoralidad de las barbáricas prácticas a las que los animales son sometidos en las granjas y mataderos y esto generó un intenso debate alrededor del sufrimiento que provocamos a los animales destinados a consumo. Actualmente, Singer es uno de los filósofos y autores más influyentes y su obra es estudiada en las universidades de todo el mundo.
En la mayoría de las religiones orientales, sin embargo, un énfasis exagerado en la vida animal hizo que fueran casi adorados, si no lo son de hecho. La vida animal, por supuesto, debe ser tratada con respeto, pero nunca a expensas del ser humano. Una "Reverencia [perversa] por la vida" de los animales puede acabar volviéndose más cruel que su muerte inmediata, por ejemplo, en el caso de animales enfermos o que han sufrido mutilación o deformidad permanente. En algunos casos en la historia, como también en la actualidad, ratas y animales dañinos pudieron vivir e incluso proliferar a expensas de la vida humana, debido a un respeto equivocado por los animales. La cuestión primordial no es la extensión de la vida de los animales, como si ellos también hubieran sido destinados a la eternidad. Lo importante es la calidad y el propósito de sus vidas en el presente.
Algunas personas apoyan los "derechos" de los animales de manera tan enfática que tienden a atribuir un mayor valor a las ballenas y sus mascotas que a las personas. Esta confusión es realmente muy seria, ya que los animales no tienen la imagen de Dios; tampoco han recibido tareas en la creación o la responsabilidad ante Dios por la administración del orden creado.
Si hasta con nuestros hijos debemos colocar límites ¿Por qué no colocar límites en el comportamiento de los animales también?
Existe hoy la 'humanización' de las mascotas: Soy papá o mamá de mi perrijo. 'Mi perro es mi bebé' (p.e. llevarlo en carrito de bebé a un centro de compras). Deje un rotweiler o un pitbull hacer lo que quiera y terminará arrancando la mano, la oreja o el rostro de otros. Su mascota no es un hijito o un bebito indefenso; su mascota es una bestia que puede matar a alguien o puede matar a otro animal. Es necesario poner límites a nuestras mascotas. Siempre será mejor una mascota adiestrada, porque la mascota siempre deberá pasar por situaciones que le hagan sentir incómoda. Si jalo su collar, muerde, si le obligo un poco, muerde, si intento acariciarla, muerde. Pero si quiere vivir con un ser humano, debe hacer las cosas que su amo quiere. Porque sino cuando va al veterinario, el veterinario sufre; cuando va al barbero, el barbero sufre; cuando va a tomar remedio, quien se lo de, sufre.
Se debe cuidar de que la carencia afectiva humana sea transferida al animal porque esto puede generar una pérdida de humanidad y comportamientos casi criminales, como preferir alimentar un animal antes que un niño. El dueño de un animal debe recordar que debe atender las necesidades del animal y no las suyas propias. Mostrar amor y cariño al animal es apenas atender su necesidad. Ellos necesitan de la naturaleza. Super protección, protege tan solo su miedo y no a su mascota. Es necesario atender su necesidad y no tan solo su fantasía o su frustración personal, privándolo de sus necesidades naturales. Es mejor llevarlo al campo que al shopping. Las mascotas sin límites llegan a sufrir de desequilibrio social (no pueden controlarse cuando ven otros). El período más crítico para socializar su cachorro es hasta los 4 meses de vida. Entonces la mascota debe conocer otros pares, lugares y personas al máximo posible para aprender a interactuar, pero con cautela. Un can no es un juego. Si no tiene las condiciones o la capacidad para criarlo es mejor darlo en adopción. No es necesario colocar en lugar de la mascota. Se debe tratar a la mascota como mascota: con límites. Si usted trata a su perro como una persona; el lo tratará a usted como un perro.
¿Ud. prefiere comenzar a colocar límites en su can o prefiere que él arranque su mano?
¿Ud. Prefiere comenzar a pasear con él o que él destruya su casa entera?
¿Ud. prefiere dejar de humanizar su perro o que él comience a hacer un escándalo cuando salga de su casa y que todos los vecinos lo denuncien?
