Nuevos tiempos - Nuevos desafíos

Tres cosas producen grandes cambios sociales
1. Guerras
2. Revoluciones
3. Epidemias.
El siglo XX comenzó con la primera guerra mundial.
El siglo XXI no comenzó el año 2000. Eso fue apenas una fecha. El siglo XXI está comenzando con la Pandemia.

¿Qué necesita un pastor frente a este nuevo contexto?

1. Consagración. Frente a un escenario de incertidumbre, yo necesito estar en manos de Dios.

2. Predicación. De igual.modo existe una mayor exigencia en la preparación de sermones, luego de tener un mayor acceso al internet.
En la crisis, las personas quieren saber que dice la Biblia. ¿Cuándo va a ser la salida de las ciudades?
Se necesita presentar temas más profundos, proféticos y actuales.

3. Acompañamiento
Cuidado personal se necesitará con mayor cercanía.
Las iglesias están vacías porque nuestra mente aún está centrada en el evangelismo atraccional.
No se puede estar enfocados en el "venir" sino en el "ir".
Las personas necesitan más apoyo que en el pasado.

4. Integración
¿Por qué ir a la iglesia?
El sentido y el significado despierta cuando yo me siento útil y puedo hacer algo en la iglesia.

5. Creatividad
Si no se hace algo diferente, alguien lo hará mejor que tú.
La promoción en el internet puede afectar su ministerio, incluso a distancia.

6. Conectividad
Joven o anciano, si le gusta o no la tecnología, necesitaremos estar conectados.
El internet permite hoy la conexión en tiempo real desde cualquier punto del planeta.
Si usted no está conectado, usted está fuera.
Un ministro que quiere ser influyente tiene que estar conectado, hacer presencia en redes sociales para ministrar en un mundo que ya estaba, y hoy estará mucho más conectado.

Según Tony Morgan
Los 7 cambios que las iglesia deben hacer para enfrentar el nuevo normal:
Pasar de lo analógico a lo digital
Pasar del enseñar a equipar
Pasar del reunir a conectar
Pasar del global al local
Pasar de la inversión a la generosidad
Pasar de la complejidad a la simplicidad (hacer simple las cosas complejas será muy difícil)
Pasar de la frecuencia a la participación (Discipulado)

Serán cambios más profundos e intensos.

Son nuevos tiempos con nuevos desafíos, pero Dios sigue siendo el mismo.
Precisamos tener los pies en la tierra, pero la mirada en el cielo.
En Juan 14:1-3 se nos dice:
La crisis del mundo es extrema, pero el mensaje del Señor está en nuestras manos.
"No sé turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí"
Jesús dijo estás palabras en la cena pascual, en su despedida. En tiempo de crisis, en un tiempo de traición, cuando la tormenta se acercaba. Judas, Pedro y en realidad, nadie estará libre de problemas. La crisis revelará las dificultades que sus discípulos le traerían.
Ustedes estarán lejos de mí, cuando deberían estar cerca, más yo los llamo "hijitos".
Los lleva no sólo a mirar a Jesús en su segunda venida, sino a mirar a Jesús hoy en su angustia, en su dificultad. Les recuerda que su futuro está en las manos del Señor.
Juan 14:16
"Y yo rogare el padre y el os enviará otro Consolador"

George Knight Dice:
"Cómo líderes tenemos problemas, más cómo iglesia solo tenemos 1 problema: Jesús no volvió.

3 características 
1. No sé turbe vuestro corazón
Nuestra esperanza es positiva. Su mensaje no puede ser presentado con miedo, alarmismo o sensacionalismo. No necesitamos fechas para apavorar a las personas porque el mensaje del retorno de Jesús es un mensaje positivo.
Nuestro mensaje es de oportunidad, no de condenación. Así, el mensaje de los 3 ángeles es el último mensaje de oportunidad para el mundo entero.
Condenación es la consecuencia de no aceptar el mensaje de oportunidad que la iglesia da.
Debemos levantarnos con profundidad como una voz positiva.

2. En la casa de mí Padre muchas moradas hay. Nuestro lugar no es aquí. Desde la caída del Eden somos peregrinos que salimos de fuimos aislados de nuestra casa. Nunca más encajarían en ningún lugar. Por eso, Jesús promete preparamos un lugar. 
No nos desesperemos con las cosas de aquí. Estamos de paso.
¿Cuál es tu lugar?
¿Dónde está tu corazón?

Existen 2 opciones:
1. Un lugar donde puedes tener un buen ahorro en el banco
2. Un lugar donde no habrá más enfermedad, separación, dolor ni muerte.
Para quienes ya decidieron hacer de este su lugar, el cielo nunca será atractivo. Más Jesús nos recuerda 1 cosa más:

3. Vender otra vez y OS tomate a mí mismo.
Jesús nos recuerda que el cielo es tan grande como el corazón de Dios.
Ni el radicalismo perfeccionista, no el liberalismo contemporáneo son puertas que nos conducen al cielo.
Tomé en cuenta que, quién abraza la Misión, está abriendo la puerta del cielo.
Hoy la crisis es una oportunidad que Dios está dando para alcanzar, incluso, a las personas más difíciles.
Las grandes oportunidades vienen y se van. Por tanto debemos estar d spoertos para aprovechar las puertas que hoy se abren y que mañana se cerraran con cerrojo.

El cielo es nuestro verdadero lugar. Ese es un mensaje de esperanza; por ello debemos usar este momento lo máximo posible 
Hoy precisamos
1. Una comunión fiel con Cristo
2. Predicación profunda y positiva.
3 Priorizar la Misión.

Dios nos ayude en este tiempo nuevo y desafiante.

Amén






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