¿Ud. prefiere comenzar a educar y adiestrar su can o que él mate a otro can cuando salga a la calle?
¿Ud. prefiere utilizar el equipamiento correcto para sacarlo a pasear correctamente o que él le haga caer y arrastre su cara en el asfalto?
Elmer Smick nos recuerda que un animal actúa por instinto, como en el caso de un buey. ¿Si el hábito de este animal es es cornear a la gente, debe ser sacrificado? Además, parece que los animales son susceptibles a la posesión de un espíritu maligno.
Jesús permitió que los espíritus malignos entraran en una manada de cerdos, lo que hizo que unos miles de ellos se precipitaran por el acantilado y murieran ahogados (Mateo 8:28-32).
Esto no significa que los animales tengan una naturaleza moral o una conducta intencional, ya que estas cuestiones no pueden basarse únicamente en la actividad.
Dios no aprueba el maltrato a los animales. Les dio a los humanos autoridad sobre los animales, pero no les dio permiso para maltratarlos (Génesis 1:28; Salmo 8:6-8). Dios se interesa por el bienestar de todos los animales, hasta de los pajaritos (Jonás 4:11; Mateo 10:29). Les pidió a sus siervos que cuidaran de los animales (Éxodo 23:12; Deuteronomio 25:4; Proverbios 12:10).
Según Daniel Romaro, Directora de Animanaturalis: Este es un problema por el que hay que luchar en muchos frentes: la guerra contra la ignorancia y la indiferencia, la guerra contra la violencia y el comportamiento sádico, y la guerra contra la explotación comercial, donde los animales son tratados como
mercancías sin tener en cuenta su bienestar y dignidad de vida los seres.
La acusación contra la hacienda industrial
Recientemente surgió la denuncia de que el tratamiento de los animales en las grandes granjas los convirtió en máquinas de producción. En este contexto, el nuevo objetivo de la cría de animales es hacer que el período de cría de ganado o aves hasta la producción de carne o huevos sea lo más corto posible, que ocupen el menor espacio posible y reciban la alimentación más barata posible.3 Este análisis también se expresó en un artículo de la revista Christian Century, en 2001, con el título "Farm factories: the end of animal husbandry (Haciendas industriales: El fin de la crianza de los animales) escrito por Bernard Rollin, Reconocido profesor de Filosofía, Fisiología y Ciencias Animales en la Universidad Estatal de Colorado, en Fort Collins, Colorado.
Declaró lo siguiente:
La granja industrial, o la técnica de cría de animales industrializada basada en el confinamiento, es una práctica verificada en América del Norte y Europa desde su introducción al final de la Segunda Guerra Mundial. Los expertos en agricultura y ganadería se preocupaban por suministrar a los estadounidenses suficiente alimento.
Después del efecto climático "Dust Bowl" y la Gran Depresión, muchas personas dejaron la labranza y la cría de animales [...] Al mismo tiempo, surgió una variedad de tecnologías relevantes para la agricultura [...] La agricultura comenzaba a industrializarse.
Muchos expertos en el tema se desanimaron con el cambio del nombre de "cría de animales" a "ciencia animal" en las escuelas agrícolas de la mayoría de las universidades estatales. Eso tiene sentido, porque "criar" animales implica cuidarlos. Se considera que el cambio a la "ciencia animal" hace posible ver a los animales como posibles especies de manipulación. Por lo tanto, la afirmación es que la mayoría de los cerdos y pollos criados para el consumo humano se están produciendo en granjas industriales pertenecientes a empresas multinacionales y administradas por ellas. En contraposición a esta tendencia, el ganadero occidental es aclamado como el último adepto de la cría animal porque utiliza grandes áreas de pasto en las que el ganado puede vagar y pastar libremente.
La controversia: técnica de cría de animales en confinamiento
Decía el escritor ruso León Tolstói, que matar y comer animales era “sencillamente inmoral”.
Un conocido defensor de los animales opina que estos deberían disfrutar del “derecho fundamental a no ser tratados exclusivamente como recursos o bienes económicos” y que deberíamos dejar de tratarlos “como simples objetos”.
Un caso que llamó mucho la atención fue el de la multimillonaria Leona Helmsley, quien legó 12 millones de dólares a su perro y dejó escrito en su testamento que cuando el animal muriera, lo enterraran junto a ella. Ahora bien, ¿cómo cree usted que debe tratarse a los animales?
La acusación contra la técnica de confinamiento se basa en el hecho de que ella es una violación de principios bíblicos. Los textos usados para sostenerla, sin embargo, parecen tratar más el cuidado general y la salud de los animales, y la evaluación del confinamiento como principio negativo debe hacerse en cada caso. Bernard Rollin ofrece seis órdenes bíblicas en las que se nos instruye para evitar la crueldad deliberada contra los animales:
(1) Debemos ayudar a levantar un animal caído bajo su carga, incluso si pertenece a nuestro enemigo (Éxodo 23:12; Deuteronomio 22:4);
(2) Se nos advierte que no arar con un yugo cargado por un buey y un asno, porque esto sobrecargaría al animal más débil (Deuteronomio 22:10);
(3) Como ya se ha observado, debemos permitir que los animales descansen el sábado (Éxodo 20:10);
(4) No debemos amordazar la boca del buey cuando está aplastando (es decir, trillando) el cereal, sino permitirle tragar algunos granos mientras camina (Deuteronomio 25:4);
(5) Debemos socorrer a un hijo o a un buey caído en un pozo, incluso si para ello tenemos que violar el sábado (Lucas 14:5);
(6) No debemos cocinar un cabrito (un "cachorro" en la leche de su madre (Éxodo 23:19; 34:26; Deuteronomio 14:21), aunque esta práctica fue prohibida porque se trataba de un ritual pagano, lo que se confirmó con el descubrimiento de las tablas cananeas de Ugarit.
Todas estas referencias abordan el cuidado que se debe prestar a los animales, pero ninguna de ellas tiene como objetivo u orden evidente la controversia en relación con el espacio que se debe conceder a cada animal.
Por lo tanto, el argumento debe trasladarse a la cuestión del sufrimiento animal. ¿Sería justificable la afirmación de que los animales pueden experimentar dolor y sufrimiento?
Ciertamente, el animal sufre cuando no recibe la cantidad necesaria de agua y comida y puede enfermarse debido a la falta de condiciones adecuadas de acomodación o limpieza.
Pero parece que no hay forma de demostrar que recortar las boquillas de las gallinas involucradas en el canibalismo de otras gallinas es una fuente de dolor para las gallinas cuyas picos se cortan, así como tampoco hay evidencia de que la castración de cerdos o bovinos los haga sufrir. Otras personas mencionan el corte de las colas de los cerdos, cuyo objetivo es las mordeduras de las colas entre los cerdos, como otra fuente de dolor y sufrimiento para los animales. Sin embargo, incluso si el sufrimiento pudiera probarse en algunos de estos casos, o en todos ellos, ¿sería menos necesario que el sufrimiento experimentado por los seres humanos en algunas cirugías a las que necesitan someterse? No tenemos ninguna garantía en esta creación caída de que los seres humanos y los animales no sufrirán dolor a lo largo de la vida.
Sin duda, es cierto que Suecia prohibió en 1988 la técnica de cría de alto confinamiento, y Gran Bretaña y la Unión Europea (UE) prohibieron el confinamiento de cerdos, aunque el costo de la alimentación en el cambio de siglo representa alrededor del 50% de los ingresos de una persona, mientras que, hasta hace poco, ese costo significaba solo el 11% de los salarios de una persona, Gran parte del ahorro en el coste de la alimentación de una familia en Estados Unidos, que algunos cuestionan, se debe a la reducción de la preocupación por el bienestar de los animales. Pero podría atribuirse igualmente a los enormes avances tecnológicos en todas las áreas, desde los fertilizantes hasta los gigantescos tractores y maquinaria agrícola utilizados en la actualidad, que cubren una enorme masa de tierras. Paralelamente a los avances logrados en la producción de granos, tenemos avances correspondientes en la cría de aves y ganado mantenidos confinados en corrales.
Vegetarianismo: una nueva forma de resolver el problema
Matthew C. Halteman argumentó en su artículo "Compassionate eating as care of creation" [Alimentación solidaria como forma de cuidar la creación] que la forma cristiana de actuar debería ser evitar, o al menos reducir, la carne de nuestra alimentación y comer solo, o principalmente, vegetales. Cita a otros estudiosos que "sostengan que esta alimentación solidaria debería basarse exclusivamente en vegetales, ya que la producción de huevos y laticinios provoca un sufrimiento significativo a los animales, causando también su muerte". Halteman menciona a menudo "el reino pacífico", aparentemente en alusión a Isaías 11:6-9 y 65:25.
Afirmó, por ejemplo, que "el objetivo de la alimentación solidaria, en resumen, no se refiere a ninguna utopía secular [...] Por el contrario, implica [...] vivir de la manera más fiel que podamos en la dirección de un reino pacífico en el que se restaurará la armonía entre los seres humanos, los animales y el mundo natural".
Analizaremos más adelante este pasaje, pero por ahora podemos observar que esta lectura de Isaías 11 y 65, que ha sido el tema de algunos pintores famosos y la teología quacre, refleja más lo que en la teología se llama perspectiva post-milenarista, en la que las cosas mejorarán progresivamente a medida que el gobierno y el reino de Dios comiencen a influir en el curso de la historia, en vez de una concepción pre-milenialista, en que una especie de irrupción divina ocurrirá en la segunda venida de Jesús.
Los que se resisten a la técnica de confinamiento están dispuestos a aceptar el aumento de los costes de alimentación que imaginan estar involucrados en el abandono de esta técnica en la cría de aves y ganado. Sin embargo, este no parece ser el caso en todos los aspectos de la cría de animales. Piense, por ejemplo, en el escenario de desolación predicho hace dos siglos por Thomas Malthus, experto en explosión demográfica. Había predicho que el crecimiento exponencial de la población humana (doblando cada veinticinco años), si no fuera controlado, agotaría los suministros de alimentos que, según calculaba, sólo crecerían aritméticamente. En su opinión, esto llevaría a un hambre generalizada y al caos. Malthus no preveía los avances tecnológicos que afectarían desde los fertilizantes hasta los tractores. El maíz es el grano de referencia en el mercado de productos agrícolas. Su precio aumentó más de cuatro veces en comparación con su valor de hace solo unos años. A pesar de las cosechas excepcionales, las reservas de cereales se redujeron en unos 18 millones de toneladas en 2004, llegando a 104 millones de toneladas, el número más bajo en tres décadas. Ahora los nuevos ricos chinos están consumiendo grandes cantidades de carne y también de cereales. China es una nación que alberga el 23% de la población mundial, pero solo tiene un 7% de tierra cultivable para producir sus propios granos y carne. Sin embargo, la capacidad mundial para producir más granos sigue aumentando cada año, a pesar de la reducción de las reservas de granos y la prohibición del confinamiento de ganado en la Unión Europea. El grupo de investigación Earth Policy Institute (Instituto de Política de la Tierra) estima que las reservas restantes de granos podrían alimentar al mundo durante 59 días, aunque la mayoría de las personas estarían más satisfechas si las existencias duraran setenta días, por razones de seguridad alimentaria. Pero es significativo que la forma en que se logró este aumento en el área de granos también debería mostrarnos cómo se puede lograr en el área de la ganadería y la avicultura.
La Paz futura en el mundo animal
En Isaías 11:1-5, el profeta describió primero la conducta justa del Hijo de David y luego, en los versículos 6-9, pasó a describir la paz que prevalecerá en su futuro gobierno, que, de hecho, es el reino pacífico". Los versículos 6, 7 y 9 se repiten en Isaías 65:25, pero de forma más breve y resumida.
¿Cómo debemos interpretar estos versículos?
Calvino y muchos intérpretes antiguos atribuyen a estos versículos un sentido alegórico o espiritual, en el que los animales representan diversas condiciones y estados espirituales vistos en los seres humanos. Los rabinos y muchos pre-milenistas, sin embargo, atribuyen al pasaje un sentido literal o realista, esperando un cumplimiento real y un cambio en el mundo creado y en el reino animal, en el que serán transformados de la violencia y la crueldad a una paz y una armonía absolutas en el gobierno y el reinado venideros de Cristo en la Tierra durante mil años.
Texto: Isaías 11:6-9; 65:25
Título: La paz futura en el mundo animal
Punto central: (Los animales) no herirán, ni destruirán en todo mi santo monte. Isaías 11:9.
Palabra clave: Acciones
Pregunta: ¿Qué acciones garantizarán la paz futura en el mundo animal?
Esbozo:
I. Los animales carnívoros y domésticos se deleitarán juntos (Isaías 11:6)
II. Los animales carnívoros y domésticos comerán paja y forraje (Isaías 11:7)
III. La víbora no hará daño a los niños (Isaías 11:8)
IV. La paz y la seguridad del orden creado serán restablecidas (Isaías 11:9)
I. Los animales carnívoros y domésticos se deleitarán juntos (Isaías 11:6)
Cuando nuestro Señor vuelva como la Semilla de David para reinar, el resto de la creación será restaurado al plan original.
Todo mal también será erradicado de la sociedad, así como toda la ferocidad será eliminada de los animales inferiores. La paz y la armonía serán la regla de esa nueva época.
Si la causa del diluvio de Noé era el hecho de que “toda carne” (es decir, tanto el ser humano como el animal) había corrompido su camino" (Génesis 6:12, NRSV), entonces la perspectiva de paz indicaría la paz y la armonía en la era venidera tanto para la humanidad como para los animales. Aunque no se dice nada en este pasaje sobre los productos de la tierra, podemos suponer que la restauración de una parte implica la restauración de toda la creación.
Es importante tener en cuenta que en ningún momento se prevé la restauración completa en esta era. El contexto de este pasaje es la segunda venida del Rey de la Paz, que trae consigo la paz y la armonía que originalmente había conferido a toda la creación.
Parece que las especies que son fuertes e independientes se volverán dependientes de las débiles, o al menos serán condescendientes entre sí. Estos animales, que eran salvajes, cederán su liderazgo a un "niño", si no de hecho, al menos en la renuncia a sus apetitos voraces o al control de ellos.
II. Los animales carnívoros y domésticos comerán paja y forraje (Isaías 11:7)
El león y, presumiblemente, el oso ya no tendrán sed de sangre, pero se conformarán con paja y forraje, al igual que el buey domesticado se conforma con eso todo ese tiempo. Esa profecía se cumplirá, como ya se mencionó, en el momento en que la conclusión de la historia conducirá al comienzo de la eternidad.
Algunas personas no aceptan una interpretación literal de este versículo, porque para ello se necesitaría un cambio básico en la naturaleza del león. Pero reinterpretar el pasaje solo por esta objeción es menospreciar el poder de Dios. Ciertamente el que creó los procesos gástricos del león es capaz de remodelarlos para que disfrute del producto de la tierra en lugar de apreciar la sangre de otros animales o seres humanos.
III. La víbora no hará daño al niño (Isaías 11:8)
En otro cuadro de una ecología transformada, el niño destechado puede extender la mano con el coraje y la interna de los niños, incluso si el lugar de juego es el nido de la víbora. Normalmente, sacaríamos a un niño que estuviera jugando sobre la madriguera de serpientes venenosas lo antes posible, ya que es una situación peligrosa. Este es realmente un mundo transformado, pero no representa el tipo de mundo en el que vivimos. Exigir ahora el reino pacífico (retractado de manera excelente en Isaías 11:6-9; 65:25) significa desconocer el hecho de que estas condiciones no se concretarán hasta el regreso del Mesías.
IV. La paz y la seguridad del orden creado serán restablecidas (Isaías 11:9)
“Ellos” en el versículo 9 ("[Ellos] no herirán ni destruirán...) sigue siendo una referencia a los animales. La promesa es que habrá seguridad y protección. Toda la ansiedad se eliminará porque "la tierra se llenará del conocimiento del Señor, como las aguas cubren el mar" (v. 9). Con el predominio del conocimiento de Dios, se prohibirá la hostilidad destructiva entre el mundo animal y la humanidad.
Las referencias al "santo monte" y a la "tierra están relacionadas principalmente con la tierra de Israel, donde comenzará el dominio del Hijo de David. A partir de ese momento, Israel será el centro paradisíaco de toda la tierra. El conocimiento de Dios será empírico y podrá ser experimentado de forma personal por todos los que viven y transitan bajo el régimen del recién llegado Mesías.
Conclusiones
La Biblia nos enseña que la vida de los animales tiene un gran valor para Dios.
En el relato de la creación leemos: “Dios procedió a hacer la bestia salvaje de la tierra según su género y el animal doméstico según su género y todo animal moviente del suelo según su género. Y Dios llegó a ver que era bueno” (Génesis 1:25).
De Jehová se dice: “Él está dando a las bestias su alimento” (Salmo 147:9).
En el ecosistema que Dios creó, los animales hallan refugio y alimento en abundancia. Como hemos visto, Jehová valora a los animales y espera que nosotros también los tratemos con la debida consideración.
Las Escrituras nos ordenan que cuidemos del mundo animal de una manera amable y amable, pero la promesa de la restauración completa del mundo creado no se cumplirá antes del regreso del Mesías. Esto no significa una brecha para justificar el escandalosos maltrato a los animales, al igual que el dominio sobre la tierra concedido a los seres humanos no es excusa para explotar el medio ambiente. En cualquier caso, se necesita equilibrio en nuestra forma de pensar y actuar. Mientras tanto, "Sabemos que toda la naturaleza creada gime hasta ahora, como en los dolores de parto. Y no sólo eso, sino nosotros mismos, que tenemos los primeros frutos del Espíritu, gemimos interiormente, esperando ansiosamente nuestra adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo" (Romanos 8:22 ,23). Ciertas cosas en el orden creado, como ocurre en el dominio humano, sienten que algo no está funcionando. Estamos esperando que nuestro Señor restaure lo que fue terriblemente destruido por la Caída, sin usar esto como excusa para hacer mal uso del orden creado y de los animales.
Las Escrituras no se refieren a los animales como portadores de ciertos "derechos"; por lo tanto, es contradictorio decir que los animales poseen "derechos" de forma similar o paralela a los derechos de los seres humanos, que tienen la ventaja adicional de ser hechos a imagen de Dios.
Muchos animales fueron concedidos por Dios como alimento para los seres humanos. Hasta hace poco, solo las religiones orientales habían clasificado en el mismo nivel, sin distinción, todas las formas de vida, ya sea humana o animal.
Eso también es una confusión. El vegetarianismo no está ordenado por las Escrituras, pero las personas que eligen ese camino y buscan suplir la ausencia de proteínas y otros nutrientes con suministros vitamínicos no deben ser condenadas; para las Escrituras, esa no es una cuestión relevante.
La cuestión del confinamiento de animales depende en gran medida de las condiciones existentes para su salud, pero no podemos suponer que todas las formas de confinamiento impliquen necesariamente peores condiciones de salud para estos animales.
En ese caso, el responsable de la cría de los animales es el que tendrá que rendir cuentas a Dios el último día, cuando todos lo veremos cara a cara.
El pacto de Dios es con toda la creación: “En aquel día haré también un pacto por ellos, con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; quitaré de la tierra el arco, la espada y la guerra y haré que ellos duerman seguros”. (Oseas 2:18).
Preguntas
1. Para demostrar la bondad y el cuidado adecuados con los animales, ¿hasta qué punto debe llegar la preocupación de los agricultores por los animales destinados a la matanza?
2. ¿Cuál es la diferencia entre la concepción de una religión oriental sobre el cuidado y el derecho de los animales y la de un cristiano?
3. Basándose en los versículos bíblicos que tratan del cuidado de los animales, ¿qué consejos daría a los agricultores cristianos sobre el cuidado que deben prestar a los animales? ¿Deberían prohibirse todas las formas de confinamiento?
4 ¿De qué manera la enseñanza de hoy podría afectar la forma en que cuidamos y tratamos a nuestros animales de estimación?
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